10|10|2021

El Consejo Agroindustrial y Guzmán, cruces en público y tironeo a plazo fijo

27 de agosto de 2021

27 de agosto de 2021

La entidad tensó el diálogo. Cree que el FdT pisó de más la norma y avisa que son los dueños de los dólares. Contrataque del ministro y negociación pendiente.

El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) se convenció de que aquel apoyo explícito a una pretenciosa ley de exportaciones expresado por el Gobierno, desde el presidente Alberto Fernández hasta la vice Cristina Fernándezentró en un terreno de estancamiento sin acción legislativa, y decidió cambiar el tono contemplativo de la discusión y presionar públicamente. Como una suerte de golpe de efecto, se corrió por un rato de la cara moderada que mantiene con el Gobierno y apuró, con algo de picante, el pedido por la mencionada ley para incrementar el comercio exterior en 40 mil millones de dólares con reducción impositiva a diez años. En pleno Primer Congreso Producción y Trabajo, en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada, el vocero de la institución, José Martins, reclamó "compromiso" y "reglas claras" al Gobierno y expuso al ministro de Economía, Martín Guzmán, quien a su lado escuchó varias demandas con contenido filoso.

 

La participación en el Congreso con toda la primera plana productiva del Gabinete fue una plataforma para mostrar la nueva piel. "De cada diez dólares, ocho son de la agroindustria. Esto fue positivo para la recaudación fiscal, permitió acumular reservas del Banco Central y sostuvo el empleo y el flujo exportación”, enrostró al comienzo el hombre fuerte de la Bolsa de Cereales. 

 

Luego de detallar los alcances de la agroindustria, Martins insistió dejar en claros los beneficios que le deja al gobierno nacional. “El complejo oleaginoso tiene espacio para crecer porque está trabajando al 60%. Si somos capaces de llevar esa molienda a lo que las máquinas nos den, estaríamos sumando unos 3.500 millones de dólares más. Lo digo así, a ver si el ministro de Economía nos da una manito porque eso los ayuda, ¿no?”, dijo, mirando a Guzmán, quien no movió un músculo. 

 

Una vez más aclaró que se dedican a trabajar en propuestas de políticas de Estado, y “no en el gremialismo ni en la coyuntura”. Eso le dio el pie para pedir por el anteproyecto de ley al desarrollo agroindustrial que da vueltas entre las consultas interminables de Guzmán con distintas áreas, entre ellas el Instituto Patria, y las promesas de tratamiento en 2021 de Sergio Massa que desde el Consejo descartan. “Lo hemos hablado más de una vez, hay una oportunidad de llegar a 100 mil millones en términos de exportación y 700 mil empleos. Esto si somos capaces de enviarlo rápido al Congreso de la Nación", dijo en un nuevo misil teledirigido al ministro.

 

Guzmán, con su habitual tono suave, retrucaría luego: “En este momento, José, diría que la pelota está del lado de ustedes, luego de todas las revisiones que hemos hecho y esperamos pronto también estar en la siguiente etapa de estos acuerdos”. Según explicaron a Letra P en el corazón del Consejo Agroindustrial, la idea era "mostrar lo que se puede lograr sin intenciones de romper nada". Sin embargo, reconocieron que se mantendrá la presión pública porque creen que el único que puede lograr salir rápido de la crisis es el agro.

 

En el palacio de Hacienda destacan que "se ha hecho un enorme trabajo de articulación" y que se han producido avances significativos, pero que ahora resta la definición del Consejo. En Economía consideran que hay un proyecto de ley que es "consistente con los principios de desarrollo" y ahora es el tiempo de las "revisiones técnicas” por parte de la institución.

 

 

También aprovechó la platea, donde en primera fila escuchaban el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, Claudio Moroni de Trabajo, y la viceministra de Economía, Cecilia Todesca, para enviar un mensaje que replica en las bases del Consejo: “Necesitamos el compromiso de la política en general y del Gobierno en particular para mantener reglas de juego claras y sostenibles en el tiempo. Tenemos que poner foco en ser capaces de no restringir los flujos de exportación, sabemos que hay que preservar el mercado doméstico, pero hay que gestionar a través del diálogo. Medidas que preserven la mesa, pero también el flujo de divisas para que nuestras autoridades tengan una macro más razonable”.

 

Entre los reclamos por el cierre de la exportación de carnes, también coló el lobby por la baja de impuestos que es el precio que deberá pagar el Gobierno por una suba de exportaciones: “También tenemos que ver si somos capaces de reducir la carga tributaria, o por lo pronto no pensar en un nuevo tributo”, cerró.