11|4|2021

Tirar la piedra

05 de marzo de 2021

Marcelo Capece, agencia Noticias Argentinas (NA)

05 de marzo de 2021

Tras el alegato de CFK, los denunciantes ocultan su mano. Pinedo calla. “Fuimos por el BCRA”, dice Negri. Culpas a Bonadio. ¿Temor al sobreseimiento de la vice?

Desde que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner apuntó a ellos en el alegato que protagonizó este jueves ante la Cámara de Casación, el exsenador del PRO Federico Pinedo y el diputado radical Mario Negri comparten nuevas coincidencias. Fueron los iniciadores en 2015 de la causa por el dólar futuro, pero toman distancia de su derrotero y de la eventual responsabilidad que pueda tener CFK. En sus entornos aseguran que la querella fue contra las autoridades del Banco Central, encabezado en ese año por Alejandro Vanoli, y luego se despegan: aducen que el caso escaló contra ella y el entonces ministro Axel Kicillof por una decisión del juez federal Claudio Bonadio. Juran que nada tienen que ver con las medidas que luego adoptó el magistrado, fallecido hace un año y un mes.

 

Si ese caso era una caja de Pandora que fue activada, según señaló la vicepresidenta, cinco días después de la primera vuelta presidencial de 2015, el fugaz presidente Pinedo elige cargarle las culpas al difunto magistrado. "La decisión fue de Bonadio", responden cerca del exsenador como una forma de alejarse de ese caso que creció en los años siguientes con una fuerza inusitada. Su desarrollo coincide con la "Mesa Judicial" que armó el entonces presidente Mauricio Macri para influir en la Justicia y promover la aplicación de "la doctrina Irurzun" con el objetivo de acelerar las prisiones preventivas en casos emblemáticos con acusados del kirchnerismo. Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli son señalados como engranajes claves de ese grupo, que incluyó, entre otros, al entonces ministro de Justicia Germán Garavano, al exsubsecretario de Asuntos Penitenciarios y Relaciones con el Poder Judicial, Juan Bautista Mahiques y al incombustible operador del PRO Fabián "Pepín" Rodríguez Simón. 

 

Su existencia fue confirmada hace un mes por la fundadora de la Coalición Cívica y exdiputada nacional Elisa Carrió, pero en la coalición opositora no ven ninguna relación entre la querella por el dólar futuro y la sombra de la "Mesa Judicial".

 

Los dardos de CFK también fueron contra Negri. A diferencia de Pinedo, el titular del Interbloque de Juntos por el Cambio en la Cámara baja rompió el silencio este viernes y redobló la apuesta para despegarse de cualquier sospecha. “Fue la Justicia la que decidió imputar a Cristina Kirchner y a (el gobernador bonaerense) Axel Kicillof. Nuestra denuncia fue contra el directorio del Central porque tienen obligaciones de cuidar el patrimonio de la entidad”, detalló a Radio Mitre Córdoba. En su estrategia discursiva el diputado radical considera que la querella frenó un "drenaje" de divisas del Central, pero se despega de las implicancias posteriores del caso. 

 

"¿Qué dice la Carta Orgánica del Banco Central? -se preguntó Negri- Que cuando se hace un contrato a futuro debe tener una referencia del dólar en el mercado, ya que el único vendedor es el Central. La referencia que se toma es la del mercado de Nueva York, en el cual el dólar en aquel momento estaba entre 14 y 15 pesos, sin embargo, el Central vendía el dólar a 10 y pico (pesos)" recordó. Lo hizo para graficar que "si había una devaluación, la diferencia la iba a tener que pagar el Central". Bajo esa lógica, el diputado defendió la presentación de la denuncia, en una ofensiva que no sumó a Pinedo.

 

"Nosotros fuimos contra el BCRA, le dijimos a la Justicia ´paren este drenaje´ porque los dólares que se estaban vendiendo -que no estaban- tenían un tipo de cambio pisado y ganara quien ganara las elecciones iba a haber una devaluación. Los especuladores iban a tener una enorme ganancia, porque sabían que había una diferencia del 50% entre el dólar pactado de 10 pesos y el dólar de referencia del mercado de Nueva York que estaba en 15 pesos", insistió el radical. En su despacho dicen que desde entonces no volvió a tener contacto con el expediente. 

 

La técnica de Negri para justificar la denuncia contrasta con las acusaciones que le lanzó la vicepresidenta. En su alegato aseguró que es parte de una estrategia pensada con anticipación que derivó en un inédito allanamiento al Banco Central, pero que tenía como principal objetivo concentrar la acusación contra ella cuando los funcionarios de la administración de Macri resultaron beneficiados por operaciones realizadas con dólar futuro. La titular del Senado repasó que las tasas fueron pactadas en la Casa Rosada de forma espuria. 

 

“Ellos llegaron al gobierno, devaluaron, usufructuaron los contratos de dólar futuro y somos nosotros, los que desendeudamos el país, los que estamos sentados acá. No me hagan creer que acá hay justicia”, disparó CFK este jueves. “Este proceso tiene que terminarse porque es una farsa, esta causa es una historia de persecución, de un negocio espurio del macrismo y de una aberración moral”, bramó Cristina antes de lanzar un mensaje que tuvo distintas resonancias dentro de JxC. “Me dijo mi abogado que tengo que pedir el sobreseimiento. Pero no, señores jueces, no voy a pedir nada. Hagan lo que dice la Constitución. Hagan lo que tienen que hacer”, concluyó. 

 

La firmeza del alegato cosechó sorpresa en la coalición opositora. A contrapelo de sus deseos, distintos dirigentes de JxC creen que la vicepresidenta y Kicillof serán sobreseídos. Algunos arriesgan que ese desenlace será un trampolín para que los exfuncionarios de Cambiemos respiren tranquilos ante la evolución de la denuncia que presentará el Estado contra ellos por la deuda contraída con el FMI y que anunció el presidente Alberto Fernández el lunes en el Congreso. No hay posiciones unánimes y Pinedo prometió contestar a las preguntas de este portal al respecto, pero el nuevo caso que se iniciará podría implicar un extenso desgaste tribunalicio para los acusados antes de llegar a la sentencia. Una peregrinación parecida a la que le tocó transitar a CFK y Kicillof, entre otros.