04|7|2022

Hierven las organizaciones sociales a la espera de un gesto presidencial

03 de septiembre de 2020

03 de septiembre de 2020

Entienden que el Gobierno giró a la derecha y las dejó en offside. Paradas sobre su poder territorial, exigen contención. Los reproches para los intendentes.

Una de las patas del Frente de Todos (FdT) cruje en el territorio. En plena crisis social agravada por el coronavirus, los movimientos sociales esperan “un gesto” de contención presidencial, luego de las durísimas acusaciones del ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, contra el secretario de Relaciones Parlamentarias y líder del Movimiento Evita, Fernando “Chino” Navarro, por la toma de tierras, y de lo que, entienden, es “un giro a la derecha” de la Casa Rosada en la forma de abordar el conflicto.  

 

Fue el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el encargado de pedirle este miércoles a Navarro que se mantuviera en silencio tras el durísimo cruce que protagonizó con Berni en A24 por las tomas de tierras, luego de que el ministro de Seguridad bonaerense afirmara que el Movimiento Evita estaba detrás de las acciones. Le aseguró, además, que Berni recibiría la misma orden. Pero el ministro bonaerense redobló la apuesta y volvió a la televisión por la noche, en Canal 9, donde dijo estar “harto” y habló de “la mafia de los planes sociales”.

 

 

Navarro tomó nota de otros movimientos simultáneos. Consultado sobre el tema en TN, el presidente Alberto Fernández afirmó que la toma de tierras es “un tema complejo” pero que “no está legalmente permitido”. En la misma línea se pronunció este jueves la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, que afirmó que la acción “es ilegal”. En la misma entrevista, el Presidente no repudió los dichos de Berni, a quien dijo conocer “desde hace muchos años” y tampoco hizo mención al trabajo de los movimientos sociales. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, salió de manera explícita a bancar a su ministro de Seguridad.

 

En el territorio, la secuencia cayó como un baldazo de agua fría. Por lo bajo, acusaron al Gobierno de dar “un giro a la derecha” en las últimas horas para contentar a un electorado de clase media enojada. Ese movimiento tendrá, según su análisis, un correlato este viernes, cuando el Presidente, junto a Kicillof y un grupo de intendentas e intendentes, presente el plan de seguridad para la provincia de Buenos Aires.

 

 

 

En público, las organizaciones reunidas en la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), emitieron un comunicado en el calificaron de “insólitas” e “intolerables” las acusaciones de Berni. En privado, se encargaron de resaltar el trabajo de contención social que hicieron durante la pandemia en las zonas más vulnerables, con el Operativo Detectar, los comedores comunitarios, y el programa El Barrio Cuida al Barrio, en el que actuaron en tándem con el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, las provincias y los municipios. “¿Y ahora nos acusan de un delito y nadie dice nada?”, protestaron.

 

También, señalaron la concurrencia en el tiempo de las acusaciones de Berni con la identificación del cuerpo de Facundo Astudillo Castro. “El rol de bufón televisivo de Berni, que ahora nos acusa a las organizaciones sociales con frases hechas tiene una explicación: no responder qué pasó con la muerte de Facundo Castro, de la cual es responsable político directo”, apuntó el diputado nacional Leonardo Grosso.

 

 

 

A eso se suma la tensión que mantienen con los municipios por el manejo de los recursos en el territorio, programas sociales, ayuda y comida. Un grupo de intendentes llevó el tema a uno de los almuerzos de los martes en Olivos y le pidieron al Presidente que laude en favor suyo en la disputa con los movimientos sociales. 

 

El clima, dicen en los movimientos sociales, está "espeso". Las organizaciones tienen tropa propia en muchas áreas de gobierno y amenazan con pegar el portazo si el diálogo no se encarrila. 

 

“Hay que abordar el tema en una mesa de trabajo con todas las áreas del Estado y tratar de no caer en tensiones que no resuelven nada”, dijeron en la Casa Rosada, donde Navarro pegó el faltazo este jueves, a la espera de un llamado de respaldo y de algún gesto de contención al sector que forma parte constitutiva del FdT desde las primeras conversaciones por la unidad.