26|11|2021

27 de febrero de 2021

27 de febrero de 2021

Larreta abrirá el año legislativo con críticas soft a la Casa Rosada, pero insistirá con municipalizar su discurso. Coparticipación, el brote de la guerra.

Horacio Rodríguez Larreta abrirá el período de sesiones ordinarias de la Legislatura porteña el lunes 1 de marzo. A la ceremonia tradicional, se le sumará otra apertura: el jefe de Gobierno porteño inicia una fase de aspereza y diálogo “acotado” con el gobierno de Alberto Fernández. Su intervención ante el cuerpo parlamentario contrastará con la de 2020, cuando, ante el triunfo peronista, auguró y deseó trabajo conjunto con el flamante Presidente y con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.

 

A un año de ese discurso, el contexto no podría ser más distinto: la crisis económica se agravó por la pandemia de coronavirus que trastocó y desafió cualquier escenario apocalíptico. La comunión entre la Casa Rosada, la Jefatura de Gobierno y la gobernación bonaerense para capear la crisis sanitaria se agotó con el tiempo y por necesidad política. La foto de la Triple Alianza del AMBA colaboró para aunar esfuerzos, pero se esfumó con fuerza desde la decisión del Gobierno de recortar la masa de recursos coparticipables que recibe la Ciudad de Buenos Aires.

 

La discusión técnica por ese número jamás prosperó y el oficialismo avanzó con la quita por decreto y en el Congreso. Con el tiempo, la grieta los envolvió a los tres. Sin embargo, la relación entre Rodríguez Larreta y Fernández es la que más drásticamente se modificó: el Presidente llegó a llamarlo “amigo” y a mantener conversaciones diarias, que se agotaron hace meses. El trabajo conjunto ante la gestión sanitaria permanece, pero el vínculo se enfrío y las bilaterales se disolvieron.

 

Rodríguez Larreta llegará el lunes a la Legislatura porteña alrededor de las 8 para volver a reforzar esa distancia. No obstante, respetará el manual de sus asesores y repartirá críticas “soft”, ajustadas a la bilateral Ciudad-Nación. No cuestionará la negociación de Fernández para abastecer a la Argentina de vacunas contra el Covid-19, pero parte de su equipo íntimo le ruega al menos “deslizar” un comentario sobre el vacunatorio VIP. La presidenta del PRO, Patricia Bullrich, y Mauricio Macri, que auditan cada intervención del alcalde, se frotan las manos. La inclusión o no de ese párrafo del texto lo define el alcalde, que todavía está puliendo el discurso final. Según pudo saber Letra P, paso buena parte de la mañana haciendo “observaciones” durante su descanso familiar en Buzios, revelado por el periodista Iván Schargrodsky en la tarde del jueves 25 de febrero.

 

La autora intelectual del discurso de Rodríguez Larreta es Daniela Brocco, funcionaria con experiencia en esta tarea y que desempeñó ese rol con Macri en la Casa Rosada. Los ejes temáticos de la gestión porteña serán los habituales: Seguridad, Salud y Educación, serán los prioritarios; también, machacará con los objetivos en áreas como Cultura, Género, Tercera Edad, Ambiente y Espacio Público. Por primera vez, no hablará de obras futuras ni proyectos de infraestructura en ejecución. Ese faltante tendrá un “responsable”: el jefe porteño adjudicará a la ausencia de obras “para los vecinos y vecinas” al gobierno de los Fernández, en el marco del recorte del dinero que recibe la Ciudad de las arcas nacionales.

 

Además, habrá un repaso exhaustivo sobre la gestión de la pandemia a lo largo de 2020, con énfasis en la gestión para el regreso a clases. El alcalde cree que “hizo punta” con ese pedido y le ganó la pulseada al Gobierno que, según la oposición, quedó “enfrascado” en una pelea con los sindicatos docentes. La vuelta a clases, a la sazón, será el tema fetiche de Juntos por el Cambio (JxC) en la campaña electoral de 2021. El jefe de Gobierno evitará enviar un mensaje político directo a sus socios de coalición, pero cada vez que tocará un tema de actualidad lo hará con la intención de dejar un guiño tras otro a su base electoral.

 

La educación será el tema principal, pero también la pelea con la Casa Rosada por la coparticipación, que trae una reminiscencia que hace delirar al electorado PRO: el recuerdo fresco de la guerra, constante y sin concesiones, entre el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y Macri. Al menos para Rodríguez Larreta, la campaña comenzará de manera light en el recinto de la Legislatura porteña. La ceremonia oficial de apertura de sesiones tendrá un protocolo sanitario estricto y no habrá invitados. Según el decreto de convocatoria, únicamente participarán los jefes de bloque y habrá transmisión online para los medios de comunicación.