19|11|2021

El lobby telco, con nombre y apellido

29 de agosto de 2020

29 de agosto de 2020

Quiénes -además del sobrino de Magnetto- operan contra el DNU de Fernández. De Huawei a Pierri, unión por espanto en una mesa de gigantes. Enacom, en offside.

Unidas en el espanto, las compañías de telecomunicaciones de la Argentina parecen todavía shockeadas por el decreto 690/2020 que firmó hace una semana Alberto Fernández. Detrás de la ofensiva de las voces empresarias que advierten sobre una parálisis en las inversiones y hasta juicios en el CIADI, el hermetismo es alto y la duda se filtra. La primera reacción fue reunir a todas las firmas del sector y publicar una solicitada en la que le pidieron al Presidente dar marcha atrás con el DNU que congela tarifas hasta fin de año y declara “servicio público esencial” a Internet, la telefonía móvil y la TV paga. Rivales históricos desde que Carlos Menem les entregó el oligopolio de la telefonía fija hace 30 años casi exactos, Telecom y Telefónica dejaron de lado la batalla cotidiana por los abonados y la relación con el gobierno de turno para aunar esfuerzos desde el fin de semana pasado. 

 

 

Enemigo dilecto del viejo kirchnerismo, el Grupo Clarín se esforzó de entrada por llegar al Presidente y sus colaboradores más cercanos, un sector del peronismo de histórica buena llegada al cuarto piso de la calle Tacuarí. Antes de que el DNU se publicara oficialmente, el director de Asuntos Legales e Institucionales de Telecom y sobrino de Héctor Magnetto, Pablo Casey, le escribió al jefe de asesores, Juan Manuel Olmos, un mensaje que llegó rápido a oídos de Fernández: “Nos declararon la guerra”, le dijo el viernes por la tarde. Un rato después, Jorge Rendo apareció en el teléfono del exjefe de Gabinete con un texto que no tuvo la respuesta de otras épocas: “Tenemos que vernos”. A partir de ahí, se activaron todas las usinas del gigante de las telecomunicaciones y Clarín se preocupó por dejar claro, ante el resto de las empresas del sector de tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), que la consigna tan gastada del “vienen por todos”, esta vez, tenía razón de ser. 

 

En enero pasado, Telecom designó como CEO a Roberto Nobile en lugar de Carlos Moltini y mantuvo a Mariano Ibañez como hombre fuerte en custodia de los intereses del mexicano David Martínez. Con el 40% de las acciones en poder del Grupo Clarín, Magnetto sentó en la cúpula de la empresa, junto a su sobrino Casey, al director de Asuntos Regulatorios, Hernán Verdaguer

 

 


Alberto Pierri

 


JUNTOS PARA EL CAMBIO. Cuando se conoció el DNU 690, los directivos que responden a Magnetto y Martínez tomaron contacto rápido con los ceos que reportan en Argentina al español José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica, y pusieron también en segundo plano las tensiones recurrentes con otro competidor mexicano, el magnate Carlos Slim, que desde hace años puja por una porción mayor del mercado. Después sumaron a DirectTV, una compañía que es emblemática para una disputa que puede asumir resonancias globales porque tiene como accionista a la estadounidense AT&T y pesa fuerte en Amcham. Pruebas a la vista, DirecTV motorizó la carta que la Cámara de Comercio de Estados Unidos le escribió esta semana al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. De estrecha relación con Telecom y el Grupo Clarín, los chinos de Huawei se sentaron enseguida a la mesa imaginaria de la resistencia.  

 

La multinacional que es la cara de Xi Jinping en la carrera por el 5G a nivel global está asociada desde hace tiempo a Clarín y en el mercado se insiste en que tiene firmado un convenio con Telecom para competir por el negocio que viene. Lo mismo afirman altos funcionarios del gobierno de Fernández. Telefónica, su rival más directo, eligió hacer las pruebas con la sueca Ericsson. Sin embargo, Huawei es considerada la número 1 a nivel global en el desarrollo de 5G -tiene el mayor número de patentes aprobadas- y es proveedora de infraestructura y hardware de la mayor parte de las empresas del sector instaladas en Argentina. Su director de Relaciones Institucionales es Juan Bonora

 

 


Carlos Slim

 

 

