14|10|2021

24 de julio de 2021

24 de julio de 2021

Algo se rompió entre el gobernador y su vice, que pueden quedar en boletas distintas. ¿Cómo se sostiene la relación? Una reunión urgente con CFK.

Algo se rompió este viernes. El gobernador Omar Perotti y su vice, Alejandra Rodenas, siempre se recelaron y desconfiaron, pero la decisión de la presidenta del Senado santafesino de enfrentar a una eventual lista del rafaelino termina de blanquear el tenor del vínculo del binomio que le devolvió la provincia al peronismo luego de 12 años de progresismo.

 

A Rodenas la tentó sobremanera la oferta del ministro de Defensa, Agustín Rossi, de acompañarlo en la fórmula del Frente de Todos para el Senado. Respaldada por el grupo de senadores no perottistas nucleados en el Nuevo Espacio Santafesino (NES), se tomó unas horas para el análisis y decidió. Durante la tarde del viernes, recibió a Rossi en el patio de su casa y juntos posaron para la foto lanzamiento.

 

Desde que es vice, una de sus mayores preocupaciones fue no quedar en el ostracismo, no limitarse a ser la segunda del gobernador. Tener vuelo propio, en concreto. Una de sus espadas fue el vínculo con Buenos Aires. Sus cuentas en redes sociales son una galería de fotos con funcionarios y referencias nacionales del peronismo. Por si las moscas, por si aparece la chance grande. Y esta oportunidad, la ofrecida por Rossi, le permitiría volver al centro de la escena.

 

Desde el NES filtraron que Rossi – Rodenas era la lista bancada por el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández, pero una nómina que le da el dos de Diputados a la elegida de la expresidenta, María de los Ángeles Sacnun, es difícil que tenga el OK del Instituto Patria. Desde el cristinismo, insistieron durante toda la jornada con que la vicepresidenta quiere lista única.

 

Pero una boleta de unidad del PJ debería contener al gobernador. Por ese motivo, Perotti – tras el blanqueo del Rossi – Rodenas – viajó raudo a Buenos Aires para verse con Cristina. Tiene su esquema y hasta incluso concedió que su delfín, Roberto Mirabella, no sea el uno para el Senado, pero está dispuesto a competir en internas. Cristina, en cambio, puede acompañarlo o insistir con la lista única. A esta altura, el binomio del ministro y la vicegobernadora es la fórmula del Presidente.

 

Más allá de la rosca frenética de viernes y sábado, el cierre agrietará la relación entre Perotti y Rodenas. Cómo sutura esa herida es una pregunta sin respuesta. El perottismo siempre le desconfió a la vicegobernadora. Pese a los intentos de ella de jugar a la equilibrista extrema, siempre la vieron del lado del senador Armando Traferri, enfrentado al gobernador desde el vamos e implicado en una causa de juego ilegal.

 

Rodenas hace rato que no da entrevistas políticas y cuida con fina sensibilidad sus movimientos, pero este viernes salió de su estado y jugó fuerte. Si la cosa termina en internas, también será un Perotti versus Rodenas. Insólito desde donde se lo mire. Si, en cambio, florece la unidad, habrá que seguir el devenir de las cosas. La relación está dañada, casi rota.