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“Si la economía se recupera, va a haber una confirmación del rumbo de cambio”

El vidalista que conduce Tres de Febrero adhiere a la fórmula del Gobierno que ata el triunfo electoral a la salida de la crisis. En agenda, la gestión, el rol de los intendentes y el municipalismo.
Por 06/01/2019 12:25

En diagonal al ingreso de su despacho, Diego Valenzuela espera a Letra P sentado frente a la computadora. Abandona rápidamente lo que está haciendo, saluda, mueve un poco la silla y se dispone a hablar. En diciembre cumplió tres años de gestión al frente de uno de los municipios más importantes del conurbano, Tres de Febrero, un distrito conducido durante 24 años por uno de los denominados "barones" históricos del peronismo y con quien libró una de las batallas electorales más resonantes del territorio bonaerense.

Desde ese sillón, mientras toma nota de las preguntas y hace garabatos al ritmo de la entrevista, reafirma su posición de romper con la lógica del funcionamiento político asociado a su predecesor, Hugo Curto, y dirá que para administrar la cosa pública ya no son necesarios los punteros, los colectivos, los actos, la marcha y la denominación de "compañero" para referirse al vecino.

Recuerda también que su paso por el municipio no solo busca “cambiar las luces, sino generar cambios institucionales” y, de cara a la elección, se sube al discurso optimista de la administración de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal y ata el futuro de Cambiemos a una recuperación de la economía.  

 

BIO. Periodista, historiador, escritor y docente. Reconocido en el mundo periodístico, publicó varios libros. En 2015, tras cumplir funciones en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, superó en las urnas al entonces intendente de Tres de Febrero Hugo Curto y ahora se prepara para jugar por un segunda mandato. “Me fui acostumbrando”, dice sobre el cambio de rol de entrevistador a  entrevistado que vivió. Se define como un defensor del municipalismo y advierte que entre sus objetivos está acompañar cambios de rango institucional que beneficien las autonomías de los gobiernos locales.

 

 

-¿Qué balance hace de estos tres años de gestión en el municipio?

-Tengo la satisfacción personal, como líder del equipo, de sentir no solo que logramos ganar una elección sino poner en marcha un cambio genuino en lo político, en lo social, en lo comunitario. Ganamos en un municipio donde había un aparato muy aceitado, había una mitología alrededor de quienes gobernaban acá por su largo paso por el poder político. Somos un equipo de vecinos. Lo que hoy uno ve es que Tres de Febrero se puso en marcha, que está cambiando la mirada de la sociedad respecto a lo que es la gestión pública, una gestión mucha más enfocada en el vecino, sin los punteros, sin los gestores, sin tramitólogos, sin esa municipalidad paralela que era consecuencia de una mala política. Además, entusiasmamos a mucha gente con la idea de que la política no es algo negativo ni sucio, sino que depende de nosotros. Participar y cambiar las cosas es una atribución que tenemos los ciudadanos cuando algo no nos gusta. 

"Está cambiando la mirada de la sociedad respecto a lo que es la gestión pública".

-¿Cómo fue en lo personal ese salto de vocación? ¿Lo volvería a hacer?

-Tres de Febrero es un caso de estudio de un cambio positivo. Frente a una manera de hacer política, frente a la perpetuación, al aparato, a un gobierno que se desconecta de la sociedad porque está más atento a cantar la marcha o en el folclore de la política que en la relación con los vecinos, demostramos que no solo se podía ganar, y lo hicimos abrumadoramente, sino que nos apoyan. Siento que despertamos ese gen de involucrarse. Hay una gestión orientada al vecino, ya no es necesario tener un amigo o pasar por los punteros o aparatos, subirse a un micro, ir a un acto, sino que tienen un apoyo desde el Estado porque lo merecen. 

 

 

-¿Cómo analiza que impactará la crisis en las aspiraciones electorales de Cambiemos y en las suyas?

