13|6|2022

El larretismo, por encima del hombro: Morales "necesita mostrarse"

06 de enero de 2022

06 de enero de 2022

En la Ciudad dicen que "por ahora" no hay liderazgos en JxC y que eso habilita a "posiciones personales". El escepticismo con la negociación del Gobierno. 

“Esta deuda la contrajimos nosotros, lo menos que tenemos que hacer es ir y escuchar”. Esa fue la frase que el gobernador Gerardo Morales lanzó para diferenciarse de Horacio Rodríguez Larreta, que decidió no asistir a la reunión que encabezaron el presidente Alberto Fernández y el ministro Martín Guzmán con todas las autoridades provinciales para hablar de las negociaciones con el FMI. El mensaje no sorprendió al alcalde porteño porque el flamante titular de la UCR ya se lo había anticipado en reuniones previas. Además, en el larretismo entienden que el jujeño "necesita mostrarse y mantener un alto perfil para posicionarse" dentro de la coalición de Juntos por el Cambio (JxC), algo que el jefe de Gobierno porteño "no necesita". 

 

El flamante titular del segundo socio de JxC viene de mantener una durísima pelea con el jefe de Gobierno porteño. Antes de ganar las elecciones partidarias, dijo que el sector Evolución, que lidera el senador nacional Martín Lousteau, responde al alcalde porteño y no a la UCR. "Lousteau, (Emiliano) Yacobitti y (EnriqueNosiglia son literalmente empleados de Rodríguez Larreta”, lanzó Morales cuando el bloque de diputados y diputadas radicales se partió en dos.

 

Tal como contó este medio, la posición del alcalde de llevar toda la negociación al Congreso es parte de un acuerdo entre todos los socios de JxC y una coincidencia "muy importante" con la fundadora de la Coalición Cívica, Elisa Carrió. En septiembre de 2020 fue quien incluyó ese planteo en un documento de la alianza opositora. Lo hizo en el punto ocho, donde la alianza definió que "el ámbito para acuerdos en materia institucional es el Congreso de la Nación" y que "el Parlamento es el único ámbito adecuado ya que el principio republicano de división de poderes establece que es el Poder Ejecutivo quien tiene que recurrir al Congreso, y no a la inversa". 

 

En la sede porteña de la calle Uspallata acotan que Larreta ya habló con Morales sobre sus acusaciones de desestabilizar a la UCR. No aportan detalles. En tanto, Evolución ya anunció que buscará llevar la discusión de la deuda al Congreso. Es una forma de quitarle fuerza al impulso del jujeño. Ese movimiento no pasa inadvertido en la Ciudad, aunque prefieren hablar de las razones que llevaron a su jefe a mantenerse firme en su decisión.

 

Rodríguez Larreta se justifica ante su entorno y dice que “es muy escéptico sobre la utilidad de la reunión que se concretó este miércoles”. Así se lo dijo a sus pares radicales en la última reunión virtual que tuvieron. El jujeño mantuvo una serie de llamados con el Presidente para negociar una salida y Rodríguez Larreta fue puesto al tanto de los intercambios.

 

Cuando los tres mandatarios radicales confirmaron que iban a mandar emisarios a la reunión, en la Ciudad leyeron que Morales “necesita mostrarse y mantener un alto perfil para posicionarse de acuerdo a sus intereses políticos para los próximos años”. Desde esa lectura hacen una comparación “sin dramatismos” y le restan impacto a las críticas que recibió el alcalde por negarse a participar del encuentro cuando es uno de los dirigentes que más le reclama “diálogo” al Gobierno.

 

Las declaraciones de Morales cayeron muy mal en el macrismo más ultra, cuyos referentes están empeñados en negar la responsabilidad de Mauricio Macri en la responsabilidad del préstamo contraído. En la Ciudad dejan pasar esos datos contra Morales y dejan que los duros salgan a su cruce. El alcalde no contradecirá a Morales y, posiblemente, sea su mayor ofrenda en este round. Ante las consultas de este medio sólo resaltan que "la caracterización de Horacio como blando está mal hecha. No es blando ni duro, es firme", sostuvo un alto funcionario larretista para reinvidicar las críticas contra el Gobierno en distintas oportunidades. 

 

Rodríguez Larreta cree que la invitación de la Casa Rosada “es para hacer la plancha” y considera que hasta ahora el Gobierno no tiene ningún avance para mostrar en la negociación. Por eso considera que la reunión con los gobernadores y las gobernadoras era un riesgo que no debía tomar. Las lecturas que se ventilan en la sede porteña confirman que el larretismo no se hace cargo del rol que tuvo la administración de Cambiemos en el endeudamiento contraído con el FMI en 2018.

 

En lugar del análisis que hacen en la UCR, donde ya pusieron el grito en el cielo en 2018, en la Ciudad prefieren concentrarse en la ausencia de liderazgos claros dentro de JxC. “Que por ahora no los haya es bueno y no es contraproducente, porque preserva la unidad. Por eso podemos tener estos puntos de vista divergentes. Que cada uno tenga su lógica y estrategia personal es lógico y sano”, cinturearon cerca de Rodríguez Larreta para justificar el faltazo de este miércoles pero también para bajarle el precio al pronunciamiento de Morales que lo dejó en off side.

 

En la Ciudad no sólo están convencidos de que el escenario económico de este año será “amargo”. Además creen que Rodríguez Larreta está mejor posicionado ante la disputa de audiencias con Morales. “Horacio con la gestión puede tener presencia en los medios sin tener que recurrir a estas instancias y si bien no coincide con la decisión de Morales, lo respeta”, susurraron en la comuna.