22|11|2021

Macri pateó el hormiguero cordobés en los greens de los Rodríguez Larreta

29 de abril de 2021

29 de abril de 2021

En plan jefe con derechos sobre su bastión mediterráneo, reunió tropa amarilla en estancia VIP y les plantó un candidato propio a Negri y a Juez. Arde la UCR.

A 35 kilómetros de Córdoba capital y a cinco minutos de Alta Gracia, Ignacio Zuberbühler, hermano de la periodista y modelo Cecilia Zuberbühler, convirtió la estancia que heredó de su abuelo, Enrique Rodríguez Larreta, en un country club con una de las mejores canchas de golf del país. El expresidente Mauricio Macri descansó y jugó al golf entre el domingo y este jueves en el campo de 18 hoyos que rodea el exclusivo hotel de 16 habitaciones, entre ellas, la suite de Larreta, de la rama familiar del padre del jefe de Gobierno porteño. El Potrerillo de Larreta también ofrece a sus huéspedes un helicóptero Robinson 44. Macri, que viajó sin su familia, tuvo una sola actividad política, una comida que compartió el miércoles a la noche con una veintena de dirigentes del PRO local: diputados nacionales, la senadora nacional del PRO, tres intendentes, diputados provinciales y el presidente de la Fundación Pensar. Alcanzó para alborotar a los propios y a todos los socios de Juntos por el Cambio. El menú fue acorde al lugar: salteado de hongos con panceta y cebollas sobre una tostada de pan de campo; entrecot grillado a la parrilla con reducción de vino malbec y un crocante de milhojas de papas y albahaca y postre serrano de higos, quinotos y zapallos en almíbar con quesillo hilado, miel de caña y arrope de chañar con helado artesanal de americana y nueces.

 

La cantidad de participantes no dejó espacio para conversar detalles incómodos y Macri, entre entusiasmado y preocupado, midió sus palabras. El primer gesto lo había dado la semana pasada al recibir a su exministro de Turismo y titular de Pensar en Córdoba, Gustavo Santos, pero en Córdoba no se habló de candidaturas, una gentileza hacia el diputado Héctor Baldassi y la senadora Laura Rodríguez Machado, que tienen aspiraciones legítimas para las próximas elecciones. Además, los aliados de la UCR, la Coalición Cívica y el Frente Cívico comparten el mismo deseo. 

 

Santos es el favorito de Macri, aunque todavía figura como afiliado en el padrón de la UCR de la provincia de Córdoba. Antes de ser ministro de Macri, pasó por el kirchnerismo radical de Julio Cobos y luego fue funcionario de José Manuel de la Sota y de Juan Schiaretti. En 2015 llegó a Cambiemos y logró seducir tanto al entonces candidato a presidente como a toda la primera línea del PRO nacional, que ahora lo quiere como precandidato a gobernador para 2023, un clamor que incluye a Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal y Patricia Bullrich. Lo resiste una parte del PRO mediterráneo y, en forma unánime, el radicalismo. "Se fue de la UCR, mirá si ahora le vamos a regalar todo", se quejan los que tuvieron por último gobernador a Ramón Mestre y no le temen al expresidente: "Ya no tiene dedo para imponer", advierten. Algún macrista cordobés admite que Macri se siente "local" y que "no va a cederle su caudal a cualquiera".

 

En el PRO y en la UCR repiten a coro: Santos "no mide". Es la razón por la que el expresidente busca posicionarlo como candidato a senador nacional. "Necesita el 2021", le reconoció a Letra P un armador que lee varias encuestas según las cuales su nivel de conocimiento es bajo, pero la ratio (diferencial entre imagen positiva y negativa) es a favor. "Tiene potencial para crecer y una campaña le subirá varios puntos el nivel de conocimiento", agrega. Efectivamente, los más conocidos son Mario Negri (UCR) y Luis Juez (Frente Cívico de Córdoba), que duplican a Santos y en ese orden. Con ambos charló a solas hace un mes el expresidente de la Nación.

 

En los últimos dos años, Negri subió su perfil opositor y se convirtió en el principal adversario del Frente de Todos como jefe del interbloque de diputados de Juntos por el Cambio. Juez tiene alto impacto por sus declaraciones y, apenas Macri pisó Córdoba, dijo públicamente que le plantearía las reglas de juego. La primera: "No me inclines la cancha", reclamó.

 

Negri, en cambio, no apura sus tiempos a la espera del calendario electoral y los pasos que dé el Gobierno en relación a las Primarias. El radical está concentrado en la unidad de la UCR para no repetir la derrota de 2019. Por eso, hizo las pases con el exintendente Ramón Mestre. Para ambos, el bosquejo ideal sería una competencia en las PASO con Mestre como primer candidato a diputado nacional y acordar el tercer lugar de la lista para Rodrigo de Loredo, que acaba de perder, por poco, la interna como candidato a presidente de la UCR con el auspicio de Martín Lousteau. En ese esquema, Negri podría encabezar la lista de aspirantes al Senado nacional, pero en su entorno creen que no estaría dispuesto a una contienda sin una lista de unidad radical. En su caso, como Juez, tiene todavía dos años más de mandato en la Cámara baja.  

 

El macrismo quiere la unidad de Juntos por el Cambio con Santos en el primer lugar. Creen que Negri y Juez pueden esperar y recuerdan que Córdoba es una provincia muy importante para Macri política y personalmente. Le responden, off the record, desde el otro lado de la interna de la alianza, donde consideran que Córdoba es más "antikirchnerista" que "macrista" y que la imagen del expresidente bajó de 60 a 38 puntos, lo que no es poco. Calculan, además, que, en una eventual interna, la UCR podría tener 18 puntos, Juez 13 y Santos, entre nueve y diez. La suma da 40.

 

En la comida de Macri y el PRO, Rodríguez Machado puso en alerta al expresidente y les pidió a los presentes que, si hay interna en las PASO, sea "civilizada" para evitar las heridas del turno electoral anterior, en el que la alianza perdió la ciudad capital. "Que no signifique tirarnos tierra encima", graficó sobre el aprovechamiento que haría el peronismo de esa disputa.

 

Otro factor pesa en los análisis de Juntos por el Cambio: la estrategia de Schiaretti, amigo de Macri a quien algunos quieren arrimar si se amplía Juntos por el Cambio. La UCR lo rechaza.

 

El gobernador, cada vez más lejos del Frente de Todos, jugaría fuerte con su esposa, Alejandra Vigo, y el vicegobernador Manuel Calvo para el Senado. Para Diputados, quiere evitar que el senador albertista Carlos Caserio sume peronistas y apuesta a robarle una dama al Presidente, Natalia de la Sota, la hija del exgobernador que hizo campaña por Alberto Fernández.