-El año pasado fue de gestión y recién vamos a esperar a febrero, marzo, para tomar determinadas decisiones electorales y de candidaturas. Esto es lo que hemos hablado con la gobernadora (María Eugenia Vidal). Por supuesto que una situación económica que no es óptima dificulta las cosas, pero por otro lado hubo un montón de aciertos. Por ejemplo, en la zona norte del distrito está el Metrobús. La ruta 8 durante décadas estuvo abandonada y los gobiernos anteriores la prometieron una y mil veces y los vecinos de la zona esperaban el colectivo en el barro. Hemos tenido mucho apoyo de los gobiernos nacional y provincial, del Presidente (Mauricio Macri) y de la gobernadora. Si la economía se recupera, como creo que va a pasar, a la hora del voto va a haber una confirmación del rumbo de cambio. Pero eso dejémoslo para más adelante.

 

 

-Ya saltó de vocación: ¿este es su techo?; ¿cuál es su objetivo político?

-Mi primer y único objetivo, por ahora, es dejar una huella en Tres de Febrero. Me metí en política para cambiar las cosas en el lugar donde sentí que más podía hacer una diferencia porque es donde nací, crecí y donde veía que estaba todo estancado. Por eso no creo en la perpetuación, creo en la renovación. Así que mi primer objetivo es ese: poder consolidar transformaciones profundas en el urbanismo del distrito y en el empleo. Obviamente eso tiene una herramienta que es la política, la cuestión electoral para confirmar este camino que estamos emprendiendo. 

"Si la economía se recupera, como creo que va a pasar, a la hora del voto va a haber una confirmación del rumbo de cambio".

-Además tiene una mirada sobre lo provincial.

-Una cuestión que me inquieta es que esta provincia siempre estuvo sumisa a los poderes nacionales, con gobernadores que querían ser presidentes, pero que no hacían transformaciones reales y profundas. Hoy veo que la provincia se está poniendo de pie, quiero acompañar eso, que la provincia recupere un federalismo positivo, los recursos que necesita, que los municipios tengamos autonomía. Soy un gran defensor del municipalismo y de la autonomía, del régimen municipal. El artículo 123 de la Constitución Nacional consagró la autonomía municipal, pero todavía no está en la Constitución de la provincia de Buenos Aires. Tenemos cada vez más demandas de los vecinos, cada vez hacemos más cosas y no tenemos recursos. A veces se nos niegan potestades tributarias que nosotros creemos que tenemos. 

-El municipalismo y la autonomía se han topado con medidas nacionales y provinciales que parecerían ir en contra.

-Como idea general tenemos que emprender reformas para mejorar la condición de la provincia dentro de lo que es el acuerdo nacional porque lo merecemos, lo necesitamos, porque generamos y aportamos recursos que después no vuelven y la provincia siempre está siempre escasa de una capacidad de hacer porque nunca se sancionó una nueva coparticipación. Apoyo fervientemente el pacto fiscal en el que la provincia, además, tuvo que ayudar haciéndose cargo de algunos gastos para lograr el equilibrio a nivel nacional. Después, también, hay que poner en discusión el CUD (Coeficiente Único de Distribución), la coparticipación secundaria. Me parece que los recursos tienen que ir más allí donde hay más población porque es donde hay más demanda, más necesidades. La ley de Responsabilidad Fiscal me parece muy acertada y la hemos apoyado.

 

 

-Pero, justamente, quienes no adhirieron plantean que atenta contra la autonomía que usted menciona.

-La autonomía nosotros la tenemos y no la cedemos siempre y cuando hagamos bien las cosas desde el manejo de los recursos. Si uno en post de la autonomía entra en déficit, le pide la plata a la provincia, y eso lo hacen todos los municipios a la vez la provincia se funde. Es sensato que entre todos coordinemos mecanismos que fomenten la prudencia fiscal. La irresponsabilidad alguien la paga. Es un buen incentivo que no va en desmedro de la autonomía.

