LEGISLATURA BONAERENSE

La jugada de Posse para acercarse a Juntos sin perder autonomía

Cambio Federal presentó un proyecto para crear la figura de interbloque y trabajar en tándem con la coalición. Imposibilidades y heridas que no cicatrizan.

El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, digitó a la distancia un nuevo movimiento en la Cámara de Diputados bonaerense, con el que busca acercar posiciones con el bloque de Juntos que conduce Maximiliano Abad y dispersar así los rumores que indicaban que le regaló la primera minoría al oficialismo. Lo hizo a través de su espada legislativa, Walter Carusso, conductor del bloque Cambio Federal que tiene dos bancas, quien presentó este miércoles un proyecto de resolución para habilitar la figura de interbloque en la Legislatura de Buenos Aires. De aprobarse, este sector de la oposición podría sumar 43 escaños, uno más que el Frente de Todos, y dar por concluida de esta manera una serie de tensas jugadas que comenzaron con la ruptura del espacio en diciembre de 2019.

 

Aquel año, con la noticia fresca de la estrepitosa derrota electoral de María Eugenia Vidal, un grupo de cuatro diputados y una diputada provincial que responden al intendente de San Isidro y a Emilio Monzó rompieron con Cambiemos y conformaron Cambio Federal con la idea de escindirse como los verdaderos árbitros de la grieta y ganar volumen político de cara a 2023. Estuvo integrado hasta el 10 de diciembre por Carusso, Martín Domínguez Yelpo, Fernando Pérez, Guillermo Bardón y María Elena Torresi, pero con el recambio legislativo sólo quedaron Carusso y Domínguez Yelpo, además de la especulación de que ambos entrarían en negociaciones con Abad para reunificar los bloques y arrebatarle al peronismo unido la primera minoría, sobre todo después del acuerdo de la mesa provincial de Juntos de mantener la unidad.

 

Aun así, según pudo saber Letra P, no hubo diálogo directo entre las autoridades de ambas bancadas. Una de las partes asegura que no hay voluntad política de ampliar el espacio, acaso porque aún sobreviven las tensiones después de la interna de la Unión Cívica Radical (UCR) en la que se enfrentaron Abad y Posse a principios de año. Según pudo saber este medio, los únicos dirigentes que hicieron lobby para soldar las distintas partes fueron el flamante diputado nacional Diego Santilli y el legislador Adrián Urreli, espada del intendente de Lanús, Néstor Grindetti.

 

El proyecto de resolución que se presentó este miércoles, pero ya había sido elaborado hace varias semanas, busca modificar el artículo 46 del reglamento interno de la Cámara y permitir la figura de interbloque, como sucede en el Congreso de la Nación y legislaturas de otras provinciales, como la de Córdoba. La lectura política es que, con esto, Posse busca mostrar que tiene voluntad de integrarse nuevamente a Juntos, pero sin ceder más de lo necesario, sin perder autonomía. En el fondo, y en largo plazo, las diferencias esconden la disputa por las candidaturas a gobernador en 2023, en la que tanto Posse, como Abad, y otros dirigentes, buscan tener un lugar relevante. 

 

Por otra parte, la ruptura del bloque en la Cámara de Diputados de la Nación digitada por Martín Lousteau, uno de los aliados de Posse, y que dio nacimiento a la bancada UCR-Evolución que preside  Rodrigo de Loredo, no tuvo correlato en el parlamento de la poderosa Buenos Aires, donde los acuerdos preexistentes sostuvieron la unidad de todos los espacios en Juntos. Entre los puntos que lo hicieron posible se cuentan el amplio consenso que cosechó Abad para seguir al frente del bloque y las coincidencias políticas para levantar la figura nacional de  Facundo Manes, estrella de la cual ninguna tribu boinablanca quiere tomar distancia.

 

Tal vez atento a esto, en la sesión preparatoria de la Cámara baja, en la que juraron los nuevos diputados y diputadas y se eligieron autoridades, el possismo decidió no inscribir su bloque para dejar abierta la posibilidad de la reunificación y evitar que los apunten antes de tiempo por darle continuidad a la ruptura. Carusso y Domínguez Yelpo lo hicieron recién este lunes, por lo que ahora se espera que la respuesta venga desde el otro lado de la grieta interna.

 

Victoria Villarruel, vicepresidenta de la nación.
El gobernador Maximiliano Pullaro y Patricia Bullrich durante una de las visitas de la ministras a Rosario.

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