25|11|2022

Larreta arma su ejército conurbano para la batalla contra los duros

14 de abril de 2020

14 de abril de 2020

Sentó a los intendentes en la mesa grande del PRO para la disputa de poder entre dialoguistas y agitadores de la grieta. Necesidades comunes y juego en bloque para la proyección personal.

No alcanza con la Ciudad de Buenos Aires. La cascada de argumentos que vertió Horacio Rodríguez Larreta ante la mesa chica PRO, en las reuniones virtuales realizadas por videoconferencia, no bastaron para saciar la sed del sector duro del partido que fundó Mauricio Macri. Lanzado al crecimiento personal con miras a 2023 como el dialoguista de la oposición, al ritmo de una intención ulterior y solapada de lavarle la cara al espacio, el jefe de Gobierno se apoya en los intendentes bonaerenses para batallar contra el ala más combativa del espacio, dispuesta a acrecentar la grieta con el peronismo oficialista.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

Los jefes comunales del PRO se sumaron a las últimas reuniones virtuales de la plana mayor del PRO y repitieron el libreto de convivencia y necesidad mutua con Alberto Fernández y Axel Kicillof que Larreta ensaya día a día en sus diálogos con Macri, Patricia Bullrich y Miguel Ángel Pichetto. Al jefe de Gobierno y los intendentes amarillos los hermana la decisión de aceitar el diálogo con la Casa Rosada y la gobernación bonaerense, pero también comparten la intención de aprovechar la emergencia sanitaria para sentar las bases de una nueva era de relacionamiento con el Frente de Todos y sus distintas vertientes.

 

 

En los últimos encuentros virtuales del PRO, Rodríguez Larreta buscó sumar músculo y territorio con el respaldo de los intendentes a su plan para trajinar el dialoguismo proselitista. Dentro de ese grupo tributan Diego Valenzuela (Tres de Febrero), Néstor Grindetti (Lanús) y Jorge Macri (Vicente López), que también tuvieron oportunidad de hablar con el expresidente Macri de forma privada para profundizar sus argumentos. A ellos se suma el platense Julio Garro, que participó de la última videoconferencia de los popes del PRO.

 

En esos encuentros por videoconferencia, Larreta sumó un argumento económico a la gimnasia dialoguista: la caída en la recaudación hace inexorable el pedido de auxilio que las intendencias gestionan ante la Casa Rosada.

 

Al calor de la tragedia electoral de 2019, el jefe de Gobierno emerge como figura porque retuvo el pago chico amarillo, su gestión es ponderada por los intendentes macristas (vecinos del distrito capital) y marca el pulso del dialoguismo. Pero los jefes comunales también retuvieron sus terruños y desde la provincia de Buenos Aires hacen valer su poderío, como cuando hace semanas atrás le echaron en cara a Larreta las incursiones de su vicejefe de Gobierno, Diego Santilli, en territorio bonaerense.

 

 

 

El intendente de Vicente López fue quien puso en palabras esta tensión entre quienes tienen responsabilidades de gestión y los que no. Desde el piso de Animales Sueltos, marcó que "el grueso de la atención está puesta en quienes tenemos roles ejecutivos". Además, consultado acerca de por qué no había participado de la videoconferencia del domingo, en la que solo hablaron Macri, Pichetto y Larreta, dijo que no estuvo porque "tenía que laburar". A priori, en las entrañas PRO se leyó como un dardo hacia Bullrich, con quien también se cruzó días atrás por los cacerolazos para reclamar rebaja de sueldos del sector político.

 

El jefe comunal de Vicente López es de los intendentes amarillos que mantiene línea directa con Fernández y este martes lo fue a ver a Olivos por segunda vez junto al peronista Juan Zabaleta (Hurlingham). En línea con el dialoguismo, Grindetti recibió la semana pasada a Fernández en Lanús. Hubo una recorrida junto a su secretario de Seguridad, Diego Kravetz, y hasta charlas a dúo con vecinos. Kravetz, que conoce a Fernández hace años y jamás perdió vínculo con el Presidente, gestionó un encuentro entre ambos meses antes de que llegase a la Casa Rosada.

 

 

 

El PRO atraviesa un proceso de separación en plena pandemia. Hay un enfrentamiento, desde el plano conceptual, entre dialoguistas y duros. En este momento, los intendentes y Larreta juegan en el mismo equipo para balancear las estocadas del ala dura que, semana a semana, ponen en jaque su química con el nuevo oficialismo.