29|6|2022

El dilema de Bullrich: no se habla de Milei, pero se habla

28 de abril de 2022

28 de abril de 2022

La titular de PRO llegó tarde a discutir el comunicado que le cerró la puerta de JxC al libertario. La torta del 65% y el fenómeno social, más que un nombre.

Patricia Bullrich y su equipo ondean un gráfico de torta para no poner debajo de la alfombra el impacto de Javier Milei: el liberal come el 65% del electorado de Juntos por el Cambio y el 35% del restante universo político, incluyendo al mismo oficialismo del Frente de Todos. Con una metodología menos académica, cerca de la presidenta del PRO apelan a una instantánea generacional: "En la casa de lo que eran nuestros votantes, hoy los hijos votan a Milei y los padres, a nosotros". 

 

Entonces, desde los halcones de JxC imprimen que el debate por cuánto se le abre la puerta al diputado de La Libertad Avanza no es una cuestión ideológica sino, más bien, estratégica. Desde esa óptica, cerrarle un ingreso, a 15 meses de la campaña 2023, es "un error total", como redactó este jueves Bullrich en una carta que envió a sus socios de la coalición y, sin demasiado esfuerzo, se hizo pública. Un día antes, no obstante, había pedido: "Queremos dejar de hablar de Milei porque él no quiere estar en JxC". ¿Es un error clausurarle la puerta o "levantarlo" al vetarlo? No sólo la oposición está hablando de él, incluso Cristina Fernández de Kirchner aludió a la "casta" en Twitter

 

La versión bullrichista de la prohibición la contó la propia titular del PRO: llegó tarde a la cumbre de la mesa nacional de JxC porque, le acotaron a Letra P, regresó con el tiempo justo de Miami, donde disertó en un foro sobre “Derecha e Izquierda en el Siglo XXI". El comunicado ya estaba redactado y ella intentó quitar el párrafo dedicado al libertario. Es el que dice: "Hay actores de la vida política que buscan el quiebre de Juntos por el Cambio, entre ellos Javier Milei, que no forma parte de JxC e intenta quebrar nuestra unidad siendo funcional al oficialismo". En esencia, la no pertenencia al espacio es el mismo argumento que Bullrich venía esgrimiendo pero para evitar hablar hoy (o sea, antes del cronograma electoral) del libertario. Negarlo es también, a fin de cuentas, hablar de él. 

 

Como dato para revelar el malestar en la mesa que proporcionan los halcones es, precisamente, la instantánea de aquella mesa. "Mirá la cara de Patricia, le sacaron la foto después de que le dijeron que no se podía retocar el texto porque ya estaba acordado". Creer o reventar, la exministra de Seguridad es la única que no está mirando a cámara. 

 

"Fue acordado entre Gerardo (Morales) y Lilita", acotó el bullrichismo, apuntando contra el gobernador de Jujuy, el otro a quien se le dedicó el comunicado para defenderlo de las versiones de un pacto con Sergio Massa; y Carrió, que viene manifestando en público su rechazo a Milei al punto de amagar días atrás con lanzar su candidatura "de ser necesario". Consultados por Letra P, desde el entorno del radical no opinaron sobre la acusación. Es un doble ultimátum, entienden cerca de Bullrich, lo cual enmarca el comunicado del veto a Milei más como un mecanismo de supervivencia circunstancial de la unidad opositora. "Si no ponían eso se rompía JxC", llegan a especular. 

 

Pero hay otro actor al que también apuntan: "Horacio (Rodríguez Larreta) fue el primero en preguntar ¿qué hacemos con Milei? y ahí comenzó todo". No tanto como el radical que, puertas adentro lo califica de un "un límite", se sabe que que el alcalde porteño, con la jefatura de los moderados a su cargo, tampoco lo quiere al economista en la misma mesa. No obstante, sus límites son más difusos, considerando el acuerdo doméstico con otro liberal como Ricardo López Murphy. ¿Y Mauricio Macri, que se está probando el traje de presidenciable, por qué no opinó? También llegó tarde, acotan con maldad. 

 

No es una cuestión de nombres es la tesis que cobra fuerza entre los halcones: no ven un factor Milei sino un factor de la anti(casta)política que representa el diputado. "Si no está él, vendrá otro, es un fenómeno social motorizado por una juventud que creció con la economía del kirchnerismo y con nosotros (por Cambiemos) que no pudimos resolver problemas, como el de la inflación", resumió un halcón con pico. Es uno de los que cree que el economista puede seguir creciendo si, otra vez el mismo concepto, no dejan de hablar de Milei. 

 

Un dirigente PRO trazó un paralelismo: "Nadie está hablando en el peronismo de '(Florencio) Randazzo sí, Randazzo no'. No tenemos que apurar los tiempos, hoy puede medir tanto y no ser relevante, pero el año próximo podemos necesitar sus votos, aunque sean el 3%, no podemos cerrarle la puerta hoy":