X

Renuevan idilio Alberto F. y David Martínez, el megabonista socio de Clarín

El dueño de Fintech y uno de los tenedores de deuda habló con el candidato. El mexicano quiere llevar calma. Del bono samurái y los buitres al post macrismo. Reuniones con laderos de Magnetto.
El dueño de Fintech y uno de los tenedores de deuda habló con el candidato. El mexicano quiere llevar calma. Del bono samurái y los buitres al post macrismo. Reuniones con laderos de Magnetto.
Por 02/06/2019 8:57

En 2004, el entonces ministro de Finanzas de Néstor Kirchner, Guillermo Nielsen, viajó a Japón a intentar resolver uno de los principales focos de conflicto de la deuda: los euroyenes y bonos samurái en manos de jubilados nipones. Lo que a priori parecía complejo, tuvo una ayuda extra para la resolución. Un fondo de inversión compró casi el 90% de esos títulos a 17 centavos de dólar. Luego llegaron a costar 40. El mexicano David Martínez hizo una fortuna con esa operación y le dio una mano al país.

A su regreso a la Argentina, se comentó la anécdota y Alberto Fernández, entonces jefe de Gabinete, quiso conocer al dueño del fondo Fintech. Allí se inició una relación que se mantuvo por años y que, cuentan las fuentes, terminó con el ahora precandidato presidencial recomendando a Martínez para ingresar como socio de Clarín en una operación por Telecom. Hoy, su participación en la fusionada llega a casi el 40% del paquete.

 

Reservado. Una de las pocas fotos de Martínez en Argentina.

 

A más de una década de aquel momento complejo, Alberto Fernández volvió a hablar con Martínez. Casualmente, por algo similar: saber cómo ve el mercado a la Argentina y qué dicen los tenedores de títulos. Para el precandidato, el frente externo de la deuda y los acreedores por fuera del Fondo Monetario (FMI) son una obsesión.

Nielsen lleva una parte de la negociación con fondos de inversión, con los que mantiene reuniones y preserva el secreto. “Son datos confidenciales, no se puede decir con quiénes nos reunimos”, cuenta en su entorno. Pero Alberto ha acostumbrado a sus asesores a un manejo de una agenda propia de contactos que excede las funciones de los asesores. Es el caso de la charla telefónica que mantuvo con el jefe de Fintech.

Martínez es un tenedor de bonos muy particular. A diferencia de lo que estarían viendo otros como BlackRock o Templeton, Fintech no pretende fugarse de Argentina más allá de las turbulencias post eleccionarias.

El mexicano es un CEO distinto. David Martínez Guzmán es oriundo de Monterrey y fue uno de los primeros en ingresar a los canjes de deuda argentinos de 2005 y 2010. Unos años después, cuando arreció la disputa del kirchnerismo con Paul Singer, el mayor de los fondos buitres, puso a sus abogados a litigar a favor de Argentina. De llegada y vínculo con el banquero del Macro, Jorge Brito, Martínez tuvo fuertes negocios en la Argentina, más allá de Cablevisión. Fue accionista de la Emgasud del patagónico Alejandro Ivannisevich, de Metrogas, Autopistas del Sol y Banco Privado.

 

La deuda, una de las principales preocupaciones del pre candidato.

 

Martínez venía con una relación fluida con Cambiemos, pero en los últimos meses percibió que el viraje del oficialismo hacia métodos más conservadores puede prolongar la crisis. Así, empezó a abrir el abanico a la oposición en cada visita que hace a la Argentina.

Los movimientos de Alberto Fernández con el accionista de Clarín no son los únicos en la relación con el holding de Héctor Magnetto. El diario Perfil contó que cenaron juntos el CEO y el candidato. Pero ya venía Alberto en charlas directas con dos alfiles del titular del Grupo: Jorge Rendo, gerente de Relaciones Externas de Clarín, y el abogado Damián Cassino. Las charlas, de todos modos, van por carriles distintos. Lo de Martínez es una preocupación estructural sobre el futuro de la economía y la deuda; lo de Clarín, una cuestión más estratégica y de campaña.