Según dijeron a Letra P directivos de dos grandes empresas del sector, el contacto entre la comandancia local de las telcos se inició el domingo y el lunes se trabajó con más intensidad para publicar el martes la solicitada que cuestionaba el cambio de reglas “intempestivo e inconsulto”, aunque nada decía de los aumentos 10% arriba de la inflación récord del 55,8%. El texto incluía la firma de Telecentro, el holding de Alberto Pierri, que fue el primero en implementar en triple play. Pierre conserva su amistad con dirigentes importantes del peronismo, incluido el Frente de Todos, pero supo cultivar una muy buena relación con Mauricio Macri en el inicio de su aventura de gobierno. A diferencia de Claro y Movistar, no impugnó en la Justicia la megafusión entre Cablevisión y Telecom que ordenó Macri y vulnera todos los principios de la libre competencia.

 

En un mercado concentrado, que se mueve en forma cartelizada a la hora de los aumentos, Telecom, Telefónica, Claro y Directv integran la mesa de la industria que se nuclea en la Cámara de Informática y Comunicaciones (CICOMRA) y sus altos mandos están sentados en la comisión directiva: la gerenta de Asuntos Públicos de Telefónica Móviles, Adriana Mon, es la vicepresidenta, el gerente de Asuntos Regulatorios de Telecom, Hernán Colombo, es su secretario y figuran como vocales el director de Asuntos Regulatorios e Institucionales de Claro para Argentina, Paraguay y Uruguay, Alejandro López Quiroga, y el vicepresidente de Asuntos Externos y Regulatorios de Directv, Francisco Barreto.

 

 

 

En marzo pasado, cuando las telcos decidieron el primer incremento del año, Cafiero recibió a Colombo, Quiroga López y el director de Institucionales de Telefónica Movistar, Alejandro Lastra, para pedirles que retrotrajeran las subas que habían decidido en el inicio de la pandemia. Ahora, tras el decreto de Fernández, Colombo fue uno de los que dejó ver su indignación en las redes sociales con una cita del ignífugo Miguel Angel Broda, que pretendía explicar el fracaso argentino. Más elegante, el director de Mayorista, Estrategia y Regulación de Telefónica, Luis Delamer, eludió al tótem del liberalismo extremo y apeló a un proverbio en idioma suajili: “No intentes arreglar algo que funciona”, escribió en el lenguaje de origen africano que todavía se habla en Kenia y Tanzania.  

 

 


TELÉFONO DESCOMPUESTO. Colmo de las telcos, con el DNU de Fernández, falló la comunicación, como tantas veces les pasa a sus millones de clientes. Los directivos de las compañías que asistieron el miércoles 19 a la reunión en el Enacom se fueron convencidos de que los aumentos tenían el pulgar arriba del presidente del organismo, el massista Claudio Ambrosini, y de su vice, el radical cristinista Gustavo Lopez.. En cambio, colaboradores del jefe del Estado aseguran que Fernández nunca digirió la suba de marzo y pedía desde hacía meses que la industria suspendiera el incremento que había decidido para estos días. Fuentes de la Jefatura de Gabinete sostienen que el decreto se venía estudiando desde la primera semana de agosto, dado que Personal, de Telecom, había fijado la suba para el 21 de este mes. 

 

Como sea, la mesa devaluada del Enacom vuelve a ser el lugar para discutir cómo sigue la disputa. Las compañías fueron convocadas a una nueva reunión para la semana que viene, donde, se supone, comenzará a afinar una reglamentación amable del DNU presidencial que autorice los aumentos pero los dosifique en el tiempo y ordene los porcentajes en torno a la inflación del INDEC. De ser así, se buscará la forma de despejar los fantasmas de estatización y las amenazas de una industria que ya advierte el impacto en el empleo que traería un freno a las inversiones.

 

La marcha atrás que pide la industria parece inviable: después de Vicentin, el Gobierno no tiene margen para volver a ceder con una de sus iniciativas y las empresas no cuentan con respaldo social. Al contrario, como explicó Letra P, Telecentro, Telecom Argentina, Telefónica de Argentina, Telefónica Móviles, Cablevisión, Fibertel y DirecTV están entre las 11 empresas más denunciadas por los usuarios ante Defensa del Consumidor.