 

 

-Habló antes de las potestades tributarias negadas.

-El debate de los impuestos hay que darlo. La TISH (Tasa de Inspección, Seguridad e Higiene) es un impuesto viable para los municipios, pero si se cobra demasiado perjudica la productividad y la producción. Sería bueno que tuviéramos una mirada común sobre cómo privilegiar la competitividad y la creación de empleo con tasas razonables. La TISH es un impuesto genuino, pero por otro lado los municipios tenemos que animarnos a cobrar las tasas patrimoniales, que son el ABL (Alumbrado, Barrido y Limpieza) o la Tasa de Servicios Generales, que no es la más cómoda porque en un municipio te topás con los contribuyentes en la plaza del municipio. 

"Soy un gran defensor del municipalismo y de la autonomía, del régimen municipal".

-Menciona el ABL, ¿hay como una necesidad de los intendentes de moverse de ese rol de solo cumplir con esas funciones y participar de otros debates?

-En paralelo también están las cuestiones institucionales. Hemos logrado la regla de los dos mandatos; hemos avanzado en una agenda de transparencia. Y después, también, están las reglas electorales y de votación. El debate que hoy está en un planteo en esta comisión bicameral (el desdoblamiento electoral) es genuino. Nos parece que es un tema que hay que estudiar: que los ciudadanos y ciudadanas de la provincia puedan, a la hora de votar, sopesar lo local y lo provincial porque, si no, se te mezcla el arreglo de un bache con la inflación, que son cuestiones muy distintas en cuanto a la gestión de políticas públicas. 

 

 

--Por un lado, el desdoblamiento y por el otro el pedido de eliminar las PASO

-Nuestra reflexión con los intendentes de Cambiemos del conurbano es que las PASO no han servido para lo que fueron diseñadas. Las PASO son una encuesta oficial cara porque la termina pagando la gente con impuestos, donde en general no se seleccionan candidatos, sino que operan como una primera vuelta o una segunda vuelta, que es la general. Llamamos a la reflexión sobre esto. 

"Con el desdoblamiento, un triunfo en la provincia de Buenos Aires podría darle un empujón muy fuerte a la reelección del presidente Macri".

-¿Cómo es la articulación que tienen los intendentes con la provincia? ¿Son escuchados? ¿Pueden participar de las decisiones?

-Sí, la tenemos y nos sentimos muy escuchados. En el foro, que es un ámbito más partidario de los casi 70 intendentes de Cambiemos, permanentemente vienen funcionarios provinciales o nacionales a contarnos lo que están haciendo y a escuchar a los intendentes. Se genera un diálogo político-institucional muy rico donde muchas veces se modifican políticas nacionales o provinciales ante un planteo que se hace en el foro. En segundo lugar, tenemos reuniones con la temática común del conurbano con la gobernadora o con los ministros. A la hora de las obras, ni hablar. En promedio los municipios tienen superávit y un déficit en el nivel provincial y aun así la provincia hace obras en los municipios. Esto ha sido siempre muy plural. El diálogo está abierto, hay un mecanismo de trabajo que nos incluye desde el punto de vista de la obra y desde el punto de vista de la opinión.

 

 

-Le consultaba porque a veces nos encontramos con algunas expresiones de malestar entre algún grupo de intendentes, incluso radicales, y los cercanos al PRO son más reticentes a la crítica.

-Nuestro acompañamiento es activo. Si bien tenemos mucho diálogo y esa discusión es rica, muchas veces tenemos un sí y otra muchas tenemos un no. Sentimos apoyo, nos sentimos respaldados y tenidos en cuenta. Nosotros, los más cercanos al PRO, y también los radicales. Sería injusto que alguno dijera que no se sintió acompañado por la gobernadora o por el Presidente, más bien todo lo contrario. 

-¿Cómo vienen trabajando en la sección?

