03|12|2022

La mano de CFK y el poder territorial, claves del repunte bonaerense de Todos

14 de noviembre de 2021

14 de noviembre de 2021

Los cambios forzados por la vice empujaron el Plan Remontar. El arribo de los intendentes al Gabinete revitalizó la militancia. Kicillof, como en 2019.

La remontada del Frente de Todos (FdT) en el principal distrito electoral del país, Buenos Aires, donde con el 95,05% de las mesas escrutadas el oficialismo alcanzaba el 38,48 por ciento de los votos y quedaba a solo 1,43 puntos detrás de Juntos, es festejada en la noche de este domingo por todos los integrantes de la coalición peronista, pero, fundamentalmente, por el intendentismo del conurbano, sector que terminó siendo parte de la clave del éxito del Plan Remontar.

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El sopapo en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) reconfiguró los objetivos y empujó al límite de la fractura a la coalición gobernante cuando la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner publicó la carta-bomba y forzó cambios en los gabinetes nacional y bonaerense. En la Provincia desembarcaron Martín Insaurralde (Jefatura de Gabinete) y Leonardo Nardini (Infraestructura). La decisión era profundizar el trabajo territorial. Fueron las jefaturas comunales quienes se pusieron la campaña al hombro a la par del gobernador, quien volvió a su modo 2019 con un proselitismo montado sobre su propia figura.

 

Con el 85% de las mesas escrutadas, Juntos se impone con el 40,10% de los votos contra el 38,37% del Frente de Todos. Así, el oficialismo logró achicar la diferencia de las PASO considerablemente, cuando perdió por una diferencia de algo más de cuatro puntos. La clave estuvo en el conurbano bonaerense.

 

En la Primera sección electoral, donde el oficialismo había perdido por 4,1 puntos, el oficialismo achicó y quedó a menos de un punto (39,49% a 38,71%, con el 82% de las mesas escrutadas). La gran remontada la dio en la populosa Tercera sección, histórico bastión del peronismo y única región donde el FdT logró imponerse en las primarias. Allí la diferencia se estiró de 10 a 13 puntos (45,44% a 32,62% con el 85% de las mesas escrutadas).

 

Para tomar dimensión de la incidencia de estas dos regiones en la provincia basta repasar los siguientes números: en la Primera fueron 4.786.617 las personas habilitadas para votar; en la Tercera, 4.836.237. Juntas, representan el 75% del padrón bonaerense (12.735.785).

 

Sopapo y reacción

El sacudón que produjo la peor elección del peronismo en la provincia de Buenos Aires puso a los intendentes e intendentas en el centro de la escena. Fue CFK quien terminó de empujar los cambios en el Gabinete bonaerense para, como argumentó el propio Axel Kicillof, dotar de mayor territorialidad la campaña para las generales. Efectivamente, con el desembarco de los jefes comunales aliados al líder de La Cámpora, el diputado Máximo Kirchner, el frente imprimió un fuerte impulso a su proselitismo, intensificando la búsqueda del voto en el conurbano profundo de los millones de votantes.

 

Los jefes y jefas comunales se centraron en el segundo tramo de la campaña electoral en trabajar el territorio. Se quedaron en sus distritos, analizaron los resultados de las PASO, localizaron los barrios donde mayor cantidad de gente no fue a votar, evaluaron cuáles de ellos y ellas eran potenciales votantes del Frente de Todos y los fueron a buscar. Fue una microcampaña de cercanía, con caminatas, reuniones vecinales y sectoriales, escucha y exhibición de pequeñas obras de gestión, barrio por barrio, casa por casa.

 

Por otra parte, mejoraron considerablemente la logística en comparación con la del 12 de septiembre. Este domingo, por todo el conurbano pulularon remises, combis y colectivos que acercaban a las personas de los barrios a los centros de votación, tarea que mayoritariamente no llevaron adelante en la elección anterior y que fue una de las autocríticas que hicieron puertas adentro tras aquella derrota. La considerable mejora en la organización en los centros de votación, afirman, también colaboró.

 

En la mayoría de los distritos del conurbano, el Frente de Todos mejoró el resultado comparado con el de las PASO. En la Primera, el oficialismo logró dar vuelta el resultado en San Martín, distrito gobernado por Fernando Moreira y bajo la capitanía política del ministro de Obras Públicas Gabriel Katopodis; en la Tercera, Mayra Mendoza logró una remontada de más de siete puntos y al cierre de esta nota se imponía por algo más de un punto de diferencia (40,89% a 39,55%).