FASE B

Diputados guarda la lapicera a la espera de los discursos de Fernández y CFK

La reunión de Batakis con Massa mutiplicó sospechas sobre el envío de un paquete de leyes al Congreso que cambie la agenda de julio. ¿Más cambios de gabinete?

La reunión que compartieron este jueves Silvina Batakis y Sergio Massa disparó las especulaciones en Diputados sobre nuevos cambios en el Gabinete. También sobre cambios repentinos en la agenda de julio para un recinto que, si no hay sobresaltos, recién volvería a sesionar el 28 de julio. El martes, dos días antes de la foto que protagonizaron este jueves la flamante jefa del Palacio de Hacienda y el titular de la Cámara baja, se concretó la última sesión antes del receso invernal. Fue después de un fin de semana caliente, signado por la renuncia de Martín Guzmán al Ministerio de Economía, mientras la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. La saga no ha terminado. 

 

Este sábado se cumplirá una semana de ese momento crítico. El titular de la Cámara baja estará en Tucumán junto al presidente Alberto Fernández para conmemorar los 207 años de la Declaración de la Independencia. Este viernes viajaron a esa ciudad 30 integrantes del bloque que fueron invitados por el gobierno provincial. Sin embargo, toda la agenda está en cuarto intermedio hasta que los dos Fernández vuelvan a pronunciarse públicamente: la titular del Senado ofrecerá un discurso desde el teatro municipal de El Calafate este viernes por la tarde y el jefe del Estado hará lo propio el sábado desde Tucumán. 

 

La foto de Batakis y Massa buscó disipar la tormenta de rumores sobre la renuncia del tigrense en desacuerdo a los cambios en el gabinete que no se concretaron el fin de semana y que lo iban a tener como ministro coordinador. Pero se concretó luego de la reunión secreta que el miércoles tuvieron los dos Fernández y Massa. Mientras arreciaban versiones de renuncias de todo tipo y Massa posaba junto a Batakis, comenzaba a confirmarse que la reunión existió y que duró tres horas con el objetivo de reordenar el Frente de Todos, institucionalizar la coexistencia de sus socios y relanzar el Gobierno. 

 

Con semejante contexto la reunión entre la ministra y el diputado desató otras proyecciones en la Cámara baja. Algunos legisladores oficialistas consideran que el encuentro no buscó solamente mostrarlos juntos, sino analizar el escenario parlamentario ante el eventual envío de un paquete de leyes que requerirían su tratamiento urgente. Si hay algún gesto desde la Casa Rosada en ese sentido, la agenda de Diputados cambiaría por completo. 

 

Lo mismo sucede con algún otro cambio en el gabinete. Los socios frentetodistas ahora aseguran que avanza la mesa de institucionalización de cada una de las partes de la coalición oficialista. Hasta hace una semana, Massa era uno de los que pensaba que ya no había tiempo para eso. En Olivos, durante la reunión secreta, quedó en relieve que el tigrense no es el único que reclama un cambio en el elenco ministerial. También Cristina piensa lo mismo. En ambos campamentos sostienen que todo está en pleno desarrollo. En el massismo siguen hablando de "contar con el manejo de la botonera" para un eventual salto al gabinete y las reuniones que se suceden en estas horas parecen parte de un acomodamiento de fuerzas internas tras la jura de Batakis como ministra y el aumento de la influencia del ministro de Producción, Daniel Scioli, que tiene una excelente relación con la jefa del Palacio de Hacienda y un pésimo vinculo con el tigrense. 

 

La disputa entre ambos es un dato secundario pero relevante ante una eventual "reorganización" del gabinete. Cuando se terminen de definir los nombres del organigrama habrá una señal previa: que la convivencia en el FdT se terminó de ordenar. Luego llegará el momento de las nuevas medidas económicas. Algunos hablan de un desdoblamiento cambiario y otros de un paquete de leyes más ambicioso. En ambos casos deberán pasar por el Congreso y si hay cambios tributarios la escala obligada será en Diputados, donde todos aguardan expectantes y sin asomar en la línea de fuego hasta que el panorama quede un poco más claro. 

 

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