-Por ahora cada uno se ocupa de la gestión, de nuestro distrito. Soy de la idea que la mejor campaña es una gran gestión. Además, ayudamos en los distritos cercanos donde no gobernamos localmente. Tenemos la idea que si la economía nos acompaña, como creemos que va a ocurrir, vamos a poder crecer entre 15 y 20 intendencias en toda la provincia.

 

Junto a otros intendentes de Cambiemos y del peronismo, Valenzuela se presentó ante la Corte Suprema de justicia con la figura de amicus curiae (amigos del tribunal) en una demanda de una empresa que cuestiona la aplicación de la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene. “Hicimos una presentación para hacer oír nuestra voz y nuestra inquietud, para que no tomen a la liviana un caso que podría generar un cuestionamiento a esta tasa”, señaló el intendente de Tres de Febrero. “En lo que es la presión tributaria nacional, somos el eslabón más chiquito. No nos pueden culpar a nosotros de ser los que cargamos la presión tributaria en las empresas. El 32% es la presión tributaria nacional, 6% es provincial, 1,2% es municipal. ¿Y van a empezar por nosotros? ¿Por qué no discutirmos el impuesto al cheque? ¿O los Ingresos Brutos provinciales?", agregó.

 

-Para descalificar al Gobierno, la oposición habla de que estamos en una etapa similar a 2001. En su carácter de historiador, ¿cómo analiza la situación?

-Desde ya no estamos en  2001. Lo vi como periodista, hice un libro sobre la salida del 2001-2002 con Eduardo Levy Yeyati, que se llamó "La resurrección" y que tuvo que ver con cómo los años siguientes entre (Eduardo) Duhalde, (Roberto) Lavagna, (Néstor) Kirchner y determinadas decisiones económicas y políticas se pudo salir rápido de la situación. Primero porque no está la condición económica de aquel entonces, porque el Gobierno nacional encontró una fuente de financiamiento alternativa en un momento hostil del mundo en el Fondo Monetario Internacional. Ademas, porque tomó la decisión de ir al equilibrio fiscal y eso calmó el dólar y porque hay un sistema institucional trabajando con convivencia pacífica y respeto por las instituciones. Vimos el fin de año pasar frente a tantos fantasmas que siempre se azuzan y lo pasamos muy bien. Nosotros no negamos los problemas, los asumimos y lo tratamos de resolver. Hay una vocación de ordenar la macroeconomía para crecer sanamente durante muchos años.

"Nosotros no negamos los problemas, los asumimos y lo tratamos de resolver".

-¿En qué lugar quiere ver a Macri y Vidal en las próximas elecciones?

-Quiero trabajar y ver la reelección de Mauricio y la de María Eugenia. Me parece que hay un momento muy bueno por venir donde habiendo consolidado algunos cambios va a venir una cosecha positiva. Necesitamos a María Eugenia. Nadie es imprescindible, pero es la persona que mejor está preparada para dar determinadas batallas en la provincia y generar un orden económico que nos permite invertir y transformar realidades. Deseo que los bonaerenses la respalden y le den cuatro años más para continuar este camino que es muy arduo, pero que requiere de una decisión política como la que ella tiene.        

“Si la economía se recupera, va a haber una confirmación del rumbo de cambio”

El vidalista que conduce Tres de Febrero adhiere a la fórmula del Gobierno que ata el triunfo electoral a la salida de la crisis. En agenda, la gestión, el rol de los intendentes y el municipalismo.

En diagonal al ingreso de su despacho, Diego Valenzuela espera a Letra P sentado frente a la computadora. Abandona rápidamente lo que está haciendo, saluda, mueve un poco la silla y se dispone a hablar. En diciembre cumplió tres años de gestión al frente de uno de los municipios más importantes del conurbano, Tres de Febrero, un distrito conducido durante 24 años por uno de los denominados "barones" históricos del peronismo y con quien libró una de las batallas electorales más resonantes del territorio bonaerense.

