30|12|2021

Visita de médico de Fernández al Vaticano: 25 minutos con el papa

13 de mayo de 2021

13 de mayo de 2021

La reunión fue corta pero "muy buena", según el Gobierno. Sigue con el presidente y el primer ministro italianos. Expectativa por encuentro con la jefa del FMI.

ROMA (Enviada especial) El presidente Alberto Fernández empezó a cerrar este jueves, en esta ciudad, la gira europea que comenzó el domingo en Lisboa y pasó por Madrid y París, de la que busca volver a la Argentina con importantes novedades en materia de renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Club de París. En el marco de severas restricciones por la pandemia de coronavirus que marcarán toda su agenda oficial de la jornada, hizo un paso fugaz por el Vaticano, donde se reunió durante menos de media hora con el papa Francisco, aliado habitual en el lobby sobre los organismos de crédito pero también, como jefe de la Iglesia, cabeza de la oposición católica a la legalización del aborto, sancionada el pasado 30 de diciembre en Argentina.

 

Fernández había llegado al Palacio Apostólico, junto al resto de la delegación argentina, a las 9.50 hora local (las 4.50 de Argentina) para una reunión que no tenía un tiempo establecido de duración pero fue más corta de lo que se esperaba en virtud de la relación que han entablado ambos jefes de Estado. La audiencia privada comenzó a las 9.55 y terminó a las 10.20, según precisó el Vaticano: 25 minutos. El año pasado, habían estado reunidos 44 minutos, un tiempo que había doblado a los 22 que había tenido Mauricio Macri en 2016, en su primera visita como presidente.

 

Ante las primeras especulaciones sobre las razones de la brevedad del encuentro, fuentes de la delegación argentina aseguraron a Letra P que la reunión fue "muy buena" y que el papa estaba "de muy buen humor". Después, en la puerta del hotel en el que se hospeda en esta capital, el propio Fernández dijo que el encuentro fue "muy lindo". "Me expresó su idea de apoyarnos en todo lo que pueda", comentó. 

 

A barbijo quitado. Francisco y Alberto, en privado.

 

Después de la audiencia privada con el pontífice, el Presidente se reunió con el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, junto al canciller Felipe Solá y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri. En un comunicado sobre ese encuentro, el Vaticano destacó las "cordiales discusiones" sobre "la situación del país, con especial referencia a algunos problemas como la gestión de la emergencia pandémica, la crisis económico-financiera y la lucha contra la pobreza, destacando, en este contexto, el importante aporte que la Iglesia Católica ofrecido y sigue asegurando".

 

 

El mandatario argentino llegó cargado de regalos para el jefe de la Iglesia: productos orgánicos de miel y de la cocina del papa de jóvenes recuperados de adicciones de hogares de la villa 3, una medalla por el aniversario de la guerra de Malvinas, una estola de la basílica de San José de Flores y una estatuilla de San José (réplica de la que está en la basílica) con una estampita de Lujan, una colección de La divina comedia traducida y un libro biográfico de Discépolo. El anfitrión le obsequió un mosaico que representa al hombre y a la mujer que cultivan la tierra, cuidándola. "Que el fruto de la tierra y la obra del hombre se conviertan para nosotros en el alimento de la vida eterna", dice.

 

Fernández llegó a Roma este miércoles pasadas las 18.30, junto a toda la comitiva presidencial, procedente desde París, donde el mismo día se reunió con empresarios franceses y almorzó con el presidente Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo. Por la tarde ya estaba en Italia, donde fue recibido por el embajador argentino en ese país, Roberto Carlés, y se dirigió hacia el hotel, ubicado en la zona de Villa Borghese, un parque que ocupa 80 hectáreas de la ciudad de Roma.

 

Por la noche, cenó en el hotel junto al grupo más íntimo de la delegación y se preparó para un día plagado de actividades oficiales que comenzaron en el Palacio Apostólico, la residencia del papa en el Vaticano. El Presidente y Francisco conversan de manera habitual. Según el entorno del jefe de Estado argentino, la relación es mucho más cercana de lo que se conoce públicamente, pero Fernández intenta mantener al papa “al margen de la política argentina”.

 

 

El jefe de la Iglesia ocupa un rol clave en la gira de Fernández en Europa. Tiene un vínculo fluido con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, con quien conversó en varias oportunidades sobre la necesidad de que el organismo tenga “un gesto humano” para reducir las deudas de los países pobres. 

 

En febrero de 2020, frente a Georgieva y al ministro de Economía, Martín Guzmán, llamó a “dar alivio” a los países endeudados y no exigir pagos “con sacrificios insoportables”. Este viernes, Guzmán y la titular del Fondo se volverán a ver en el Vaticano, en el marco del seminario "Soñando con un mejor reinicio", organizado por la Pontificia Academia de Ciencias (PAC), que dirige el obispo argentino Marcelo Sánchez Sorondo. Georgieva coincidirá en Roma con el presidente argentino. 

 

Fernández tenía previsto volver a Buenos Aires el viernes por la mañana, pero desde que comenzó la gira se especuló con la posibilidad de que se extendiera un día más para que mantuviera un encuentro con la titular del FMI en el Vaticano. Este miércoles, mientras el Presidente estaba en Francia, se confirmó que la comitiva argentina recién despegará desde Roma el sábado.

 

Si bien el encuentro no fue confirmado de manera oficial, fuentes de la comitiva argentina confirmaron a Letra P que el viernes podría haber “un anuncio importante” en materia de deuda para la Argentina. La información circula con mucha reserva entre los integrantes de la delegación.

 

En tanto, este jueves la agenda del Presidente se completará con un almuerzo con el presidente de Italia, Sergio Mattarella, y con presidente del Consejo de Ministros, Mario Draghi. El italiano asumió en su cargo en febrero de este año y todavía no mantuvo ninguna conversación con Fernández. El Presidente quiere sumar el apoyo de Italia a las muestras que ya dieron Portugal, España y Francia.