12|6|2022

Gemelos: matices de la economía según el evolucionismo radical

08 de diciembre de 2021

08 de diciembre de 2021

Los Martines tienen recorridos similares y discursos ¿distintos? De la 125 a bancar a Macri. El abismo K. Retenciones, una tregua.

Martín Lousteau y Martín Tetaz comparten un pedacito de recorrido, una trayectoria que los llevó desde la divulgación en medios de comunicación al Congreso, donde esta semana el primero forjó un bloque propio que integra el segundo para diferenciarse de la UCR y continuar su acumulación a nivel nacional. Lousteau hizo un camino más largo y repleto de curvas y contracurvas, es cierto: pasó de ser funcionario de Felipe Solá en la provincia de Buenos Aires a ministro de Economía de Cristina Kirchner. Más tarde compitió contra Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad de Buenos Aires, pero de ahí voló a Washington como embajador de Mauricio Macri, para volver a competir contra Cambiemos en 2017. El último zig zag ocurrió en 2019, cuando encabezó la boleta de Juntos por el Cambio para el Senado, mientras dirigentes de su espacio ocupaban cargos en el Ejecutivo porteño, ya en alianza con el jefe de Gobierno. Lo de Tetaz es más llano: de la difusión de la economía -muchas veces, como vocero de la gestión Cambiemos, aunque ahora se despegue del gobierno que no integró- a la Cámara de Diputados. Los une una facilidad para comunicar una visión de la economía que no se encuentra en muchas voces de la divulgación.

 

Parecería que Tetaz tiene una mirada más ortodoxa que la de Lousteau, pero recientemente trataron de despejar cualquier posibilidad de conflicto interno, a medida que el senador se fue corriendo hacia la centroderecha. Es un hecho. Lousteau presentó, meses atrás, un proyecto de reforma laboral para eliminar las indemnizaciones por despido y reemplazarlas por un sistema de seguros.

 

Durante la campaña electoral, un mes antes de las PASO, compartieron un vivo de Instagram en el que el excolumnista de Jorge Lanata hizo de anfitrión y charló casi una hora con el excolumnista de Andy Kusnetzoff. Tetaz llamó “mi amigo” al senador y lo calificó como “un gran economista”. Se esforzaron en dejar en claro que compartían un diagnóstico de la economía y, con matices, una paleta de posibles soluciones. Tetaz dio el pie: “Cuando era columnista con Lanata y te llamábamos, tenías una idea que va al corazón de la economía argentina. Vos conectás muy bien las crisis externas (por falta de divisas) cada cinco años con el Estado caro e ineficiente; decís que cuando competimos en el comercio internacional, indirectamente es una competencia entre Estados”. Lousteau profundizó la idea en la línea en la que su tocayo hizo campaña: los impuestos hacen que las exportaciones pierdan competitividad, eso obliga a devaluar y deprime los salarios. “No podemos competir salvo que se devalúe y todos los trabajadores argentinos nos volvemos más pobres”, concluyó Lousteau.

 

La resolución 125 podría ser un escollo entre ambos, pero la explicación de Lousteau satisfizo a Tetaz. Para el exministro, la implantación de retenciones móviles a la exportación de soja en 2008 fue una “contrapropuesta” a la idea del exsecretario de Comercio Interior Guillermo Moreno de implantar retenciones fijas, de 180 dólares por tonelada, a un cultivo que escalaba arriba de los 600 dólares. Todo empezó, historizó Lousteau, cuando Julio De Vido, Ricardo Jaime y el propio Moreno se negaron a desarmar “de a poco” el esquema de subsidios a la energía y el transporte.

 

En esa charla vía Instagram, el contrapunto quedó claro. “Si les ponemos impuestos a las exportaciones, eso genera que exportemos menos y el resultado es que Argentina necesita un tipo de cambio real más alto, lo que implica salarios reales más bajos. Cuando el Gobierno pone un impuesto a las exportaciones, indirectamente les pone impuestos a los salarios”, dijo el flamante diputado.

 

Lousteau defendió las retenciones. “Lo demostró el gobierno de Macri. Uno no tiene que limitar los instrumentos, sino ver qué alternativas hay. Si la soja se va a 2.000 dólares por tonelada y eso genera desde aumentos de precios hasta apreciación del tipo de cambio que impide al resto competir, no veo por qué tenés que excluir esa opción”.