Renuevan idilio Alberto F. y David Martínez, el megabonista socio de Clarín

El dueño de Fintech y uno de los tenedores de deuda habló con el candidato. El mexicano quiere llevar calma. Del bono samurái y los buitres al post macrismo. Reuniones con laderos de Magnetto.

En 2004, el entonces ministro de Finanzas de Néstor Kirchner, Guillermo Nielsen, viajó a Japón a intentar resolver uno de los principales focos de conflicto de la deuda: los euroyenes y bonos samurái en manos de jubilados nipones. Lo que a priori parecía complejo, tuvo una ayuda extra para la resolución. Un fondo de inversión compró casi el 90% de esos títulos a 17 centavos de dólar. Luego llegaron a costar 40. El mexicano David Martínez hizo una fortuna con esa operación y le dio una mano al país.

A su regreso a la Argentina, se comentó la anécdota y Alberto Fernández, entonces jefe de Gabinete, quiso conocer al dueño del fondo Fintech. Allí se inició una relación que se mantuvo por años y que, cuentan las fuentes, terminó con el ahora precandidato presidencial recomendando a Martínez para ingresar como socio de Clarín en una operación por Telecom. Hoy, su participación en la fusionada llega a casi el 40% del paquete.

 

Reservado. Una de las pocas fotos de Martínez en Argentina.

 

A más de una década de aquel momento complejo, Alberto Fernández volvió a hablar con Martínez. Casualmente, por algo similar: saber cómo ve el mercado a la Argentina y qué dicen los tenedores de títulos. Para el precandidato, el frente externo de la deuda y los acreedores por fuera del Fondo Monetario (FMI) son una obsesión.

Nielsen lleva una parte de la negociación con fondos de inversión, con los que mantiene reuniones y preserva el secreto. “Son datos confidenciales, no se puede decir con quiénes nos reunimos”, cuenta en su entorno. Pero Alberto ha acostumbrado a sus asesores a un manejo de una agenda propia de contactos que excede las funciones de los asesores. Es el caso de la charla telefónica que mantuvo con el jefe de Fintech.

Martínez es un tenedor de bonos muy particular. A diferencia de lo que estarían viendo otros como BlackRock o Templeton, Fintech no pretende fugarse de Argentina más allá de las turbulencias post eleccionarias.

El mexicano es un CEO distinto. David Martínez Guzmán es oriundo de Monterrey y fue uno de los primeros en ingresar a los canjes de deuda argentinos de 2005 y 2010. Unos años después, cuando arreció la disputa del kirchnerismo con Paul Singer, el mayor de los fondos buitres, puso a sus abogados a litigar a favor de Argentina. De llegada y vínculo con el banquero del Macro, Jorge Brito, Martínez tuvo fuertes negocios en la Argentina, más allá de Cablevisión. Fue accionista de la Emgasud del patagónico Alejandro Ivannisevich, de Metrogas, Autopistas del Sol y Banco Privado.

 

La deuda, una de las principales preocupaciones del pre candidato.

 

Martínez venía con una relación fluida con Cambiemos, pero en los últimos meses percibió que el viraje del oficialismo hacia métodos más conservadores puede prolongar la crisis. Así, empezó a abrir el abanico a la oposición en cada visita que hace a la Argentina.

Los movimientos de Alberto Fernández con el accionista de Clarín no son los únicos en la relación con el holding de Héctor Magnetto. El diario Perfil contó que cenaron juntos el CEO y el candidato. Pero ya venía Alberto en charlas directas con dos alfiles del titular del Grupo: Jorge Rendo, gerente de Relaciones Externas de Clarín, y el abogado Damián Cassino. Las charlas, de todos modos, van por carriles distintos. Lo de Martínez es una preocupación estructural sobre el futuro de la economía y la deuda; lo de Clarín, una cuestión más estratégica y de campaña.