22|11|2022

Scioli por Kulfas: vuelve el equilibrista experto en tensiones con CFK

04 de junio de 2022

04 de junio de 2022

El exgobernador y actual embajador en Brasil será el sucesor del renunciado ministro de Desarrollo Productivo. Era uno de los que sonaba en la danza de nombres.

Sonaba y fue. A diferencia de otros reemplazos en los que Alberto Fernández se tomó su tiempo para su nombramiento, esta vez el sucesor del renunciado Matías Kulfas en el ministerio de Desarrollo Productivo fue seleccionado en apenas siete horas. Y será uno de los que circulaba en la danza de nombres: el actual embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli

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Como contó LetraP, el exgobernador bonaerense era una de las figuras que sonaba para asumir al frente de la cartera que quedó vacante por la crisis del off the record, que eyectó al funcionario albertista, escrachado por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner este sábado al mediodía, al replicar un comunicado del área de Energía. Un par de horas después, la Casa Rosada confirmó que el Presidente había pedido su renuncia y, si bien primero había trascendido que no apurarían su reemplazo, por la noche anunciaron a Scioli como sucesor. 

 

Como si se estuviera preparando el terreno, a principios de mes Scioli fue recibido por autoridades de la Unión Industrial Argentina (UIA), encabezadas por su presidente, Daniel Funes de Rioja, con quien Kulfas nunca logró congeniar del todo. Como parte de su agenda diplomática, el exmotonauta había montado una especie de mini-gabinete en la embajada, desde la cual podía protagonizar una agenda positiva, alejada de la crisis del Frente de Todos no sólo por geografía, con actividades ligadas al turismo, el deporte y la industria, la tríada que enarboló como mantra en su paso por el edificio de Calle 6 en La Plata.

 

En esa línea, en el último tiempo organizó giras de gobernadores a Brasil para vender la producción provincial en el vecino país. Días atrás recibió a Fernando Espinoza, intendente de La Matanza. El operativo también funciona de manera inversa: esta semana motorizó un road show con 42 empresarios que visitaron durante tres días La Rioja. Por otro lado, se hicieron asidas sus visitas a fábricas del conurbano para publicitar las exportaciones. Una de sus más recientes actividades fue en una automotriz: compartió escenario con, precisamente, Kulfas. 

 

En una frenética tarde en la quinta de Olivos, por donde pasó el titular de Diputados, Sergio Massa, Fernández esta vez no demoró como cuando se tomó su tiempo para apuntar a Martín Soria como reemplazante de Marcela Losardo en el ministerio de Justicia. Entre cinco nombres que circulaban, como los de la diputada Victoria Tolosa Paz o el funcionario kicillofista Augusto Costa, el jefe de Estado se decantó por un viejo conocido, no sólo suyo sino, dato no menor, también de la vicepresidenta. Es un nombre que no causa ruido al interior de la coalición, en una jornada en la que que la novedad iba a ser el regreso de otro histórico del PJ: Agustín Rossi asumirá al frente de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) a partir del lunes, cuando termine la intervención de Cristina Caamaño.

 

Equilibrista en las tensiones del FdT desde que debía andar con pies de plomo en la época del Frente para la Victoria, el expresidenciable logró reencauzar el dialogo con el brasilero Jair Bolsonaro, a pesar de la escalada de agravios de un lado y del otro de la frontera en los albores de la administración albertista. También, después de la derrota frente a Mauricio Macri en segunda vuelta, recuperó en 2017 el contacto con Cristina Kirchner, al punto que la lapicera de ella lo sumó a la boleta de Unidad Ciudadana. Fue la coronación de años de sufrir embates de sectores duros de un kirchnerismo que nunca lo quiso como sucesor de la expresidenta. 

 

Mal que les pese, Scioli forma parte del ecosistema K desde sus albores: aceptó acompañar a Néstor Kirchner como candidato a vicepresidente para enfrentar a una boleta que llevaba a Carlos Menem, quien fuera su mentor, el que lo convenció en dejar el jet set noventista para volcarse a la política. A poco de asumir, en 2003, un desliz en el Coloquio de IDEA, donde opinó contra el congelamiento tarifario, lo llevó dentro del freezer por orden del patagónico. Fue así hasta que el santacruceño se enteró en un acto en La Matanza que había nacido en provincia, lo que lo habilitaba a postularse a gobernador. 

 

Ocho años en el poder se mantuvo, hasta 2015, pasando por momentos en los que el cristinismo tensó al máximo la cuerda. Con actitud zen, al menos en público, Scioli evitaba responder los reproches y acusaciones K. La misma orden le daba a sus ministros. Por aquellos años, su mano derecha, el jefe de gabinete Alberto Pérez apelaba el concepto de "los machos del off the record" para evitar contestar declaraciones sin autoría identificable. El término supo ser utilizado también por Amado Boudou y Massa, entre otros. Las vueltas de la vida, a causa de un off, Scioli regresará al país para ser ministro.