18|5|2021

Cristina baila sola la danza de guerra con la Justicia

04 de mayo de 2021

04 de mayo de 2021

Mientras puja detrás de escena con AF, libra la madre de todas sus batallas. Marca discurso en Twitter y pone la música, pero el Gobierno no sale a la pista.

Los hilos de tuits son la nueva cadena nacional de Cristina Fernández de Kirchner. Trabado el avance de la reforma judicial en el Congreso y sin consenso político para modificar el funcionamiento y la integración de la Corte, la red del pajarito es su vía de escape para sentar posición pública. Desde allí, la vicepresidenta marca agenda mediática y el tono al Gobierno en medio de la crisis más severa de la coalición de gobierno desde que asumió el poder, hace 17 meses. Nafta sobre el fuego.

 

 

Sobre el fallo de la Corte que este martes le dio la victoria a Horacio Rodríguez Larreta en la controversia por la suspensión de la presencialidad, primereó a todos, incluidos el Presidente, ministros y legisladores. En un acto por la entrega de netbooks, Alberto Fernández retomó lo que ella dijo 24 horas antes sobre las medidas del kirchnerizado Joe Biden y, a minutos de conocida la decisión del máximo tribunal sobre las clases, el Presidente dijo que lo respetará, pero manifestó su pena por "la decrepitud del derecho convertido en sentencias". Dos horas después de que CFK hablara de "un golpe" a las instituciones, el ministro Martín Soria apuntó que los jueces "se prestaron al juego" electoral del intendente porteño.

 

La decisión de la Corte tapó la pelea del albertismo con el kirchnerismo por las tarifas energéticas y la puja política del ministro Martín Guzmán con su subsecretario Federico Basualdo, más escandalosa que la puja por la estatización de la Hidrovía. La tregua fue pactada entre funcionarios y voceros este lunes después de la aparición de Axel Kicillof en escena y de que el referente de La Cámpora Andrés Larroque reclamara un nuevo IFE para la pandemia. Tras su enojo por la forma en que se sobreexpuso la crisis, el Presidente mandó a contar detalles del viaje que emprenderá a Europa junto a Guzmán y la visita al papa Francisco. Cristina, en lugar de llamarse al silencio, se concentró en el barro judicial para hacerse cargo de una tarea que, entiende, no asumió la exministra de Justicia y futura embajadora en la UNESCO, Marcela Losardo. Lo que reclama lo pregona con el ejemplo. "Tiene el liderazgo, es natural", la explican y justifican quienes la rodean.

 

CFK, como sus más leales espadas parlamentarias, se mueve cómoda en el terreno judicial. Lo de Basualdo, en cambio, quedó para la escudería Máximo Kirchner antes de que todos se llamaran al silencio. De todos modos, con sutileza, ella citó al presidente de Estados Unidos en defensa del aporte solidario a la riqueza (autoría de su hijo) y a favor del gasto social y la intervención del Estado. Después, apuntó toda su energía contra Comodoro Py y, apenas conocido el fallo de este martes, se expresó públicamente.

 

"Es importante que ella vaya primero y atrás el resto", admite un hombre de derecho que conoce la estrategia K y los entretelones de la ofensiva para anular la causa por el Memorándum con Irán, el primer tema del que se ocupó la expresidenta en la mañana de este martes.

 

La otra cuestión también tiene que ver con los límites entre poderes. Este lunes por la mañana, CFK recibió en el Senado una notificación judicial (también Sergio Massa como presidente de la Cámara de Diputados). "Insólita" e "inédita", calificó Cristina la comunicación de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Ciudad de Buenos Aires, que dio lugar a un habeas corpus contra el Congreso y lo intimó a sancionar leyes en 15 días. El mismo 30 de abril, la Cámara Contencioso Administrativa Federal suspendió el DNU que declaró como servicio público a la telefonía celular, internet y televisión por cable. "A pedido de Clarín", acusó CFK a otro de sus habituales enemigos. El encargado en estas lides es Gustavo López, vicepresidente del Ente Nacional de Comunicacioones (Enacom) con acceso irrestricto al Instituto Patria.

 

Con las manos atadas para avanzar en una reforma (excepto que las próximas elecciones incrementen el número de diputados K), en la misma cadena de tuits la vicepresidenta habló de un "golpe" de la Corte "contra las instituciones democráticas", en referencia al aval cortesano a la gestión de Rodríguez Larreta. Marcó tendencia y todos los demás opinaron después, incluidos los voceros kirchneristas contra los tribunales federales, que no son los mismos que quienes incursionan en el fuero porteño, donde pesa el tándem Juan Manuel Olmos-Daniel Angelici.

 

Después de que CFK marcara la línea, salió toda el ala dura del Gobierno. Los K y las K, primero: los diputados Leopoldo Moreau Marcos Cleri, la diputada Blanca Osuna, la senadora María de los Ángeles Sacnun y el senador Martín Doñate. Cleri no se sorprendió, como nadie con el fallo, y ya había convocado a otra reunión de la Bicameral de Seguimiento de Trámite Legislativo para dar aval parlamentario al nuevo DNU del Presidente que prorroga la restricción de clases presenciales en el área Metropolitana hasta el 21 de mayo. Para su ratificación deberá haber sesión en el Senado y acalorado debate. También falta llevar al recinto el anterior DNU, que ya pasó por comisión.

 

En esa línea, Moreau, que preside la Comisión de Seguimiento de los Organismos de Inteligencia y denunció "la mesa judicial del macrismo", calificó como una "sobreactuación" el fallo de la Corte. "En la opción entre la salud pública y la presencialidad, la Corte eligió la presencialidad, lo que es un verdadero disparate", agregó. Y Doñate, que preside la bicameral de seguimiento del Ministerio Público Fiscal y lidera la ofensiva contra el procurador interino, Eduardo Casal, que dictaminó en contra del Gobierno en este tema, marcó la contradicción de los cortesanos, que, "desde sus apoltronados y cómodos sofás de sus casas, dicen que 'no hay emergencia' y envían por firma digital a la calle a millones de argentinos y juegan a la política desconociendo a las más de 65 mil familias que hemos perdido seres queridos por esta pandemia. Mandan a jugarse la vida a padres, madres, abuelos, abuelas y personas de riesgo que tienen que llevar a los niños y niñas a la escuela. Dejaron hoy en evidencia su alineamiento con Macri, Larreta y Bullrich en la idea de que 'se mueran todos los que se tengan que morir'. Pretenden deslegitimar las decisiones del Gobierno y afectar la firme decisión de nuestro Presidente de cuidar y priorizar la salud de la gente". Los llamó "supremos señores virtuales" y pidió una "urgente" reforma judicial que bien sabe no se puede aplicar por falta de votos.