09|10|2021

Universidad de Quilmes: trámite para una dinastía peronista sin grieta

30 de junio de 2021

30 de junio de 2021

La casa de estudios del conurbano sur votará con una lista única del armado que une tribus desde 2004. De Bianco y Frederic al municipio, una usina de cuadros.

Con la hegemonía de un espacio político de corte peronista consolidado en todos los claustros desde 2004, surgido a partir de una crisis que incluyó peleas mediáticas y la renuncia de un rector histórico, la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) elegirá este año nuevas autoridades con una lista única y se fortalece como una marca en la trayectoria de varios funcionarios oficialistas a nivel municipal, provincial y nacional.

 

Unos 1200 docentes, 600 no docentes y cerca de 15.000 estudiantes pasan anualmente por las aulas de la casa de altos estudios creada en 1989 y construida en los terrenos donados por la empresa textil Fabril Financiera. La educación virtual como herramienta de aprendizaje y cursada fue una apuesta innovadora que la diferenció en los años 90 y sin dudas tiene a Julio Villar, su rector desde 1992 hasta 2003, como un nombre inseparable de su historia.

 

Militante del peronismo revolucionario en los ‘70 y rector de la Regional Buenos Aires en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), Villar debió exiliarse en México en 1974 a raíz de las amenazas contra su vida de la Triple A. En Quilmes, primero como organizador y luego como rector electo por los claustros universitarios, dejó una impronta opuesta a los vientos neoliberales de los 90. En aquellos años, se cruzó fiero con la agrupación estudiantil Franja Morada y llegó a ser presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). La conducción actual de la institución reconoce que el ingeniero químico santafesino fallecido en 2015 le imprimió "un perfil muy sólido en Profesores, tanto en áreas de Sociales como de Ciencia y Tecnología" pero, después de tres mandatos, la crisis política generó un quiebre en el grupo que lo acompañaba.

 

En 2003 Villar le pidió la renuncia a uno de sus vicerrectores, Mariano Narodowski, entonces asesor del candidato Mauricio Macri y luego su ministro de Educación porteño. Narodowski, en plena campaña electoral, denunció discriminación por sus ideas políticas ante el Ministerio del Interior. La mayoría del claustro de Profesores se pronunció públicamente y forzó la salida de Villar.

 

Se inició un gobierno de transición que derivó en elecciones. “En ese año y medio ampliamos la democracia interna de la universidad, porque para votar y ser electos tenemos que ser concursados y en ese momento un 80% de profesores no lo era. Ampliamos esa base de concursos, hoy casi todos son concursados”, explica Mario Lozano, virólogo molecular, exrector de la UNQ y actual secretario de Educación del municipio de Quilmes.

 

Lozano, exrector de la UNQ y actual titular de Educación del municipio de Quilmes.

Allí nació Convergencia, un espacio docente que empezó a conducir los destinos de la universidad y lo hace hasta hoy, cada vez con mayor legitimidad. En aquel 2004 ganaron con el 60% de los votos. El rector fue Daniel Gómez, un médico que planteó que los mandatos duraran solo cuatro años. En 2008, ganó Gustavo Lugones con el 70% de los votos, después Lozano con el 82% y en 2016 triunfó con un 90% Alejandro Villar, hijo de Julio y actual rector.

 

“Es un espacio que está articulado alrededor del proyecto de la universidad. Es muy heterogéneo, hay una fuerte composición kirchnerista, hay peronistas no kirchneristas, hay algunos radicales”, caracteriza Villar en diálogo con Letra P. Y remarca: “Afuera cada uno hace la política que le parece, pero adentro hay un consenso en relación a qué tipo de universidad queremos”.

 

Su mandato terminaba en 2020 pero la pandemia cambió los planes y se prorrogó hasta el próximo 12 de diciembre. Las elecciones están previstas, campaña de vacunación y condiciones sanitarias mediante, para la segunda mitad del año. La fórmula estará integrada por el comunicador Alfredo Alfonso y  por la biotecnóloga Alejandra Zinni.

 

Sintonía política

“Es un momento inédito en la relación con el municipio. Hemos tenido buen vínculo con intendentes como Federico Scarabino o Francisco "El barba" Gutiérrez. Con Martiniano Molina no pudimos hacer nada, pero con Mayra Mendoza hay una relación particular, porque se llevó buena parte del equipo de la universidad”, sostiene Villar. 

 

La buena sintonía se traduce en la gestión municipal en la presencia de cuadros de la UNQ como Lozano al frente de Educación, Cecilia Soler a cargo de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obra Pública y Sofía Tomé como secretaria de Mujeres y Diversidades. 

 

Alfonso dice que “hay un acuerdo en la acción” porque coinciden en que “los postulados no se queden en palabras”. “La universidad como institución no se aisló de gobiernos con otras líneas políticas, pero nunca se concretaban las propuestas”, resume el actual candidato a rector. 

 

Villar, actual rector. Alfonso, asumirá tras las elecciones en la UNQ.

El municipio no es el único ámbito donde los créditos de la UNQ tienen protagonismo. En marzo de 2016, el egresado, docente y consejero superior Carlos Bianco organizó un acto que congregó a más de 3.000 personas para escuchar al actual gobernador bonaerense. En esas aulas se habían conocido durante el segundo semestre del '98, cuando el hoy jefe de Gabinete cursaba Comercio Exterior y Axel Kicillof dictaba clases.

 

Bianco es para Lozano “un orgullo, un hijo directo de la universidad, en su figura se muestra el rol que tiene la universidad pública de producir un cambio en la vida de las personas que puede ser muy significativo”. Bianco no es el único caso. Fernando Peirano, actual presidente de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, Desarrollo Tecnológico e Innovación del Ministerio de Ciencia también fue parte de ese armado académico. Como parte del equipo de Lugones y Fernando Porta, Peirano fue investigador y consejero del Departamento en Economía y Administración.

 

Sabina Frederic también llegó al ministerio de Seguridad de la Nación después de su paso por la UNQ. Formada en Antropología en la UBA, la ministra continuó su trayectoria como vice y luego directora del Departamento y del Doctorado en Ciencias Sociales y Humanas. Además, entre sus funcionarios más cercanos está Daniel Fihman, que tiene una maestría en Ciencias Sociales y Humanidades por la UNQ, donde se desempeñó como secretario de Extensión Universitaria.