18|11|2022

Las caras para la renovación del cordobesismo

28 de mayo de 2021

28 de mayo de 2021

Con Schiaretti sin reelección, varias figuras del PJ se prueban el traje para 2023. El desafío de mantener la provincia alambrada contra la grieta. ¿Y el FdT?

El peronismo oficialista cordobés comienza a delinear su estrategia de construcción política en un escenario que lo desafía a sostener el proyecto de poder edificado desde hace más de dos décadas por José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti. Ahora, con el mandatario provincial vedado en las urnas de cara a 2023, deberá ordenar una nueva línea de sucesión.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

Si bien Schiaretti comanda los destinos de la provincia y de Hacemos por Córdoba (HxC), la tercera generación dirigencial, que creció bajo la sombra de ambos líderes, ya empezó a mover sus fichas. La imagen que encabeza esta nota, registrada esta semana, oficia de metáfora. Con el gobernador ausente por la licencia que tomó tras haber sido sometido a una cirugía, la foto muestra, como si fuera una hipotética línea de largada, a Natalia De la Sota, al vicegobernador Manuel Calvo, al intendente capitalino, Martín Llaryora, y a la ministra Laura Jure, en el marco de un anuncio de obras en el barrio Los Artesanos, en el sur de la ciudad de Córdoba.

 

Las cartas aún se están barajando, pero, en la danza de nombres, estas son las figuras que corren con ciertas ventajas en la arquitectura que diseña el futuro del poder provincial para la obligada renovación. 

 

Anotados

El intendente Llaryora tiene a su favor el trofeo de haber recuperado en 2019 el municipio de Córdoba para el peronismo, después de más de dos décadas. Inició su carrera como intendente de su San Francisco natal y, luego de desafiar el poder de Hacemos por Córdoba en una interna, fue sumado al proyecto durante el segundo mandato de De la Sota, a cargo del Ministerio de Industria. En 2015 fue compañero de fórmula de Schiaretti y, tras asumir como vicegobernador, encabezó la lista para la Cámara de Diputados de la Nación a mitad de su mandato. Desde ese cuerpo, saltó en 2019 a la intendencia capitalina.

 

“Dentro de la nueva generación de dirigentes, Llaryora es el único que tiene ya varias campañas en su haber, que lo han posicionado muy bien en el conocimiento de la gente en toda la provincia. En la carrera hacia 2023, es uno de los pocos que podrá mostrar gestión”, venden en su entorno.

 

Alejandra Vigo, número puesto para encabezar la lista de senadores de HxC.

Por otra parte, el sanfrancisqueño es quien mejor viene desarrollando una estrategia comunicacional similar a la que tanto rédito le ha dado a Schiaretti: bajo perfil en los medios de comunicación, sin definiciones políticas fuertes y con una profusa propaganda de gestión mostrándose como un “hacedor”.

 

Otro de los anotados para ocupar el máximo sillón del Panal es el actual vicegobernador. Calvo no oculta sus intenciones de pelear por convertirse en el heredero del cordobesismo en 2023 y, si bien no cuenta con un alto conocimiento público, la exposición de estas últimas semanas a cargo del Ejecutivo provincial le sirvió para ocupar el centro de la escena política.

 

Herencias. Natalia de la Sota y Schiaretti en 2019.

 

Oriundo de Las Varillas, Calvo fue el dirigente más joven que llegó a ocupar cargos de envergadura tanto en la administración delasotista como en la schiarettista. En 2011 fue secretario de Gobierno del tercer mandato de De la Sota, a los pocos meses fue electo legislador provincial y en diciembre de ese mismo año fue designado ministro de Agua, Ambiente y Energía. En 2013, asumió en la cartera de Gestión Pública y en 2015 quedó a cargo de Infraestructura, aunque meses después fue electo legislador provincial. En 2018, Schiaretti lo designó en el cargo de secretario de Comunicaciones y Conectividad y en 2019, asumió como vicegobernador.

 

En el oficialismo, aseguran que Calvo es número puesto para acompañar este año a Alejandra Vigo, diputada nacional y esposa de Schiaretti, en la lista de candidatos para el Senado.

 

Anotadas

Natalia de la Sota, la hija mayor del fallecido exgobernador, es otra de las figuras que se abre camino en la generación del nuevo cordobesismo. Con un apellido con peso específico dentro del justicialismo provincial, la actual legisladora planea abandonar el bajo perfil para elevar su imagen pública: seguramente, encabezará la lista provincial para Diputados. Si así sucediera y se confirmara la casi segura postulación de Vigo a la Cámara alta, sería la primera vez que dos mujeres liderarían las opciones electorales del peronismo local. 

 

Su incursión en la arena política es relativamente nueva. En la tercera gestión de su padre, ingresó al ruedo con un cargo ad honorem. Luego, ocupó una banca en el Concejo Deliberante de Córdoba y desde 2019 es legisladora Distrito Único.

 

Laura Jure, avanza de la mano de Schiaretti y Vigo.

 

Además de estas figuras, también surgen con fuerza Jure, actual ministra de Promoción del Empleo y la Economía Familiar de Córdoba, y Facundo Torres, ministro de Gobierno provincial y exintendente de Alta Gracia.

 

Pulseada nacional y tercera banca

El primer round para medir fuerzas en HxC serán las elecciones legislativas, ya que se descuenta que no habrá alianzas con el Frente de Todos (FdT), tal como ocurrió en 2017, cuando el gobernador cordobés decidió llevar una boleta corta.

 

El senador Caserio, referente del Presidente en la provincia.

 

Los comicios de medio término en Córdoba tienen una “lectura nacional” por parte del electorado marcado por la grieta. En esa línea, si Juntos por el Cambio (JxC) no se quiebra, es probable que obtenga dos escaños en el Senado y desplace la disputa entre el peronismo cordobesista y el kirchnerista a la tercera banca, hoy en manos de Carlos Caserio.

 

En esa pelea acotada, en el FdT advierten que el núcleo duro opositor a las políticas de Mauricio Macri y Schiaretti les garantiza un piso de “votos seguros” que les permitirá disputar con chances la posibilidad de mantener una banca en el Senado y entre dos y tres lugares en Diputados.