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La mano derecha del gobernador rescata el liderazgo que el rafaelino ejerce en la pandemia. Medición discursiva, el vínculo con Cristina en el Senado y, por ahora, nada de candidaturas.

Por 27/04/2020 16:00

Roberto Mirabella es la persona que acompañó toda la carrera política del Omar Perotti, desde principios de los años noventa. El triunfo electoral del año pasado del gobernador es también suya. Actualmente en el Senado de la Nación, el rafaelino dialogó vía Jitsi con Letra P y reveló su apoyo al impuesto a las grandes fortunas que impulsa el diputado nacional Máximo Kirchner. Por otro lado, Mirabella admitió que la crisis por coronavirus puso en un lugar de centralidad política a Perotti. “Tiene muy claro hacia adónde va y qué es lo que quiere”, afirmó el legislador con banca en el Congreso, quien dejó para más adelante la discusión electoral. Su mandato vence el año próximo y el exgobernador socialista Miguel Lifschitz dijo que no descarta competir por una senaduría nacional. “La gente nos va a evaluar por la gestión”, remarcó Mirabella.
 

BIO. Tiene 53 años, nació en Rafaela y es el hombre de mayor confianza de Perotti. Actualmente es senador nacional, pero tuvo una extensa trayectoria en su provincia. En 1991 arrancó en la función pública como secretario privado de Perotti en la intendencia de Rafaela, luego fue concejal y, más tarde, completó tres períodos no consecutivos como diputado provincial.

 

-¿Qué diferencias de relieve encontró en estos cuatro meses entre Diputados de Santa Fe y el Congreso?

-Los temas que se tratan son de relevancia nacional. Los dirigentes que componen la Cámara: tenemos nueve o diez exgobernadores y varios expresidentes. También algo notorio es la diversidad de la realidad argentina, ahí es donde más se nota el federalismo, incluso en la tonada de voz. La realidad argentina es muy diversa, particular, con talentos escondidos, íconos, económicas, que ahí se hacen presentes.
 


-¿Cómo es su relación con la expresidenta Cristina Fernández en el bloque?

-Tenemos un bloque que, por más que sea heterogéneo, está muy consolidado y compacto. De 42 senadores. La relación es cordial entre todos. La relación con Cristina es cordial, institucional. No tengo una relación estrecha con ella, de estar hablando todos los días, pero es una relación muy buena, entre todos los senadores. Yo vengo de una construcción política de la primavera alfonsinista, de la apertura democrática de 1983. Vengo de una familia que no tiene trayectoria en la política. Mi viejo era inmigrante italiano, mi vieja era ama de casa y profesora de piano. Me fui a estudiar en 1985 a Santa Fe y en el despertar de la democracia muchos amigos que veníamos de Rafaela se empezaron a involucrar. Mi formación viene desde ahí, de haber ganado una municipalidad (Rafaela) cuando éramos muy jóvenes, haber construido un proyecto de desarrollo local, con nuestra pertenencia al peronismo. Desde ahí fuimos creciendo.

 

 

 

 

-¿Puede dañarse esa solidez del bloque que describe puede dañarse por el ingreso de un impuesto a las grandes fortunas?

-No. Cuando hay proyectos que pueden tener diferentes opiniones, lo primero que se intenta es discutirlo dentro del bloque. Si hay una posición mayoritaria y acuerdo, se avanza. No lo tengo claro en este caso porque en el bloque no lo hemos debatido, pero podría poner otro tema, como el aborto, que genera controversias intrabloque, en todos los bloques.

-Usted está a favor del proyecto…

-El momento requiere mucha solidaridad y grandeza. A nadie le gusta pagar impuestos, pero con la realidad que vive el mundo, y la Argentina en particular, que los más fuertes puedan ayudar a los más débiles es clave. Poner un tributo por única vez a las grandes fortunas, hablamos de miles de millones de dólares… nadie quiere meter la mano en el bolsillo.

 

 

 

-¿Qué balance hace de estos cuatro meses de gestión de Perotti?

-Tuvimos una transición demasiado larga y nos tocó arrancar con una realidad que creíamos distinta. En estos cuatro meses se hizo frente a una crisis histórica y encontramos un gobernador valiente, abnegado, comprometido, que ha demostrado ser un gran piloto de tormentas. Esta primera prueba de fuego que tuvo Perotti lo ha consagrado como dirigente y líder. En ese tipo de crisis uno nota quiénes son los dirigentes preparados para esto. Va muy poco tiempo, cuatro meses, la historia es por lo que hiciste y falta casi todo el gobierno por delante.