Desde ese sillón, mientras toma nota de las preguntas y hace garabatos al ritmo de la entrevista, reafirma su posición de romper con la lógica del funcionamiento político asociado a su predecesor, Hugo Curto, y dirá que para administrar la cosa pública ya no son necesarios los punteros, los colectivos, los actos, la marcha y la denominación de "compañero" para referirse al vecino.

Recuerda también que su paso por el municipio no solo busca “cambiar las luces, sino generar cambios institucionales” y, de cara a la elección, se sube al discurso optimista de la administración de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal y ata el futuro de Cambiemos a una recuperación de la economía.  

 

BIO. Periodista, historiador, escritor y docente. Reconocido en el mundo periodístico, publicó varios libros. En 2015, tras cumplir funciones en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, superó en las urnas al entonces intendente de Tres de Febrero Hugo Curto y ahora se prepara para jugar por un segunda mandato. “Me fui acostumbrando”, dice sobre el cambio de rol de entrevistador a  entrevistado que vivió. Se define como un defensor del municipalismo y advierte que entre sus objetivos está acompañar cambios de rango institucional que beneficien las autonomías de los gobiernos locales.

 

 

-¿Qué balance hace de estos tres años de gestión en el municipio?

-Tengo la satisfacción personal, como líder del equipo, de sentir no solo que logramos ganar una elección sino poner en marcha un cambio genuino en lo político, en lo social, en lo comunitario. Ganamos en un municipio donde había un aparato muy aceitado, había una mitología alrededor de quienes gobernaban acá por su largo paso por el poder político. Somos un equipo de vecinos. Lo que hoy uno ve es que Tres de Febrero se puso en marcha, que está cambiando la mirada de la sociedad respecto a lo que es la gestión pública, una gestión mucha más enfocada en el vecino, sin los punteros, sin los gestores, sin tramitólogos, sin esa municipalidad paralela que era consecuencia de una mala política. Además, entusiasmamos a mucha gente con la idea de que la política no es algo negativo ni sucio, sino que depende de nosotros. Participar y cambiar las cosas es una atribución que tenemos los ciudadanos cuando algo no nos gusta. 

"Está cambiando la mirada de la sociedad respecto a lo que es la gestión pública".

-¿Cómo fue en lo personal ese salto de vocación? ¿Lo volvería a hacer?

-Tres de Febrero es un caso de estudio de un cambio positivo. Frente a una manera de hacer política, frente a la perpetuación, al aparato, a un gobierno que se desconecta de la sociedad porque está más atento a cantar la marcha o en el folclore de la política que en la relación con los vecinos, demostramos que no solo se podía ganar, y lo hicimos abrumadoramente, sino que nos apoyan. Siento que despertamos ese gen de involucrarse. Hay una gestión orientada al vecino, ya no es necesario tener un amigo o pasar por los punteros o aparatos, subirse a un micro, ir a un acto, sino que tienen un apoyo desde el Estado porque lo merecen. 

 

 

-¿Cómo analiza que impactará la crisis en las aspiraciones electorales de Cambiemos y en las suyas?

-El año pasado fue de gestión y recién vamos a esperar a febrero, marzo, para tomar determinadas decisiones electorales y de candidaturas. Esto es lo que hemos hablado con la gobernadora (María Eugenia Vidal). Por supuesto que una situación económica que no es óptima dificulta las cosas, pero por otro lado hubo un montón de aciertos. Por ejemplo, en la zona norte del distrito está el Metrobús. La ruta 8 durante décadas estuvo abandonada y los gobiernos anteriores la prometieron una y mil veces y los vecinos de la zona esperaban el colectivo en el barro. Hemos tenido mucho apoyo de los gobiernos nacional y provincial, del Presidente (Mauricio Macri) y de la gobernadora. Si la economía se recupera, como creo que va a pasar, a la hora del voto va a haber una confirmación del rumbo de cambio. Pero eso dejémoslo para más adelante.

 

 

-Ya saltó de vocación: ¿este es su techo?; ¿cuál es su objetivo político?

