06|5|2022

El mapa de la movilización: quiénes aportaron más para reventar la Plaza

17 de noviembre de 2021

17 de noviembre de 2021

Gremios cegetistas, intendentes del conurbano y movimientos sociales llevaron las columnas más nutridas. La Cámpora, a la retaguardia y con papel secundario.

Faltan dos horas para que el presidente Alberto Fernández se suba al escenario a dar su discurso de relanzamiento de la gestión y puesta en marcha de la competencia interna para 2023. Sobre Diagonal Sur, a 400 metros de la Plaza de Mayo, una marea verde se desplaza lentamente y a ritmo de bombo y redoblante hacia la Pirámide, el centro neurálgico de la marcha. “Camioneros - Espacio Higiene Urbana” dicen las gorras y las remeras. Son cientos de afiliados al gremio que conduce Pablo Moyano, que acaba de volver a la estructura de la CGT y despliega su poder de movilización. 

 

 

300 metros de ahí, sobre Avenida de Mayo, el color es otro. Menos ruidosa, pero mucho más numerosa, una enorme columna baja hacia el Cabildo para alcanzar la plaza. Adelante, la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y Barrios de Pie. El Movimiento Evita ya llegó hasta pocos metros del escenario y desplegó sus banderas azules delante de todo el resto. El armado de Emilio Pérsico y Fernando Navarro es uno de los organizadores y promotores de la movilización y se impone. 

 

A esa misma hora, en Diagonal Norte, la CTA y ATE esperan engrosar sus columnas bajo las banderas antes de empezar a marchar. Por esa ruta también está previsto que accedan a la plaza el sector de los intendentes y La Cámpora, pero, por ahora, de la agrupación que lidera Máximo Kirchner no hay noticias. En la esquina de la Catedral porteña, la militancia de Nuevo Encuentro baila y se saca selfis. 

 

“Todos unidos triunfaremos” fue la consigna con la que el oficialismo convocó este miércoles a festejar el Día de la Militancia y en los alrededores de la Plaza de Mayo parece cumplirse. Gremios de todas las ramas, movimientos sociales grandes y pequeños, militantes que responden a intendentes del conurbano y agrupaciones kirchneristas conviven pacíficamente en la mayor movilización del peronismo unido de los últimos años. 

 

A 49 años de aquella mañana lluviosa en que Juan Domingo Perón volvió al país después de 17 años de exilio, el Frente de Todos sacó a la calle a sus actores centrales para mostrar una imagen de unidad después de la inyección anímica del resultado electoral del domingo pasado. Desde Paseo Colón y Leandro N. Alem hasta 9 de julio y desde Belgrano hasta Corrientes, el microcentro porteño se llenó de liturgia peronista.

 

“¡Qué ganas teníamos de estar acá, de encontrarnos, de recuperar la calle!”, grita el locutor desde el escenario, que ya está asediado por las columnas que llegaron más temprano y se fueron ubicando adelante. Abajo de la Pirámide de Mayo, los vendedores de gaseosa se abren paso entre un bloque humano compacto que no se piensa mover de ese lugar privilegiado, desde donde se ve el atril en el que se va a parar Alberto Fernández en un rato. 

 

A Malena, militante del MUP Berazategui, la discusión de los panelistas mediáticos sobre quién ganó o perdió la elección parece importarle poco. Ahora suena Ráfaga desde el escenario y ella baila con sus compañeras debajo de las banderas amarillas y entre latitas de gaseosa y cerveza. “Vinimos a festejar. Estamos esperando a que hable Alberto. Es lindo estar acá después de la pandemia, volver a salir a la calle”, dice. 

 

La composición de la marcha y la ubicación de las distintas columnas en la Plaza mostró ese acuerdo de todos los sectores de la coalición oficialista en la movilización, pero también expuso las diferencias entre los que motorizaron inicialmente la convocatoria -los gremios y movimientos sociales más cercanos a Alberto Fernández- y los que decidieron sumarse a la jornada, como las agrupaciones kirchneristas. 

 

Por eso, el acceso más numeroso a la Plaza de Mayo se dio sobre Diagonal Sur, la vía de acceso reservada para los sindicatos. Delante de todo marchó la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), de Antonio Caló, el más cercano al Gobierno y a la vicepresidenta Cristina Fernández. La UOM copó el corazón de la plaza y detrás se ubicaron las columnas de Camioneros, UPCN, con Andrés Rodríguez a la cabeza; los trabajadores del vidrio de Seivara, los obreros jaboneros, trabajadores de correos y la Multisectorial gremial, cada uno con sus grupos de percusión y vientos.No todos los gremios entraron por Diagonal Sur. En Reconquista y Sarmiento, Sergio Palazzo, flamante diputado electo, encabeza la columna de La Bancaria, que intenta ubicar sus banderas a un costado de la Plaza. 

 

Junto con los gremios, los movimientos sociales fueron los que más asistentes aportaron. La vedette fue el Movimiento Evita, el más albertista de todos, que copó con Camioneros y la UOM el centro de la plaza, pero la Corriente Clasista y Combativa y Barrios de Pie también desplegaron su poder de movilización, con enormes columnas que entraron por Avenida de Mayo. La UTEP, trabajadores y trabajadoras de la economía popular que responden a Juan Grabois, empujan para llegar cerca del escenario. 

 

Los intendentes y las intendentas del Conurbano también aportaron movilización y militancia. Después de la elección del domingo, de la que emergieron como los grandes protagonistas de la remontada en la provincia de Buenos Aires, pusieron su estructura a disposición de la convocatoria. Fernando Espinoza, de La Matanza; Julio Zamora, de Tigre; Gabriel Katopodis (en licencia), de San Martín, y Martín Insaurralde, de Lomas de Zamora, fueron algunos de quienes más “movieron”. Poco antes de que Alberto Fernández empezara su discurso, varios de ellos, con Insaurralde a la cabeza, se reunieron en la boca de la estación Bolívar y cruzaron juntos la plaza. 

 

La presencia de La Cámpora en la movilización había sido eje de varias versiones. La agrupación de Máximo Kirchner acordó sumarse a la marcha el día lunes, en medio de las gestiones que encabezó el jefe de Gabinete, Juan Manzur, para sumar sectores a la marcha. Con el OK de CFK, anunciaron su participación en la convocatoria, que implicó suspender su propia marcha, que estaba prevista para el 20.

 

Sin embargo, la agrupación casi no tuvo presencia en la Plaza. Tarde, ya cuando Alberto Fernández había terminado el discurso, la columna encabezada por Kirchner, Andrés Larroque, Fernanda Raverta, Mayra Mendoza y Anabel Fernández Sagasti hizo su ingreso y concentró todas las miradas. 

 

La imagen contrastaba con la de otras jornadas. La columna camporista se mantuvo a la retaguardia, sin ocultar que, por más que el mensaje era de unidad, no era la protagonista, sino otros sectores, con lo que la agrupación mantiene viejas pulseadas, como el Evita y los gremios.

 

“Estamos acá, vinimos”, chicaneó Larroque a un cronista televisivo que le preguntaba por qué La Cámpora no se había dejado ver en la plaza. “Estamos todos unidos”.