02|12|2021

Kicillof modo 2019: mateada vecinal y grieta en la isla de la Quinta

22 de octubre de 2021

22 de octubre de 2021

Hizo pie en Mar Chiquita, uno de los tres distritos de la sección que resistieron el aluvión de Juntos. Campaña quirúrgica para no perder senadurías.

El gobernador Axel Kicillof (Buenos Aires) volvió este viernes a la Costa Atlántica para reforzar la campaña rumbo al 14 de noviembre en la Quinta sección electoral, donde el Frente de Todos (FdT) tuvo un mal desempeño en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Estuvo en Mar Chiquita, uno de los tres distritos -de un total de 27- donde el oficialismo obtuvo un triunfo en la pelea local, junto el intendente, Jorge Paredi. Cerró la jornada con una actividad estilo 2019: mateada vecinal en la plaza “El Diego”, donde dio un discurso montado a la grieta y promesas de reactivación productiva ante centenares de personas que llegaron hasta el lugar.

 

El FdT continua con su estrategia de campaña quirúrgica para revertir el resultado o, al menos, recortar la diferencia de algo más de cuatro puntos que le sacó Juntos. Más cercanía, territorio, calle y cara a cara, es parte del Plan Remontar en el interior. Kicillof lo graficó claramente en el discurso que dio en una plaza colmada de vecinos: “En la campaña anterior (de septiembre) no podíamos recorrer o hacer reuniones como esta, visitar casas, comercios, fábricas. Desde la proscripción del peronismo esa debe haber sido la elección del peronismo con menos calle”, sostuvo. Al tiempo que aseguró que ahora sí, esta elección los va a encontrar en la calle “militando, unidos, buscando a nuestra sociedad que la pasó mal”.

 

El lugar elegido por el gobernador es uno de los tres distritos de la región donde el FdT no perdió en el tramo local de la boleta, aunque el resultado fue ajustado. La lista respaldad por el intendente ganó por menos de un punto. Los otros dos distritos donde logró imponerse el oficialismo fueron Pila (51% a 28%) y Pinamar, donde el peronismo compitió en internas y derrotó la lista del jefe comunal de Juntos, Martín Yeza.

 

La agenda de Kicillof se inició al mediodía con su participación en la puesta en marcha de un tendido eléctrico de alta tensión con una inversión privada de 1.600 millones de pesos. Tras esa actividad, el gobernador debió hacer un parate para participar, de manera virtual, de una reunión que se estaba llevando adelante en Olivos. El presidente Alberto Fernández, junto a Sergio Massa y Máximo Kirchner, recibió a funcionarios, intendentas e intendentes de la provincia para trabajar en la campaña electoral y coordinar el control del programa de Precios Cuidados.

 

Por la tarde, con mal clima, llegó a la plaza “El Diego” acompañado de Paredi y candidatos y candidatas locales para hablarle a un gran número de adherentes que se acercaron hasta el lugar al son del clásico “olé, olé, olé, Axel, Axel”. Mate (demasiado caliente, según el gobernador) en mano, dio un discurso en el que ahondó en la grieta, habló de una “estafa electoral” de la oposición, defendió su gestión en la pandemia y prometió una recuperación con inclusión social.

 

“Me preocupa que sea esta elección otra estafa electoral”, dijo Kicillof apuntando a la oposición. “Hicieron un desastre y ahora vienen como si no hubiera pasado la pandemia a decir ‘que mal están en las cosas’ y nos quieren hacer creer que estábamos mejor con Macri”, afirmó.

 

Luego de destacar el plan de vacunación, afirmar que “hoy no se vacuna el que no quiere” y mandarle un beso al CEO de Clarín, Héctor Magnetto, por aquella tapa que aseguraba que este año no se vacunarían los menores de 60 años, Kicillof aseguró: “Hoy estamos dando vuelta la página a pesar de que la oposición quiso boicotear todo” y bromeó: “Ahora, en la elección, también va a haber que vacunar”.

 

“Van seis años muy difíciles para nuestro país, de dos dramas seguidos, el macrismo y la pandemia. Pero si de algo sabe nuestro pueblo es de reconstrucciones”, aseguró y remarcó: “Vamos a dar el ejemplo, no estamos ni agotados, ni cansados y menos derrotados, vamos a reconstruir la provincia de Buenos Aires”.  

 

Destacó que, debido a los casos de covid, el peronismo no pudo estar en la calle. “Debe haber sido la campaña con menos calle desde la proscripción del peronismo”, remarcó. Pero aseguró que ahora es diferente. “Empezamos a hacer lo que hay que hacer”, dijo. Y apuntó a Juntos: “La oposición es la de las redes sociales, los trolls, los medios porteños… nosotros confiamos en la red social de la militancia, del pueblo, del contacto, del uno a uno, del sentarse, escuchar, charlar, y persuadir”.

 

La Quinta sección electoral es una región compleja para el peronismo. En las PASO, Juntos obtuvo el 50% de los votos, frente al 29% del Frente de Todos. Si bien en el oficialismo ven casi imposible sumar un senador provincial por esa sección, creen que es importante achicar la diferencia y sumar para revertir el resultado provincial. El FdT pone en juego dos bancas y retendría el mismo número. Juntos arriesga tres y también retendría el mismo número. Por eso, las esperanzas del oficialismo de revertir la correlación de fuerzas en la Cámara baja están puestas en las secciones Primera, Cuarta y Séptima, donde también se eligen representantes para el Senado.