09|11|2022

07 de julio de 2022

07 de julio de 2022

Intenta dejar de ser blanco directo del kirchnerismo duro. Discurso conciliador y “no más debate”, con la economía popular sobre la mesa. Congreso en puerta.

LA PLATA (Corresponsalía Buenos Aires) El Movimiento Evita, blanco de la lengua filosa de Cristina Fernández y de los francotiradores de La Cámpora, busca algo de paz intentando salir del ojo de la tormenta que envuelve a la coalición de gobierno. Para ello, empieza a bajar las armas en la guerra contra el kirchnerismo duro. Ese camino comenzó a transitarlo esta semana el secretario de Relaciones Parlamentarias, Fernando Navarro, en un raid mediático en el que intentó bajarle el tono a la disputa y hasta se diferenció de su hijo, quien criticó duramente a la vicepresidenta, y quedará ratificado el próximo sábado, cuando la agrupación celebre su congreso nacional en Malvinas Argentinas, donde debatirán más de dos mil congresales de todo el país. Allí se evitarán definiciones sobre la coyuntura y cualquier mención a CFK y no se hablará de la interna; “la idea es no debatir más (…) tenemos que recuperar el centro”, afirmó a Letra P un dirigente del espacio que conduce Emilio Pérsico.

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A partir de los dichos de la vicepresidenta en Avellaneda, cuando pidió no tercerizar los planes y apuntó contra las organizaciones sociales, y las posteriores respuestas de los máximos dirigentes del Evita, sumados a la furibunda carta del hijo de Navarro contra CFK, el conflicto no paró de escalar; en el Evita creen que ese nivel de belicosidad no le conviene al gobierno y, menos aún, a la agrupación.

 

Lo ocurrido con Matías Kulfas primero y después con Martín Guzmán es leído por los dirigentes del Evita como una clara señal: las próximas víctimas de la guerra abierta pueden ser ellos. Más aún después del encuentro que mantuvieron el presidente Alberto Fernández y la vice el lunes en la Quinta de Olivos, sobre el que pesa un fuerte hermetismo y despierta rumores de todo tipo, especialmente de nuevos cambios en el gabinete. Hay, no obstante, expectativa por el discurso que dará este viernes CFK en El Calafate.

 

Pese a que el Movimiento Evita mantuvo durante todo el conflicto interno un irrestricto respaldo al Presidente, éste no cumplió con muchas de las promesas que les había asegurado, entre ellas, la creación de un ministerio de la Economía Popular que lideraría esa organización.

 

Navarro hizo un raid mediático durante la semana que tuvo su punto cúlmine este miércoles, cuando aseguró que el Presidente “no va a renunciar”. Fue una declaración “poco feliz” para parte de la dirigencia del Frente de Todos. “Si tenés que salir a decir que no va a renunciar, avalás que eso es una posibilidad, y eso en el peronismo es inadmisible”, se quejó un dirigente bonaerense en diálogo con Letra P.

 

El líder del Movimiento Evita buscó bajarle el tono a la discusión y aseguró no están “enemistados” con Cristina Kirchner, sino que tienen “matices” y que es “positivo para el país y el Frente de Todos” que se hayan reunido los Fernández. Además, destacó la designación de Silvina Batakis como nueva ministra de Economía, aseguró que se puede llegar a un “camino común por el bien de país” y hasta se despegó de la dura carta de su hijo: “Sobre algunas expresiones no estoy de acuerdo, yo me sumé al kirchnerismo de la mano de Cristina, no pienso eso de ella”, remarcó. Un símbolo de paz.  

 

Según pudo saber Letra P, la misma línea se va a seguir este sábado en el Estadio Malvinas Argentinas donde el Evita celebrará su congreso nacional, evento en el que trabajan desde el mes de febrero con reuniones distritales, regionales y congresos provinciales. “No se va a hablar nada de la coyuntura política, la interna, no se le va a responder a nadie”, afirmó a este medio un dirigente de peso dentro de la organización.

 

La fuente, en la misma línea, agregó que la idea del espacio es “no debatir más”. Tampoco será un eje central la creación del partido político, que, aunque sigue en pie y se está avanzando, afirman que se realizará para que sea “una herramienta para sumar más sectores y ampliar el Frente de Todos”.  “No queremos que haya más ruido, sí seguir hablando sobre la economía popular que para nosotros es central y, por suerte, es un tema que hoy está sobre la mesa; si esperan un bombazo, eso no va a pasar”, cerró.

 

Hasta Malvinas Argentinas llegarán más de dos mil delegados de todo el país. El encuentro comenzará a las 10 y se prevé se extienda hasta alrededor de las 19. Durante la jornada habrá un panel de apertura, cuatro más que se extenderán durante todo el día y el cierre a cargo del secretario general, Emilio Pérsico, quien ese mismo día será ratificado en el cargo. En el congreso se discutirá el rol de los movimientos sociales, federalismo, economía popular, feminismo popular y el trabajo en el Siglo XXI, entre otros temas.