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En Buenos Aires, todos, sin distinción partidaria, garantizan el funcionamiento del programa anti pandémico digitado en la Casa Rosada. Eco en el territorio, logística y medidas propias.

Por 07/04/2020 13:24

La modificación de la Ley de Defensa de la Competencia mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) anunciada por el presidente Alberto Fernández para dotarlos de herramientas para que puedan controlar los precios en los comercios de sus distritos y evitar abusos potencia -aún más- el protagonismo de los intendentes en la lucha contra la pandemia. En territorio bonaerense, la viabilidad de gran parte del programa con el que la administración central busca capear la crisis está en manos del primer mostrador del Estado, eslabón que da forma a los manuales ideados en otras esferas. Los hospitales de campaña, la logística en el reparto de comida, la ayuda central prestada durante el viernes negro de los bancos y el control del cumplimiento de la cuarentena son muestras de la importancia de los jefes comunales en la lucha conjunta contra el COVID-19.

La unidad de la dirigencia política ante la emergencia sanitaria potenció cualquier medida tomada por el gobierno nacional. En territorio bonaerense, esa amalgama coyuntural se grafica en los 135 municipios dirigidos por representante de distintos espacios políticos. El conjunto, sin distinción partidaria, garantiza el funcionamiento del programa antipandémico digitado en las oficinas de la Casa Rosada.

 

 

Con la iniciativa para que controlen precios y abastecimiento en comercios de cercanía fue resuelta luego de que se registraran aumentos abusivos en productos de la canasta alimentaria y de limpieza, incumpliendo el listado de precios máximos vigente, parte del paquete destinado a garantizar la cuarentena.

Los municipios no sólo cuentan con la información concreta del estado de situación de los territorios sino con la logística para hacer frente a las necesidades. Hasta ahora los municipios controlaban e inspeccionaban higiene y seguridad en los comercios y otorgaban las habilitaciones, pero el control de precios dependía de la Secretaría de Comercio. Sin logística para garantizar esa intervención, el Gobierno nacional deposita la responsabilidad en las y los jefes distritales.

No obstante, al anuncio del primer mandatario respondió respondió el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien este lunes recordó: “Firmé un decreto dándole atribuciones a los intendentes para que se ocupen, en coordinación con la Provincia, de las tareas de que se respeten las listas de precios máximos que están vigentes”.

SINTONÍA. En declaraciones a la agencia Télam, varios jefes comunales se comprometieron a “redoblar esfuerzos” en ese sentido. “Sumaremos esta herramienta con mucho compromiso y responsabilidad”, dijo Juan Zabaleta (Hurlingham). Jorge Macri (Vicente López) consideró que “uno de los ejes de trabajo es limitar las avivadas y las picardías de los comerciantes o los distribuidores de alimentos” y que el DNU les “otorga herramientas para trabajar esa línea, para que los comerciantes no tengan la excusa de decir que no estamos habilitados para poder controlarlos”, señaló.

 

 

Este lineamiento se suma a una batería de medidas para frenar el avance del virus. Algunas irradiadas por la órbita nacional o provincial, otras con firma y sello de intendentes. Como indicó Letra P, el gobernador Kicillof monitorea que en el llano se conformen los comités de emergencia locales, espacios municipales que articulan con la provincia las medidas para enfrentar la pandemia en medio del aislamiento obligatorio.

Con el objetivo de reforzar la capacidad del sistema de salud, muchos jefes comunales reacondicionaron distintos edificios -polideportivos, clubes, hoteles- y crearon centros de aislamiento y de asistencia sanitaria para aumentar la cantidad de camas disponibles ante el brote de contagios que se espera sobre todo en el cornurbano.

Los intendentes también controlan que los vecinos cumplan con la cuarentena. Antes del decreto de aislamiento, quienes están al frente de municipios costeños advirtieron que estaba cerrado el paso a turistas ante el feriado por el Día de la Memoria. Posteriormente, varios pusieron en marcha polémicas estrategias para evitar la circulación de personas. Por un lado, en algunos distritos se dispusieron bloqueos y control en los accesos. En otros se impuso un toque de queda que implica la limitación en los horarios de atención en los comercios. Además, en el conurbano, algunos articularon medidas en conjunto para controlar límites comunes.

 

 

Por estos días, los municipios contribuyen con la logística para los operativos coordinados entre distintas carteras nacionales, como Desarrollo Social y Defensa, tendientes a atender la demanda de alimentos. El último viernes, el caos bancario, obligó a los representantes locales a desplegar medidas urgentes para contener el desborde.