30|11|2021

Guiño del Gobierno para encauzar el diálogo con el Consejo Agroindustrial

17 de agosto de 2021

17 de agosto de 2021

Privilegió a la entidad controlada por las exportadoras en el diálogo sobre el futuro de la carne. Anticipó beneficios a productores. Mesa de Enlace, escéptica.

El jueves 12 a última hora, mientras la foto del cumple-gate se convertía en el tema absoluto de la agenda pública, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, entregaba a dos referentes del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) el plan ganadero con el que el Gobierno busca aumentar la producción de carne bovina de 3,2 a 5 millones de toneladas. El borrador, al que accedió Letra P, combina iniciativas que el conglomerado de entidades venía discutiendo con el oficialismo con otras que surgieron de las reuniones de la mesa de carnes que el Gobierno abrió luego de restringir las exportaciones. Y suma a la discusión técnica otro round de política, con la decisión deliberada del Ejecutivo de elegir como interlocutor al CAA que surgió hace poco más de un año y con el que todavía se sigue peloteando un proyecto de ley para incentivar inversiones.

 

Kulfas y su jefe de Gabinete, Alejandro Sehtman, entregaron el borrador a Gustavo Idígoras y José Martins, interlocutores del Consejo que nuclea a 50 entidades agroindustriales y al que se sumó hace poco la Sociedad Rural, la única integrante de la Mesa de Enlace que faltaba. El gesto político fue notorio. Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara-CEC), y Martins, titular de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, están lejos de la trinchera de las entidades rurales más representativas de los productores ganaderos. Kulfas les adelantó a ellos la reapertura de la exportación de cortes kosher a Israel por fuera del cupo general, algo que el Gobierno venía adelantando pero que se formalizó este viernes. Los participantes de las reuniones de la Mesa de las Carnes -desde la industria frigorífica y el consorcio exportador hasta la Sociedad Rural, Federación Agraria, Confederaciones Rurales y Coninagro-, que reclaman a viva voz la normalización de las exportaciones de carne bovina, tomaron nota.

 

El programa es un compendio de medidas tendientes a ampliar la producción con financiamiento blando, alivios impositivos -amortizaciones aceleradas del impuesto a las Ganancias-, y mejoras logísticas y burocráticas. Entre los otros lineamientos que trabaja, se destacan el agregado de valor en el origen, la mejora de la productividad y la logística, la adaptación y mitigación de riesgos climáticos y el desarrollo de instrumentos de mercado

 

El trabajo, de 53 páginas, apenas menciona el contexto actual de restricciones y lo atribuye a un salto en la exportación que se "comió" a parte del consumo. "Desde 1990 la producción de carne vacuna ha estado estancada en términos absolutos (lo que equivale a una caída en términos per cápita). Luego del cierre de las exportaciones de 2006, el ratio de exportaciones sobre producción pasó del 24% al 7%. La producción se contrajo significativamente en 2010, implicando con ello una fuerte suba de precios que deprimió el consumo local. Desde 2015, el ratio de exportaciones subió año tras año hasta rozar el 30% en 2020 y, si bien hubo un incremento de la producción, el consumo local se contrajo, debido a que el aumento de las exportaciones más que compensa el de la producción", se lee. También afirma que el salto en la demanda china impulsó los precios domésticos: "Hoy los principales cortes demandados (por China) son nalga, bola de lomo, peceto, cuadrada, entre otros, los cuales forman parte de la canasta de consumo local".

 

Según Idígoras, el CAA tratará el plan oficial en una reunión plenaria, el próximo jueves por la tarde. Antes, el coordinador de la mesa de Carnes del Consejo, Dardo Chiesa, girará el borrador a todas las entidades que lo componen. Para Chiesa, el Plan Ganadero "son buenas intenciones, pero las exportaciones cerradas complican, no tienen sentido". El referente ganadero del Consejo sostuvo que el borrador tomó muchas de las cuestiones que el CAA planteaba. "Hay reivindicaciones, como las amortizaciones del impuesto a las Ganancias por pastura e inversiones", ejemplificó, en diálogo con Letra P. Y anticipó que luego de discutir con cada entidad los puntos de la propuesta oficial harán una devolución a Kulfas. Chiesa, expresidente de CRA, confía en que "vamos a ir saliendo" del corset a las exportaciones y eso encauzará el diálogo.

 

Las entidades de la Mesa de Enlace fueron más escépticas. "Es muy inconsistente, una buena expresión de deseos", afirmó el presidente de la Federación Agraria, Carlos Achetoni. En Sociedad Rural dijeron que no recibieron el borrador de manera formal, aunque los técnicos participaron de la mesa cárnica a la que convocó el Gobierno. El presidente de CRA, Jorge Chemes, se había bajado de la convocatoria en la primera reunión, por las trabas a las exportaciones. Las entidades que representan a los productores se ven presionadas por los vehementes autoconvocados, que los acusan de ser pasivos ante lo que consideran un avance del Gobierno sobre la producción primaria. Días atrás, la Asociación Argentina de Productores Autoconvocados propuso "un cese de comercialización y entrar en economía de subsistencia".