26|2|2021

La rebelión policial que esta vez no fue

11 de febrero de 2021

11 de febrero de 2021

Desbordado en 2020, Berni pudo sofocar el episodio II del levantamiento de la Bonaerense. Sanciones y advertencias y un punto para "El Loco".  

“Esta vez pudo desactivar la bomba antes de que explotara”. La frase se repite en la gobernación bonaerense y apela a la jugada del ministro de Seguridad, Sergio Berni, para evitar una nueva protesta de parte de efectivos de la Policía provincial anunciada para este jueves 11 de febrero. Al cierre de esta nota, en el anochecer del Día D, todas las unidades prestaban servicio con normalidad y en los puntos que fueron zonas calientes en septiembre del año pasado primaba la calma. El reclamo era neutralizado. 

 

La situación fue seguida con atención en La Plata. Con una Casa de Gobierno vallada para evitar un escenario similar al del año pasado, cuando las protestas llegaron hasta la ventana de la residencia del gobernador Axel Kicillof, la gobernación contaba con más presencia policial que otras veces, pero en servicio: custodiando. 

 

El llamado para esta protesta que no fue se inició en redes sociales con el objetivo de lograr compensaciones similares a las de septiembre. ¿La modalidad planteada? La misma: reunirse en Puente 12 (La Matanza), en las inmediaciones del edificio del Ministerio de Seguridad bonaerense, en La Plata, y cerca de la gobernación provincial. 

 

Antes de que el conflicto escalara, el Ministerio de Seguridad sacó a relucir sanciones a más de 400 efectivos a través de sumarios a los que llegó por el trabajo de Asuntos Internos. Son sanciones para quienes llevaron adelante la protesta en septiembre del año pasado. En esa dependencia siguen revisando caso por caso y la reprimenda podría llegar a un total de casi 1.900 efectivos: una purga histórica. 

 

Con el reclamo preanunciado, Berni volvió a quedar en la mira. Esta vez, pudo salir del laberinto antes de tiempo. Además de la sanción administrativa, durante esta semana y la anterior se mostró activo junto al gobernador en la entrega de patrulleros a distintos distritos del conurbano bonaerense. El lunes de esta semana, en la reunión con intendentes oficialistas de la Tercera sección electoral, se comprometió a pasar todo un día con los jefes y las jefas comunales del GBA para analizar y resolver problemáticas tienen que ver con la inseguridad. Lo mismo, con intendentes de la Primera sección electoral. 

 

 Además, se refirió en duros términos a quienes convocaron a la revuelta 2021. Este miércoles, al participar de la entrega de patrulleros en Florencio Varela, el ministro aseguró que “es un intento de una vez más desafiar nuestra Constitución, nuestras leyes, los reglamentos policiales. Me refiero a este grupo minúsculo de personas que, basándose en el anonimato y utilizando las redes sociales, empujan o intentan empujar a aquellos incrédulos a desafiar y violar permanentemente nuestra Constitución”. También trató de delincuentes a quienes encabezan la convocatoria, ya que se trataba de varios exonerados por mal desempeño dentro de la fuerza. 

 

Luego, fiel a su estilo de alto perfil, ordenó a los efectivos presentes en el acto. “Agrupación, firme. Orden... Vocación... Para servir a la Provincia”, instó en tono militar. Los policías respondieron. Con transmisión plena de los canales de noticias, el funcionario aprovechó para ostentar voz de mando. Kicillof miraba. 

 

El gobernador también se refirió al pedido que hacía un sector de la fuerza, un reclamo que carecía de legalidad por tratarse de una fuerza armada. “Estamos transformando a la Policía, estamos invirtiendo en patrulleros, en comunicaciones. Estamos equiparando los salarios con las fuerzas federales. Lo que pedimos a cambio es muy sencillo: dentro de la ley, todo; afuera de la ley, nada”, sostuvo el mandatario. 

 

El reclamo de septiembre fue acción grave para la institucionalidad de la provincia. Detrás del reclamo salarial también se camuflaba el descontento por la falta de horas PolAd y Cores producto de la pandemia. A saber: no había eventos masivos, no había recaudación extra. Luego de días de tensión, el gobernador terminó anunciando una mejora en las horas extras, en el sueldo básico y en el pago de uniformes. El básico que rondaba los 44 mil pesos de bolsillo empataba a otras policías. Al tiempo, las fuerzas federales actualizaron su escala salarial y la Bonaerense volvía a quedar un escalón más abajo. 

 

Pese a todo, el reclamo no caló en la fuerza. En las últimas horas también hubo un mensaje claro de parte de Berni: quienes reclaman se van. La regla alcanzaba a los jefes de la tropa. “Si no pueden conducir a sus hombres, no están a la altura de sus cargos”, explicaban voceros del ministro, que esta vez pudo esquivar el reclamo generalizado.