14|6|2021

Entre Ríos: Frigerio le birla un operador a una UCR en estado de asamblea

10 de junio de 2021

10 de junio de 2021

El exministro arma su equipo de campaña, mientras intendentes radicales se reagrupan para dar pelea. Un tuit polémico y una carta picante a Cornejo.

A más de un mes para el cierre de listas, la interna de Juntos por el Cambio en Entre Ríos va subiendo de temperatura y se agiliza la rosca para ganar espacios en la alianza opositora. El precandidato que ya largó y pretende encabezar la nómina de diputados nacionales es Rogelio Frigerio. Sin embargo, el pretendiente más taquillero de la provincia en el campamento de la oposición no tiene el camino allanado ya que un sector del radicalismo está dispuesto a dar la pelea. Se trata del grupo de intendentes de la UCR que encabezan Darío Schneider (Crespo) y Pedro Galimberti (Chajarí), que dejó de denominarse “Construir” para pasar a identificarse con “Construir en Cambiemos”.

 

Los jefes comunales apuestan a mostrarse como la renovación del centenario partido. En esa línea, la semana pasada compartieron una videconferencia abierta con el neurocientífico Facundo Manes sobre “Los desafíos para construir el futuro”. La idea de la actividad fue remarcar “lo nuevo” en la política argentina. Manes es una referencia novedosa dentro de la UCR y ya lleva algunos turnos electorales abriendo expectativas sobre su desembarco pleno en la política.

 

Este sector de intendentes, que se propone como consigna que sea el radicalismo quien encabece la boleta de JxC, sumó a Convergencia, la línea que lidera el diputado nacional Jorge Lacoste. El entendimiento apunta a 2023. Los sectores acordaron desarrollar una “agenda en común y una propuesta de gobierno” que “seduzca a los entrerrianos y facilite la alternancia de gobierno” en las elecciones provinciales que ocurrirán en dos años. Hacia adentro de la UCR se proponen ganar terreno sobre el congreso partidario, “invitando a los congresales y al radicalismo entrerriano a adherir y acompañar esta idea”.

 

Por otro lado, el convencional entrerriano de la UCR, Fabián Rogel, le envió una carta picante -a la que tuvo acceso Letra P - al presidente del Comité Nacional, Alfredo Cornejo, exigiéndole que convoque a la Convención Nacional para debatir la continuidad de la alianza con el PRO.

 

“No recuerdo, excepto en dictaduras militares, que el partido haya estado durante tanto tiempo sin que se realicen las respectivas convocatorias y que sus miembros no puedan renovarse toda vez que vence el mandato de los convencionales actuales”, reprochó Rogel, que como convencional electo aún no pudo integrar el cuerpo deliberativo del partido.

 

El exdiputado nacional y precandidato a gobernador para el 2023 quiere debatir el rol que tuvo la UCR en el gobierno de Macri y la continuidad en la alianza con la “centro derecha”, dijo, en otra caracterización picante.

 

Un operador radical

En los últimos días, el exministro del Interior del gobierno de Cambiemos incorporó a Sergio Kneeteman a su equipo de campaña, lo que confirma la decisión de Atilio Benedetti de sumarse a las filas del exfuncionario.

 

Kneeteman es un exdiputado provincial con experiencia en campañas electorales junto a Benedetti, que viene siendo candidato desde 2009. Es el encargado de la relación con periodistas y consultores, además de haber recorrido la provincia. Benedetti termina su mandato en la Cámara de Diputados de la Nación el 10 de diciembre y, en el esquema de armado de Frigerio, está previsto que él encabece la lista y que los dos lugares expectantes queden para el radicalismo. En rigor, Benedetti no puede ir segundo porque la paridad de género reserva ese lugar para una mujer. Lo que le queda es el tercer casillero para retener su despacho en Buenos Aires. 

 

Ahora, para que Benedetti pueda continuar en el Congreso, la lista que encabece Frigerio debería ganar con amplitud las PASO de septiembre. Porque si la propuesta radical de Schneider y Galimberti obtuviera minoría (a partir del 25% de los votos), lo desplazaría para le elección general.

 

Un tuit polémico

La política entrerriana se paralizó unos días tras el fallecimiento de Sergio Varisco, dos veces intendente de Paraná y diputado nacional. El dirigente de 60 años estuvo internado varias semanas, pero pese al estado delicado en que se encontraba, le ordenó a su hija, la diputada provincial Lucía Varisco, presentar una demanda contra los magistrados federales Gustavo Hornos y Mariano Borinsky por supuesto mal desempeño. Los jueces, que entendieron en la apelación a la condena al exintendente por comercio de estupefacientes, fueron señalados por la diputada ante la Bicameral de Inteligencia. Los acusó de complicidad con agentes en actividades ilegales.

 

Para el varisquismo, el denominado lawfare está en primer plano de su agenda. Y los dardos apuntan a dos personas: en primer lugar a la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a quien acusan de haber sido la operadora y, en segundo lugar, a Mauricio Macri.

 

¿Frigerio cae en la volteada anti PRO del sector más importante del radicalismo en la capital provincial? No se sabe. Lo qué si supo Letra P es que antes del fallecimiento de Varisco hubo encuentros con el sector de Schneider y Galimberti. 

 

En el medio de los homenajes que llegaron desde diferentes sectores, el embajador argentino en Israel, Sergio Urribarri, envió sus condolencias a la familia. Lucía sorprendió al retuitear el mensaje del exgobernador entrerriano y se ocupó de emparentar situaciones judiciales de su padre con las de él. También la dirigente radical Lilia Puig, expresidenta de la Convención Nacional de la UCR, recibió una respuesta por parte de la joven legisladora. En la red social del pajarito le dejó un mensaje a las autoridades nacionales de la UCR reclamando acompañamiento en su reclamo al accionar judicial.