JUNTOS EN EL BARRO

La UCR de Córdoba emplaza a Juez y De Loredo para que definan la fórmula de JxC

Carasso, titular del comité provincial, pide que resuelvan la interna en "10 o 15 días". “Tuvieron el tiempo que necesitaban”, sentencia.

CÓRDOBA (Corresponsalía) Mientras presiona al gobernador Juan Schiaretti para la publicación de la fecha en que se realizarán las elecciones para renovación de autoridades provinciales, la UCR, socia mayoritaria en la versión mediterránea de Juntos por el Cambio (JxC) apuntó a los dos precandidatos que pulsean por liderar el camino al Panal, Luis Juez y Rodrigo de Loredo. Hasta el momento, y pese a innumerables reuniones políticas y técnicas, con y sin ellos, ambos se mantienen en posturas irreductibles: mientras el senador y líder del Frente Cívico insiste en una negociación que se ampare en encuestas, el diputado radical sostiene su voluntad de acudir a elecciones internas.

 

En el inicio de esta semana la conminación llegó desde la conducción de la UCR provincial. Marcos Carasso, presidente del comité Córdoba, referente de la línea interna de Mario Negri, pidió dejar atrás las especulaciones para definir las fórmulas que competirán en los principales circuitos electorales la provincia y la ciudad capital.

 

“Hasta noviembre fue válido ese argumento de tener candidatos para los dos cargos más importantes. La estrategia era esconder los nombres para que el Gobierno se desesperara, como se desesperó. Ya es tiempo de definir. No deberían pasar más de 10 o 15 días para que tengamos los candidatos en cancha. Es lo que reclama toda la dirigencia y es lo que corresponde”, dijo el diputado a Radio Universidad de Córdoba.

 

Como en ocasiones precedentes, la proyección emerge entre las razones esgrimidas para el llamado a establecer reglas de juego. Las especulaciones de cada postulante agitan fantasmas de secesión a los que el schiarettismo sopla con fruición.

 

“Los dos tuvieron el tiempo necesario para posicionarse. Un mes más no va a modificar mucho. Lo que sí modificará será darle previsibilidad a la dirigencia de JxC. Saber que estamos todos en el mismo barco y que debemos construir un programa de gobierno que contenga las necesidades de todos los cordobeses. Que nos entusiasme para salir a comernos la cancha. Esto es como un equipo de fútbol: se acabaron las prácticas, hay que jugar por los puntos. Eso significa rápidamente definir”, enfatizó el dirigente de General Cabrera.

 

La metáfora futbolística empleada por Carasso se asemeja a las figuras a las que apela Juez para sostener la pole position entre los candidatos cambiemistas. Más allá de las coincidencias discursivas, la sintonía entre la conducción de la UCR y el exintendente de la capital parece plena en el naciente año.

 

“Estamos hablando con la institucionalidad de los partidos que integran JxC. Mi relación con Rodrigo es inalterable, pero más allá de las coincidencias con dirigentes, tenemos claro que tiene que ser una alianza de partidos”, le dijo Juez a Letra P.

 

Días atrás, Carasso y el senador coincidieron en un almuerzo que despertó polémica dentro y fuera de la principal fuerza opositora. Originalmente convocado para un cónclave entre los presidentes de los partidos que conforman JxC, el encuentro albergó a una figura ampliamente rechazada en vastos sectores sociales: el economista y ex ministro de Economía, Domingo Cavallo.

 

Las explicaciones de ambos legisladores han seguido un libreto similar, con el Círculo Rojo como destinatario. “Nos estamos juntando con todo el mundo”, dijo Juez. “Fue un almuerzo con la persona más influyente que tuvo Argentina en los 90. También sirvió para dar un mensaje al empresariado cordobés: estamos dispuestos a hablar con todos. No pongo al partido detrás de una cuestión electoral o para hacer alianzas con personajes que nada tienen que ver con el radicalismo. Como presidente tengo la obligación de escuchar a todo el mundo”, sentenció Carasso.

 

En este marco, el emplazamiento de Carasso parece apuntar principalmente a De Loredo, quien ha regresado a Córdoba tras sus vacaciones en Brasil y se apresta a retomar su agenda política. Entre otras actividades, acompañará a Patricia Bullrich en su gira por Córdoba.

 

Antes de partir, el jefe del bloque Evolución en Diputados admitía la persistencia de dificultades para acordar. Sin embargo, deslizaba la responsabilidad hacia su socio político. “Recibimos una serie de contrapropuestas que de forma vaga nos fueron acercando y a todas les fuimos diciendo que sí. Aún así, aceptando todo, no estamos logrando que el Frente Cívico esté dispuesto a firmarlo”, le dijo a Letra P.

 

En su entorno, sotto voce, deslizan la existencia de un preacuerdo entre la conducción radical y el líder del Frente Cívico que supondría un arriesgado trueque: apoyar al senador para clausurar el paso de De Loredo, cada vez más decidido a asegurarse la conducción del partido.

 

Al margen de tales especulaciones, Carasso ratifica que actúa de manera orgánica. Como tal, remarca que su principal objetivo es derrotar al "populista" gobierno de Schiaretti. Más aún, ha sido de los primeros en rechazar la proximidad de Facundo Manes con el gobernador cordobesista. Con igual énfasis ha denunciado los intentos del peronismo por "cooptar" dirigentes boinablanca. 

 

Con esas credenciales sobre la mesa se atreve a poner en marcha la cuenta regresiva en el cronómetro: "Vamos a trabajar todos para incidir y que en 10 o 15 días se resuelvan las candidaturas".

 

Martín Lousteau y Maximiliano Pullaro.
Marco Puricelli lidera Radicales en el tren en San Francisco. 

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