27|11|2021

Kicillof se despega del cumple-gate y arde la tropa bonaerense

13 de agosto de 2021

13 de agosto de 2021

La Provincia dice que “es un tema del ejecutivo nacional”. Off the record, el funcionariado destila bronca. Incredulidad y golpe electoral. El electrón suelto.

El escándalo del cumple-gate que sacude al Gobierno nacional repercute con fuerza en el oficialismo bonaerense en el marco de la campaña electoral. El gobernador Axel Kicillof eligió, por ahora, el silencio. En sintonía, voceros repiten que “es un tema del ejecutivo nacional” y que no tienen “nada que opinar”. Sin embargo, el enojo en la tropa bonaerense está a flor de piel. Reina la incredulidad ante lo sucedido y hay mucha bronca por el impacto que -creen- podría tener en las urnas.

 

“Yo no vi a mi mamá por casi un año y vi muy pocas veces a mis hijos; si a mí me genera indignación lo que estoy viendo no quiero imaginarme lo que le pasa al ciudadano común”. La reflexión de una funcionaria de primera línea del gabinete bonaerense refleja el sentir de la dirigencia oficialista consultada por Letra P.

 

En estricto off the record, todos los consultados refieren, además, a la magnitud del impacto, porque -dicen- “tira abajo” parte del trabajo que viene llevando adelante el Frente de Todos y golpea en uno de los temas de campaña, la gestión en la pandemia, revalorizada con el aumento del ritmo de vacunación. Creen que las esquirlas por el festejo de cumpleaños en Olivos en plena cuarentena llegarán lejos en virtud de que las restricciones afectaron “de Ushuaia a la Quiaca” a todos por igual, con casos extremos de gente que no pudo despedir a un familiar fallecido. En ese contexto, la violación de la cuarentena por parte del primer mandatario pega mal en todos los votantes, incluso en los propios.

 

Entre la dirigencia hay “absoluta incredulidad” sobre lo sucedido, además de bronca. Califican de “incomprensible” el “descuido” y destacan más aun el hecho de que haya quedado registrado: “Posó para una foto, ¿en qué estaba pensando?”.

 

Sobre el impacto electoral que podría tener el cumple-gate hay diversas miradas, pero todas concluyen en que “no será gratis”. Una legisladora considera que tendrá impacto electoral negativo para el oficialismo y que, más gravoso aún va a ser el impacto negativo para toda la política, que ya tiene un fuerte rechazo.

 

En el ejecutivo, los funcionarios mantienen silenciosa cautela, pero también mastican bronca. La decisión es no hablar y despegar al gobernador y la gestión provincial del escándalo. “No tenemos nada que opinar. Es un tema del ejecutivo nacional”, aseguró un vocero oficial ante la consulta de este medio. Los consultados se negaron, incluso, a hacer declaraciones sobre el pedido de juicio político de la oposición.

 

Hasta el momento, el único funcionario bonaerense que hizo declaraciones públicas sobre el tema fue el ministro de Seguridad, Sergio Berni, quien en reiteradas ocasiones cuestionó a Fernández. “No son reservadas las diferencias que tengo con el Presidente”, afirmó y detalló que esas diferencias son tanto de fondo como de forma. “Esta es una de las diferencias de formas que tengo con él”, aseguró.

 

Berni relativizó que lo sucedido fuera a tener impacto electoral -“No sé si hace daño electoral”-, pero consideró que sí tendrá un efecto en la credibilidad de Fernández. “Es una cuestión que tiene que ver con la credibilidad de aquel que dice una cosa y se debe cumplir”.