08|11|2022

Los neumáticos y una solución massista reñida con el manual Nac&Pop

27 de septiembre de 2022

27 de septiembre de 2022

Empresas, una CGT alineada y el Gobierno pusieron contra las cuerdas a un gremio combativo que enarbola la mirada K. El informe a destiempo de Feletti. 

La amenaza que lanzó el ministro de Economía, Sergio Massa, por una eventual apertura de las importaciones de neumáticos para evitar el corte total de las operaciones de la industria automotriz generó incomodidad en el modelo de producción nacional que el kirchnerismo impulsó desde su llegada al poder. La crisis productiva que desató el paro total de actividades del SUTNA, gremio enfrentado con las tres empresas que fabrican cubiertas en el país, ubicó al gobierno de Alberto Fernández del lado de las compañías, tanto del sector como las terminales de autos, y enfrentado a un sector de los trabajadores, liderados por una conducción sindical vinculada con el trotkista Partido Obrero.

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La movida de Massa surgió luego del encuentro que mantuvo con las fabricantes de neumáticos, las dos multinacionales Pirelli y Bridgestone y la única empresa nacional FATE; las cámaras automotrices y autopartistas; y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA); todos integrantes de las líneas de producción que podrían colapsar ante la caída de la cadena de abastecimiento de las cubiertas. Las invitaciones cursadas mostraron, además de la ruptura de la estrategia en la defensa de los intereses de los trabajadores, una inédita cohesión por reemplazar trabajo local por extranjero, a partir de la importación de un producto final.

 

La voz de los empresarios fue la primera en poner sobre la mesa de debate las consecuencias de la escalada de la conflictividad sindical. Luego del cierre temporal de operaciones de la japonesa Bridgestone, sus competidoras Pirelli y FATE abrieron interrogantes sobre la continuidad del negocio en un contexto de tensión constante, en un conflicto que lleva más allá de tres meses discurriendo en forma subterránea. El presidente de la Asociación de Fábricas Argentina de Componentes (AFAC), Raúl Amil, dijo que “el agravamiento de la situación provoca una importante pérdida de producción para la industria automotriz, con impacto en las terminales automotrices y sus proveedores, el mercado argentino de reposición y en las exportaciones; no solo de neumáticos, sino también de vehículos".

 

Las empresas alertaron por la crisis de la productividad local, que "demanda tener costos comparativamente adecuados para poder competir en los mercados internacionales y poder hacer frente en el mercado doméstico a las importaciones originarias en países de alta escala, con esquemas laborales modernos y con incentivos estables a la exportación". "Actualmente la productividad de las plantas locales es un 25% inferior a la de las plantas radicadas en la República Federativa de Brasil, principal origen de las importaciones de autopartes en general, y neumáticos en particular. Las pretensiones del sindicato de procurar triplicar (+200%) el valor de las horas trabajadas durante los turnos del fin de semana con respecto al valor normal, exceden la lógica productiva y económica y también van en contra de las prácticas usuales en la industria argentina", destacó AFAC.

 

El Círculo Rojo se alineó en torno a la decisión de las empresas de "cesar actividades de manera indeterminada", como resultado de la falta de "garantías en la seguridad de los trabajadores que deseaban prestar servicios, sumado a los bloqueos". "Ya se están generando pérdidas de producción de vehículos y de las autopartes locales que los componen. Paradójicamente la producción afectada es la de los vehículos cuyos neumáticos se han nacionalizado, mientras que las que mantienen su provisión con bienes importados no han sufrido ningún impacto", sostuvo Amil.

 

El secretario de Industria, José Ignacio De Mendiguren, ratificó la decisión de Massa de "liberar la importación de neumáticos que hoy están en Aduana por distintos procesos para que las empresas no paren el nivel de actividad y se pueda abastecer el mercado de reposición”, tal como había adelantado Letra P, como también "la habilitación con carácter de emergencia de las importaciones". Y dejó una alerta: “Si parara todo el sector serían 35 millones de dólares por día que se pierden, la Argentina no puede darse ese lujo”. El sector automotriz emplea a unas 75.000 personas, y las pymes proveedoras de esta industria le dan trabajo a otras 127.000; mientras que en neumáticos se generan 5.650 puestos de trabajo, destacó un comunicado de prensa.

 

Las alternativas de emergencia que manejan el equipo económico y productivo de Massa choca con el manual que el kirchnerismo implementó y proclamó desde la llegada al poder en 2003. El silencio en medio del conflicto es uno de los interrogantes sobre el respaldo de todo el arco del Frente de Todos al aislamiento que la Casa Rosada quiere hacer con el SUTNA, único integrante de la cadena productiva ausente del encuentro que mantuvieron este martes sindicatos, empresarios y funcionarios en el Palacio de Hacienda. La cumbre se dio el mismo día que Pablo Moyano amagó con irse del triunviro cegetista. El referente camionero  viene de acercarse a Alejandro Crespo

 

A destiempo, el exsecretario de Comercio Interior e integrante del kirchnerista Instituto Patria, Roberto Feletti, publicó un informe de coyuntura económica en donde destaca la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, a contramano de las ganancias logradas por las empresas. "Para un sector de la dirigencia empresarial, contar con precios internacionales elevados, frente a una oferta de energía abundante y salarios abaratados en dólares, conforma una oportunidad inédita en relación con períodos anteriores, que desean consolidar en términos estructurales", disparó en uno de los puntos principales del documento.

 

Feletti, de diálogo con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, no hizo mención ninguna del conflicto del neumático, pero sí dejó claro el impacto en los salarios que generó la guerra de Rusia y Ucrania debido a que "los precios han ido al alza", lo que "ha impedido la recuperación del ingreso real de los trabajadores". "Es por ello por lo que, los gremios en sus negociaciones anuales no han fijado pautas, sino que, para recomponer el deterioro de los ingresos de los trabajadores, la mayoría activó cláusulas de revisión", sostuvo.

 

La ausencia en el discurso de Massa y de su gabinete económico sobre la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, como el accionar del gobierno en favor de las empresas, en su mayoría multinacionales, quedó a contramano del manual Nac&Pop del kirchnerismo.