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El BAR, el Círculo Rojo rosarino y el sueño de los $ 10 millones semanales

La Municipalidad se apoya en una asociación con know how para recaudar alimentos a través de donaciones. El caso del supermercadista que ofrendó góndolas enteras. La logística del Banco de Alimentos.

Por 04/04/2020 11:50

Las donaciones tomaron una dimensión determinante en la ayuda social en Rosario, al punto que el intendente Pablo Javkin reorganizó el gabinete y le dio forma al área Donaciones y suministros, que es un complemento de los comandos principales, Salud y Desarrollo Social. Principalmente, les resuelve la logística y adquisición de recursos por vía de compras y, justamente, donaciones. Para la gestión de los insumos médicos y elementos sanitarios (barbijos), el área se complementa con la Fundación Rosario. Sin embargo, lo más complejo es la administración alimentaria, devenida en el foco social, según afirmó a Letra P el secretario de Desarrollo Humano, Nicolás Gianelloni.

 

 

Es ahí cuando surge como enlace principal el Banco de Alimentos de Rosario (BAR), una fundación de soporte empresarial y privado que desde hace ocho años recibe y recupera alimentos que se encuentran fuera del circuito comercial, pero aptos para el consumo, y los distribuye en una red de 390 organizaciones sociales (comedores, centros, cocinas, parroquiales). El vínculo es con unas 250 empresas del Círculo Rojo rosarino.

Ante el incremento de la demanda de alimentos durante la cuarentena, impulsado por la falta de ingresos de personas con economías informales, desde peones de taxis a feriantes, e incluso la incorporación de parte de la clase media baja, el BAR decidió dar un paso más.

Así, lanzó una campaña de recaudación de fondos con el respaldo de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que además de hacer la auditoría acercará aportantes vinculados al sector agropecuario. Luego se le sumó el apoyo estatal de la Municipalidad de Rosario -que ya distribuye 50 mil bolsones semanales- y la provincia de Santa Fe con fondos para que administren, más otras organizaciones como Cáritas, y el objetivo se amplió.

 

 

La cantidad de organizaciones para recibir alimentos ascendió a 670; las raciones a cubrir, a más de 500 mil semanales, y el universo superó las 200 mil personas. Se decidió abrir una cuenta para recibir y administrar el dinero que será utilizado en la compra de mercadería. Con todo, el monto a conseguir en la campaña -calculado en base a que fuera necesario comprar el 100% de los productos- es de entre 8.000.000 y 10.000.000 pesos semanales. 

Las próximas dos semanas ya las tienen cubiertas, según explicó Gustavo Cúneo, presidente del BAR. Quieren sostener este plan durante cuatro meses, aunque saben que cambiará a la par del aislamiento. Para esta campaña hubo personas anónimas que han donado hasta 150 mil pesos. La alimenticia Arcor aportó, al igual que la gigante de consumo masivo Unilever.

Según averiguó Letra P, el supermercadismo se movió de forma dispar: mientras supermercados La Reina donó 500 mil pesos en mercadería -incluso a pedido-, la cadena Libertad hizo un aporte y hasta el autoservicio oriental Honk Kong una suma más que considerable para su volumen, se está esperando la ayuda de cadenas nacionales e internacionales. Y también locales que están en condiciones sobradas de ofrendar.

 

 

En lo organizativo, se resolvió un comité único con el área Donaciones, dado que el BAR tiene un aceitado sistema logístico y de control de suministros con una base de datos eficiente y transparente, por la cual saben al detalle el destino de cada kilo de comida en un universo.

Sebastián Chale, secretario de Producción, y a cargo de Donaciones, reveló que muchas empresas donan sus productos o servicios de manera directa. Por ejemplo, en la construcción del Centro de Aislamiento montado en la ex Rural, como generadores, fierros o paneles para módulos sanitarios. Otras confeccionaron elementos de protección, como la fábrica de electrodomésticos Liliana. “El 90% de los empresarios responden muy bien, incluso los que están afectados”.