01|12|2021

El oficialismo marcó la cancha y ahora aceita la maquinaria electoral

23 de abril de 2021

23 de abril de 2021

El FDT logró el acuerdo opositor para postergar las elecciones en medio de la tensión con Larreta y los duros de JxC. Empieza el tiempo de la rosca.

Sorteada con éxito la primera instancia del diálogo político, el Frente de Todos se dispone a encauzar el debate por la fecha de las elecciones en el Congreso, al tiempo que empieza a rumiar hacia adentro cómo será el armado de las listas de la coalición en cada uno de los distritos, en un año castigado por la pandemia y la crisis económica.

 

“A todo el mundo le da vergüenza hablar ahora de la política en el medio de la pandemia, pero hay cosas que hay que empezar a conversar”. El armado de las listas todavía aparece en el horizonte lejano de la Casa Rosada pero algunos operadores empiezan a mirar el horizonte y hacer cálculos sobre cómo se repartirán las fichas esta vez.

 

El primer paso será, en lo inmediato, sancionar en el Congreso la ley que consagre la postergación del cronograma electoral. Las elecciones primarias, previstas para el 8 de agosto, pasarán al 12 de septiembre. Y las generales, programadas inicialmente para el 24 de octubre, se celebrarán el 14 de noviembre.

 

Junto con esas fechas se trasladarán, también, las fechas que más le interesan a la política, que fijan el día del cierre de las alianzas transitorias y de las listas de candidatos y el comienzo de la campaña. La propuesta que presentó el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, fijó la proclamación de candidatos 45 días antes de las primarias, a fines de julio.

 

“Falta un montón todavía, nadie está pensando en eso”, afirman en el corazón del Frente de Todos, pero aunque la pandemia marca otras urgencias, algunos dirigentes ya ensayan ideas de cómo será la conformación de listas e indican que el esquema del oficialismo será “muy parecido” al de 2019, con un reparto equilibrado entre referentes de la Casa Rosada, Cristina Fernández de Kirchner, los gobernadores y Sergio Massa. La balanza se inclinará hacia uno u otro lado, según quién tenga más chances de ganar.

 

“Estamos en crisis y sabemos que va a ser una elección muy difícil. La Ciudad, Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Entre Ríos, la franja del centro, van a ser muy complicadas. Entonces nos tendremos que centrar en los distritos en los que podemos hacer diferencia, la provincia de Buenos Aires y el Norte principalmente”, analiza un diputado nacional de línea directa con un gobernador del Norte grande. La Casa Rosada mira con especial atención Córdoba y piensa si habrá lugar para cerrar un acuerdo con el peronista siempre esquivo, Juan Schiaretti, se resigna a perder un senador Corrientes y mira con atención Catamarca, Chubut, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Tucumán, donde también se eligen nombres para la Cámara alta.

 

Las negociaciones quedaron para más adelante. El diálogo político que entablaron De Pedro, Massa, Máximo Kirchner y el presidente Alberto Fernández, con los gobernadores y armadores políticos de Juntos por el Cambio para llegar al consenso de la postergación le dieron aire a la política para dirimir internas, discutir listas y para salir a hacer campaña, tres hitos mucho más improbables mientras todos los oficialismos intentan lidiar con la pandemia que el acto eleccionario en sí mismo.

 

El próximo paso lo dará la Cámara de Diputados. En los próximos días, comenzará el llamado a reunión de las comisiones en las que se tratarán los proyectos con los puntos propuestos por el oficialismo, más los agregados que pidió la oposición. En el Frente de Todos aseguran que “está todo encauzado” y el debate no tendrá sobresaltos. El acuerdo lleva un largo tiempo conversado y avanzado, pero las negociaciones se habían enfriado en las últimas semanas, cuando se desató la guerra entre la Ciudad de Buenos Aires y la Casa Rosada por las nuevas restricciones impuestas por la segunda ola de coronavirus. La definición de la mesa nacional de Juntos por el Cambio, este jueves, confirmó la derrota del ala dura de la oposición en su negativa a entablar negociaciones con el oficialismo.