28|11|2022

“Pudimos llevar a juicio a un fiscal, pero a un senador ni se lo puede llamar”

02 de marzo de 2022

02 de marzo de 2022

La fiscal regional de Rosario analiza un “entramado político complejo” en Santa Fe. Margen a las investigaciones y una Corte poco clara.

“Pudimos llevar a juicio a un fiscal que formaba parte de nuestra misma institución, pero no podemos hacer lo mismo con un integrante de otro poder”, cuestionó la fiscal regional de Rosario, María Eugenia Iribarren, interina en el cargo luego de la investigación y condena al exfiscal regional Patricio Serjal en el marco de una causa que investiga el juego ilegal en Santa Fe. La queja es sobre el fallo reciente de la Corte Suprema de Justicia de la provincia que, a su juicio, suma “obstáculos interpretativos” a la posibilidad de llamar a audiencia imputativa al senador provincial Armando Traferri en esa misma investigación.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

Para Iribarren, la resolución del máximo tribunal santafesino es poco clara sobre cuál es la extensión de los fueros para un legislador santafesino y adelantó que recurrirá el fallo ante la Corte. En diálogo con Letra P, analizó una semana de máxima tensión entre investigadores, la Corte y el poder político.  

 

-¿Por qué es tan difícil investigar a un senador? ¿Hay un grupo de poder intocable en Santa Fe?

 

-Esa no es una afirmación que pueda hacerse a partir de este fallo, pero lo que no podemos dejar de reconocer es que la provincia de Santa Fe tiene un entramado complejo tanto dentro del peronismo como de las alianzas opositoras. Para poder someter a imputativa al senador (Armando Traferri), planteamos que en la reforma del Código Procesal Penal de 2007, que fue un código de vanguardia y moderno, la posibilidad de someter a proceso a un legislador retrocedió. Se hizo una reforma que impide citar a un legislador sin que lo autorice la misma Cámara a la que pertenece. El año pasado, sólo en la ciudad de Rosario se tomaron más de seis mil audiencias imputativas, pero al senador no se lo puede siquiera llamar.

 

-El presidente de la Corte, Rafael Gutiérrez, denunció al fiscal rosarino Matías Edery. ¿Tiene demasiados frentes abiertos el Ministerio Público de la Acusación (MPA)?

 

-El principal problema que tiene el MPA es la falta de recursos ante la complejidad y el nivel de violencia que hay en Rosario. Se juzgan los resultados sin considerar los recursos que tenemos para hacer el trabajo. En la provincia de Santa Fe, el Ministerio tiene 600 personas y Córdoba tiene el triple, cuando los homicidios de Rosario triplican a los de Córdoba. Por suerte tenemos una estructura flexible que nos permite reorganizarnos y asignar fiscales a investigar delitos complejos o de corrupción, que para nosotros son una prioridad.

 

-¿Apunta esa falta de recursos como una forma de disciplinar al MPA?

 

-Yo no puedo decir que quienes tengan en su poder la distribución presupuestaria tengan toda esa intención, pero la consecuencia es esa: la limitación en la posibilidad de actuar y generar una imagen de que el MPA no brinda una respuesta suficiente. Hoy, los fiscales atienden directamente a la víctima, son la primera cara visible. La gente ya no cuestiona por qué no se evitó un delito, pide su esclarecimiento.

 

«La gente ya no cuestiona por qué no se evitó un delito, pide su esclarecimiento»

-Hubo un comunicado del Colegio de Magistrados en apoyo a Gutiérrez. ¿Hay una grieta fiscales - jueces?

 

-No, en el Colegio de Magistrados también hay fiscales y el presidente de la Corte es un asociado. Fue una nota al fiscal general, no fue una toma de postura general. 

 

-Más allá de los términos que usó Edery, ¿cuando vieron la participación de Traferri en el Consejo de Seguridad les dejó la misma sensación?

 

-Sí, y lo primero que analizamos de la denuncia de Gutiérrez es la oportunidad. Lo hace el mismo día en que se conoce el fallo, con su propio voto y el de Eduardo Spuler, que son claros en que de ninguna manera podría imputarse a un legislador y coincide también con que en el juicio que llevan adelante los fiscales Edery y Luis Schiappa Prieta contra una de las organizaciones más violentas y complejas que hemos tenido en la provincia, el principal imputado generó una situación de amenaza hacia los fiscales. Edery tiene que llevar adelante un juicio con amenazas tan graves y una denuncia administrativa que le hace el presidente de la Corte.

 

-¿Es desproporcionada la denuncia de Gutiérrez?

 

-No lo puedo decir porque no hubo ninguna comunicación a la Fiscalía regional. Como superior inmediato, yo no tuve ningún conocimiento sobre el planteo que hace el denunciante y queda librado a lo que disponga la auditora. 

 

-En retrospectiva, ¿cree que la Fiscalía se apuró al pedir el desafuero de Traferri y que falló en la presentación de pruebas?

 

-No. Lo que hay que dimensionar es que al Senado se le pidió que Traferri pudiera ser llamado a imputativa, que es la instancia inicial de una investigación. Hicieron una valoración como si las pruebas que se tenían que presentar eran para pedir una condena.

 

-Le tocó asumir la Fiscalía regional de Rosario tras la detención del exfiscal Serjal. ¿Quedó debilitada la estructura interna?

 

-Fue realmente un cimbronazo institucional puertas adentro, porque todos habíamos trabajado con él, pero, por otro lado, hubo una sensación de fortalecimiento, mostramos que podemos acusar y llevar a juicio incluso a un fiscal que forma parte de la misma institución y eso nos legitima hacia la sociedad. Lamentablemente, vemos que no podemos hacer lo mismo con un miembro de otro poder.