CÍRCULO ROJO

Funes de Rioja, sin filtro: los planes sociales impiden el trabajo en blanco

El futuro presidente de la UIA pidió una reforma laboral. Afirmó que las personas rechazan el empleo formal para mantener los subsidios. Juicios y patología.

En una de sus primeras actividades como "presidente electo" de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja tocó, en un encuentro con el Rotary Club de Buenos Aires, el repertorio de pedidos que el establishment le hace a los gobiernos, con especial hincapié en una reforma laboral. Quizás por el ámbito que lo invitó a charlar, el abogado laboralista fue particularmente elocuente al pedir un cambio en las reglas de contratación y al aseverar que el esquema de subsidios y planes sociales impiden la formalización de trabajadores. "En la mayoría de las fábricas, sobre todo en el interior del país, la gente dice 'sí, pero en negro. Formalmente no, porque pierdo el subsidio'", dijo el dirigente empresario al relatar lo que consideró una respuesta habitual ante una posibilidad de contratación.

 

Funes de Rioja será ungido como presidente de la UIA el próximo 8 de junio, con Miguel Ángel Rodríguez (Sinteplast) como secretario y con el apoyo determinante de las grandes empresas. "¿Por qué no invierten los argentinos? Por las mismas razones que el capital extranjero, porque no encuentran el marco de previsibilidad", consideró el dirigente empresario.

 

Letra P contó que las reformas tributaria y laboral serían parte de su "programa de gobierno". El actual presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) dio su visión sin rodeos ante los socios del Rotary. "El sistema laboral argentino es la Ley de Contrato de Trabajo de 1974. Fabricábamos el Ford A Negro", exageró. Y añadió que "el régimen impositivo debe ser justo y razonable, hoy no estimula la formalidad". "Al lado de lo fiscal hay que poner la modernización de las instituciones laborales, modernización que es inclusiva, no excluyente. Lo excluyente es un mercado que tiene el 50% del trabajo en negro. Lo único que ha crecido en los últimos años es el empleo público", dijo.

 

Funes de Rioja fue enfático al señalar que, en su opinión, son los trabajadores los que muchas veces no quieren trabajar en blanco. "Me preocupa mucho ver, cuando pedimos relevos, por gente dispensada para trabajar, en provincia de Buenos Aires o el interior nos dicen 'sí, pero en negro; yo trabajo en negro porque, si no, no cobro el subsidio", insistió en otro pasaje de su exposición. Y, ante una pregunta de Letra P, profundizó su pensamiento: "No hay ningún salario de convenio que no esté 30 o 40% por arriba del salario mínimo y la diferencia es mayor al sumar adicionales. No pasa por ahí (el sueldo); hay una comodidad de sumar la changa a los subsidios. El asistencialismo pasa por la AUH y otros subsidios provinciales y municipales. Se termina generando una sociedad absolutamente no productiva,", dijo el dirigente empresario.

 

Abogado laboralista que hizo carrera representando a grandes empresas de distintos rubros, el dirigente también criticó la "industria del juicio" como una de las causas que no hacen crecer el empleo registrado. "Desde septiembre (por las reaperturas), el empleo repunta poco, pero la curva de horas extras trepa 30%. Eso me demuestra que la pyme no contrata porque tiene miedo de contratar, porque acá hay una patología que es el juicio laboral. Un empresario suizo me dijo 'en Argentina he decidido tener galpones, porque a las 24 horas de instalado tenía juicios laborales", dijo.

 

Funes de Rioja preside Copal hace una década. Su llegada al sillón de la UIA se interpreta como un viraje hacia una posición más crítica y liberal en la central fabril, promovida por Techint, Arcor y otras grandes empresas, sobre todo alimenticias. En ese sentido, se desligó de la proclama que presentaron este 25 de mayo sectores ligado al kirchnerismo y que contó con la firma del dirigente industrial Guillermo Moretti. "En ningún modo refleja la posición de la UIA", dijo. "Si ese fuera el pensamiento de la UIA, yo no estaría en esa institución", agregó.

 

El dirigente defendió el diálogo tripartito y el rol del Estado, aunque consideró que existen desbalances. Se opuso al "Estado ausente", y argumentó: "Cuando alguien busca resolver un conflicto sindical bloqueando una planta o tomando rehenes, eso impacta claramente en la iniciativa empresaria". Y consideró que la resolución del conflicto entre Walmart y el gremio de Camioneros por una indemnización adicional fue "pésimo para el pequeño y mediano empresario que la gran empresa sea sometida a estas presiones", porque "hay vías de derecho muy claras".

 

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