-¿Perotti encontró en la crisis una centralidad que no tenía?

-La misma crisis se la dio, la crisis lo puso como líder para gestionar y conducir esta emergencia. La crisis le dio centralidad y él la asumió muy decidido, con mucha determinación. Generalmente, en las crisis la gente no sabe de dónde agarrarse y en este caso se está tomando de dirigentes, como pasa con Alberto Fernández y Perotti, que tienen la capacidad para liderar y sacarnos de esta crisis. Perotti no le escapó al problema, se puso al frente, corriendo muchos riesgos sanitarios. Yo se lo digo, está físicamente poniendo el cuerpo, estando en todos lados. Le preguntás el color de las sábanas del hospital de Baigorria y lo sabe.

 

 

-¿Cuáles son las características del liderazgo político de Perotti?

-Tiene muy claro hacia dónde va y qué es lo que quiere, eso me parece clave en un dirigente. En muchas cosas tiene ese olfato natural, de percibir lo que pasa. Es de ese tipo de dirigentes que sabe cómo enfrentar las situaciones, administrar las contradicciones y tomar las condiciones en el momento que hay que tomarlas. Yo decía siempre que Perotti era un estadista de proximidad, capacitado y formado.

-¿Usted es un ministro en las sombras, un funcionario sin cartera?

-Con algunos ministros hablo más que con otros, pero con una cuestión de cercanía política o de los temas que están dando vueltas. No estoy hablando todos los días con todos. No soy un ministro en las sombras, ni me interesa serlo. Acompaño y trato de ayudar a la gestión de la manera que sea. Me siento parte del gobierno, sin cumplir una función.
 

 

 

-¿Tiene una definición de perottismo?

-No, no tengo. Nunca nos encasillamos en algún ismo, siempre nos definimos como peronistas. Cuando a Néstor Kirchner le hablaban de kirchnerismo, él respondía “eso lo hacen porque nos quieren achicar”. Somos pertenecientes a un sector de la política que es el peronismo, que tiene una trayectoria, una historia, con particularidades, pero todos abrazamos con un ideal que tiene que ver con lo que el peronismo hizo en la Argentina. No trabajamos con la idea de crear un ismo, es posible que con el tiempo termine habiendo un espacio político, adhiriendo al gobernador y al que le quieran poner perottismo. Lo que hay que fortalecer son los espacios, los procesos, la gestión, formar cuadros.

-Lifschitz no descartó ser candidato a senador nacional. ¿Condiciona el escenario que un exgobernador esté en la cancha?

-No. Cada ciudadano en este país tiene derecho a participar. Nosotros estamos enfocados en otra cosa en este momento. Hay una situación complicada, la recaudación se está cayendo a pedazos y no porque la gente no quiera pagar, la economía se está cayendo a pedazos y tenemos un problema sanitario grave. Si esto sigue así va a ser muy difícil que una buena cantidad de pymes sobrevivan y subsistan. Hoy tenemos la cabeza en otro lado y discutiendo otras cosas, pero cada uno es libre de desear lo que quiera.

 

 

 

-¿Usted está interesado en renovar la banca?

-No voy a hablar de mí particularmente. Yo no participé toda la vida en esto pensando si iba a ser tal o cual cosa. Para nosotros es clave la gestión, ahora se viene una profundización de mucha gestión para resolver problemas y dar soluciones permanentemente. La gente nos va a evaluar por eso, a nosotros nos toca gobernar y gestionar. Tenemos un desafío por delante muy fuerte que tiene que ver con los niveles de gestión que podamos alcanzar en el gobierno provincial. Ya llegará el momento para discutir, y lo haremos.

-Es la mano derecha de Perotti y ocupa la banca hoy, ¿es el nombre natural para esa candidatura?

-Me pone en un lugar de mayor visibilidad o exposición, porque estoy en el Senado de la Nación o por mi cercanía con el gobernador. Pero no me pone en otro lugar de mayor mérito. No lo creo, sinceramente. Hay mucha gente con capacidad, liderazgo, trayectoria, que son grandes dirigentes, en todos lados. Yo trabajo para que a la gestión provincial, nacional, le vaya bien y podamos fortalecer el espacio político al que pertenezco, que es el peronismo.