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Sin candidato firme, tres en carrera por el juzgado electoral más caliente

Dos corren con chances: Ramos Padilla, juez clave para el kirchnerismo, y el hijo de un camarista peronista de buena cintura. Subroga el PRO friendly Ziulu.

Por 03/09/2020 10:23

La designación del juez para cubrir la vacante del poderoso Juzgado Federal 1 de La Plata, que tendrá a su cargo el control de las elecciones en Buenos Aires, la provincia que tiene el 38% del padrón electoral del país, está en estado de ebullición aunque, por el momento, “sin alguien firme para el cargo”, indicaron fuentes judiciales a Letra P. Tres magistrados, más o menos afines a diferentes colores políticos, están anotados en la carrera: Alejo Ramos Padilla, Laureano Durán y Jorge Eduardo Di Lorenzo. Si no se cubriere la vacante, seguiría en manos del subrogante Adolfo Gabino Ziulu

En los últimos días, el Gobierno nacional envió varios pliegos para la cobertura de vacantes judiciales, la primera tanda remitida por la administración de Alberto Fernández, pero para La Plata solo aparece la cobertura de una vacante en una defensoría federal. La elegida es Ivana Verónica Mezzelani, esposa de Di Lorenzo, uno de los que está en carrera por el juzgado electoral, aunque es el más rezagado en la disputa.

Los pliegos del concurso para el juzgado electoral son parte de los casi cien que el Presidente hizo devolver al inicio de su gestión para una nuevo análisis, esta vez, bajo el prisma del Frente de Todos.
 


Adolfo Gabino Ziulu, juez federal.

Actualmente, el sillón es subrogado por el juez PRO friendly Ziulu. Es el magistrado con mayor vínculo con Juntos por el Cambio (JxC). Fue quien avaló los tarifazos de luz y gas dispuestos por Mauricio Macri, con su correlato en Buenos Aires durante la gestión de la exgobernadora María Eugenia Vidal. Tiene a su cargo la causa por los presuntos aportantes truchos de Cambiemos, en 2015 y 2017, el expediente generado tras una investigación periodística que no ha avanzado con el paso de los años pese a las pruebas presentadas y que le costó el puesto a la por entonces titular de la Contaduría General de la provincia de Buenos Aires, María Fernanda Inza, a quien Vidal echó cinco días después de nombrarla. Ziulu seguirá al frente del juzgado hasta que se cubra la vacante.

 


Alejo Ramos Padilla y Laureano Durán.


POSTULANTES. Primero en el orden de mérito, Ramos Padilla accedió al cargo de juez en Dolores en 2011. Este magistrado amigable con el peronismo fue durante años abogado de la fallecida María Isabel Chorobick de Mariani, una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, quien se separó de la organización para buscar a su nieta, Clara Anahí Marini, apropiada durante la última dictadura cívico militar.

El 21 de mayo de 2018, ordenó suspender los cortes de servicios de luz y gas a los usuarios que no podían afrontar el pago de las boletas a causa del tarifazo impulsado por Macri y su ministro de Energía, Juan José Aranguren. Fue, además, quien declaró en rebeldía al fiscal mimado del macrismo Carlos Stornelli, luego de que éste no acudiera a varios llamados a indagatoria por la causa de presunto espionaje.

 

 

Investiga la existencia de una red de espionaje ilegal, conformada presuntamente por funcionarios judiciales, legisladoras nacionales, un falso abogado y periodistas, con el objetivo de extorsionar empresarios y perseguir opositores. Es un legajo sensible para la política monitoreado de cerca por la oposición y el oficialismo, que se muestra en sintonía fina con el rumbo de la pesquisa. Cambiar de juez –para mudarlo al juzgado federal platense u otro destino- podría significar una alteración en el rumbo del expediente.

Los arquitectos judiciales del oficialismo barajan otro destino para Ramos Padilla: la Cámara Federal en Comodoro Py. De llegar, se transformaría en un contrapeso de Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia, los camaristas que se transformaron en la pesadilla de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

 

 

 

Laureano Durán es otro nombre en danza. Tiene experiencia en ese sillón: subrogó el cargo en pugna. Hijo del fallecido camarista Alberto Durán, llegó a ocupar transitoriamente el sillón a perpetuidad en el marco de una polémica designación impulsada por el kirchnerismo. Abandonó el lugar por una orden judicial y volvió a la secretaría de la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata.

Nunca rompió lazos con el kirchnerismo, pero estuvo a punto de acceder al cargo de la mano del macrismo (vía operadores como el exministro de Justicia Gustavo Ferrari y Daniel Angelici) y ese cambio de padrinazgo político no es bien visto por la actual administración de la Casa Rosada. En su foja de servicios no se conocen escándalos judiciales ni actuaciones polémicas en casos resonantes.

Una regla no escrita de la tradición política es que en años electorales no se designan magistrados para evitar que, ante un posible cambio de gobierno, las designaciones generen suspicacias. De allí la necesidad de tener una definición antes de que arranque 2021, próxima parada en el calendario electoral, y antes de la finalización del actual calendario de sesiones ordinarias del Poder Legislativo, cuyo funcionamiento está alterado por el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO).

 

 

El juzgado en cuestión fue un botín preciado para el kirchnerismo. En el proceso de selección varios se anotaron para el examen, pero quedaron en el camino, tal como este medio informó en 2018. El macrismo intentó colonizarlo con un alfil propio que no encontró, pero tiene en el juez Ziulu un aliado.

La resolución final está en manos del Poder Ejecutivo nacional, que debe enviar el pliego de la persona elegida al Senado, que preside CFK.

El control de las elecciones en la provincia de Buenos Aires es clave para las fuerzas políticas que pelearán por escaños legislativos el año próximo y servirán de ensayo para la contienda de 2023, donde el oficialismo pondrá en juego la presidencia de la Nación y la gobernación bonaerense, los dos casilleros clave en el TEG político criollo. No tener aceitada la maquinaria electoral y el control sobre el padrón puede generar dolores de cabeza.