15|9|2021

La lista bonaerense del oficialismo: Todos atrás y Fernández de nueve

16 de julio de 2021

16 de julio de 2021

En la recta final, el FdT demora los nombres para la provincia. Cafiero, no. Ministros, difícil. AF en campaña, modo Unidad y poco margen para sorpresas.

Fotos de unidad, actos de gestión, reuniones de rosca, tensiones, operaciones cruzadas y desmentidas. El Frente de Todos entró en la recta final de definiciones hasta el vencimiento del plazo para la inscripción de candidatos, el sábado 24, con el presidente Alberto Fernández como gran protagonista y una danza de nombres que incluye a primeras figuras del gabinete nacional.

 

A menos de diez días de la presentación, y mientras la oposición ya le puso cara a todas las cabezas de lista, en el oficialismo sigue siendo un misterio quién encabezará la boleta de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires, donde se juega la batalla principal de la elección, y quiénes integrarán la nómina.

 

Desde la Casa Rosada se encargaron de dar de baja, en las últimas horas, las versiones que indicaban que el encargado de encabezar la lista en la provincia de Buenos Aires sería el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Mano derecha del Presidente y hombre de su extrema confianza, el nombre de Cafiero se echó a rodar desde otras tribus del Frente de Todos que buscan moverlo de la Jefatura de Gabinete.

 

El Presidente resiste, pese a que escucha el detalle de las supuestas virtudes que tendría una eventual candidatura de Cafiero, a quien señalan como “el mejor representante del frentetodismo” y el que, en teoría, mejor mide en las encuestas. “Si un hombre del Presidente gana con comodidad, lo fortalece”, tienta un operador que participa de la definición de nombres en las listas.

 

La versión cayó a pique en las últimas horas. Según el consultor Raúl Timerman, el Presidente personalmente le dijo que Cafiero sigue firme en el Gabinete y que su candidata para encabezar la lista de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires es la titular del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, Victoria Tolosa Paz. Además, Fernández impulsa al legislador Leandro Santoro como candidato a diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires.

 

Aunque en la Casa Rosada dejan abierta la puerta para definiciones de último momento, aseguran que la decisión ya está casi tomada. Como contó Letra P, en el oficialismo hay un debate interno entre quienes entienden que el sello del Frente de Todos, por sí mismo, basta para dar pelea en la elección, y los que entienden que el oficialismo debe poner candidatos o candidatas fuertes para enfrentar a nombres de peso de la oposición, como el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli.

 

“¿Alguien se acuerda de quién encabezó la lista de Juntos por el Cambio en 2017 en la provincia de Buenos Aires? ¿Quién ganó la elección? Ganaron María Eugenia Vidal y Mauricio Macri. La gente fue a votar al oficialismo. Ahora va a pasar lo mismo. Se vota a favor o en contra del oficialismo”, apunta una voz autorizada en la campaña bonaerense. “En 2019 ganamos con Alberto Fernández, e incluso hubo gente que lo confundía con Aníbal Fernández. A Alberto no lo conocía nadie, pero ganó el peronismo”, agrega un secretario de Estado en el mismo sentido.

 

En otra vereda están quienes consideran que este tiempo de crisis económica y de pandemia amerita que el Presidente ponga en la cancha a sus mejores jugadores a defender su gestión, es decir, las y los funcionarios de primera línea del Gabinete. Con esa idea rodaron los nombres de Cafiero y de los ministros de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, y de Desarrollo Social, Daniel Arroyo. Todos identificados con el Presidente y dueños de sillones codiciados por otros actores de la coalición.

 

Pero según pudo saber Letra P, ni Arroyo ni Katopodis tienen previsto pasar al Legislativo. Aunque dejan trascender que están “a disposición” de Fernández y de lo que defina la plana mayor de la coalición, que forman el Presidente y Cristina Fernández de Kirchner, ninguno de los dos tiene intenciones de dejar su Ministerio.

 

En 2019, cuando Fernández presentó a Arroyo como ministro de Desarrollo Social señaló que el dirigente había dedicado “toda su vida” al tema y lo siente como “un compromiso personal”. El Ministerio llegó para coronar ese camino y Arroyo no tiene, por ahora, intenciones de dar un paso al costado.

 

“La peor parte ya pasó”, dice un dirigente que trabaja cerca del ministro sobre la crisis social que sorteó el año pasado en plena pandemia. “Se suponía que iba a explotar el conurbano y eso no pasó. Se hicieron las cosas bien”, apunta el mismo dirigente, que entiende que ahora llegó el tiempo de “administrar tensiones” entre las diferentes tribus que habitan la cartera, La Cámpora, los movimientos sociales y la dirigencia territorial que representa a intendentes y gobernadores. Líbero, Arroyo logró sobrevolar las tensiones, reportando directamente al Presidente. Mientras, trabaja en el lineamiento de políticas para las pospandemia.

 

El caso de Katopodis es parecido. El ministro tampoco tiene intenciones de dejar la cartera más fuerte en términos de construcción política y visibilidad. Desde Obras Públicas recorre territorios y tiende relaciones con gobernadores e intendentes de todos los sectores políticos. Antes de recalar en Diputados, dicen en Casa Rosada, preferiría volver a la intendencia de San Martín. “No es un dirigente para el Congreso, es del territorio”, definen en un despacho oficial.

 

Mientras Tolosa Paz pica en punta, por voluntad propia e impulso presidencial, el Frente de Todos define en la ya célebre mesa de los lunes los lineamientos generales de la campaña, que tiene al Presidente como principal protagonista junto al gobernador Axel Kicillof y apariciones puntuales y estelares de CFK en territorio bonaerense.   

 

“Somos el gobierno del Frente de Todos, y todos hacemos falta en la gestión de levantar la Argentina, aquí nadie sobra, todos necesitamos del otro y de la otra, todos y todas unidos”, dijo Fernández, con la unidad como sello y otra vez con la campaña al hombro, como en 2019.

 

Como publicó Letra P, el oficialismo resolvió que llevará una sola lista por distrito para cargos nacionales y en las secciones bonaerenses y resolverá la discusiones internas en la mesa de negociación. Lo mismo sucederá en los municipios en los que gobierna el Frente de Todos, y se habilitarán las PASO para aquellos distritos en los que reina Juntos por el Cambio y haya que definir candidatos para 2023.