-Mi primer y único objetivo, por ahora, es dejar una huella en Tres de Febrero. Me metí en política para cambiar las cosas en el lugar donde sentí que más podía hacer una diferencia porque es donde nací, crecí y donde veía que estaba todo estancado. Por eso no creo en la perpetuación, creo en la renovación. Así que mi primer objetivo es ese: poder consolidar transformaciones profundas en el urbanismo del distrito y en el empleo. Obviamente eso tiene una herramienta que es la política, la cuestión electoral para confirmar este camino que estamos emprendiendo. 

"Si la economía se recupera, como creo que va a pasar, a la hora del voto va a haber una confirmación del rumbo de cambio".

-Además tiene una mirada sobre lo provincial.

-Una cuestión que me inquieta es que esta provincia siempre estuvo sumisa a los poderes nacionales, con gobernadores que querían ser presidentes, pero que no hacían transformaciones reales y profundas. Hoy veo que la provincia se está poniendo de pie, quiero acompañar eso, que la provincia recupere un federalismo positivo, los recursos que necesita, que los municipios tengamos autonomía. Soy un gran defensor del municipalismo y de la autonomía, del régimen municipal. El artículo 123 de la Constitución Nacional consagró la autonomía municipal, pero todavía no está en la Constitución de la provincia de Buenos Aires. Tenemos cada vez más demandas de los vecinos, cada vez hacemos más cosas y no tenemos recursos. A veces se nos niegan potestades tributarias que nosotros creemos que tenemos. 

-El municipalismo y la autonomía se han topado con medidas nacionales y provinciales que parecerían ir en contra.

-Como idea general tenemos que emprender reformas para mejorar la condición de la provincia dentro de lo que es el acuerdo nacional porque lo merecemos, lo necesitamos, porque generamos y aportamos recursos que después no vuelven y la provincia siempre está siempre escasa de una capacidad de hacer porque nunca se sancionó una nueva coparticipación. Apoyo fervientemente el pacto fiscal en el que la provincia, además, tuvo que ayudar haciéndose cargo de algunos gastos para lograr el equilibrio a nivel nacional. Después, también, hay que poner en discusión el CUD (Coeficiente Único de Distribución), la coparticipación secundaria. Me parece que los recursos tienen que ir más allí donde hay más población porque es donde hay más demanda, más necesidades. La ley de Responsabilidad Fiscal me parece muy acertada y la hemos apoyado.

 

 

-Pero, justamente, quienes no adhirieron plantean que atenta contra la autonomía que usted menciona.

-La autonomía nosotros la tenemos y no la cedemos siempre y cuando hagamos bien las cosas desde el manejo de los recursos. Si uno en post de la autonomía entra en déficit, le pide la plata a la provincia, y eso lo hacen todos los municipios a la vez la provincia se funde. Es sensato que entre todos coordinemos mecanismos que fomenten la prudencia fiscal. La irresponsabilidad alguien la paga. Es un buen incentivo que no va en desmedro de la autonomía.

 

 

-Habló antes de las potestades tributarias negadas.

-El debate de los impuestos hay que darlo. La TISH (Tasa de Inspección, Seguridad e Higiene) es un impuesto viable para los municipios, pero si se cobra demasiado perjudica la productividad y la producción. Sería bueno que tuviéramos una mirada común sobre cómo privilegiar la competitividad y la creación de empleo con tasas razonables. La TISH es un impuesto genuino, pero por otro lado los municipios tenemos que animarnos a cobrar las tasas patrimoniales, que son el ABL (Alumbrado, Barrido y Limpieza) o la Tasa de Servicios Generales, que no es la más cómoda porque en un municipio te topás con los contribuyentes en la plaza del municipio. 

"Soy un gran defensor del municipalismo y de la autonomía, del régimen municipal".

-Menciona el ABL, ¿hay como una necesidad de los intendentes de moverse de ese rol de solo cumplir con esas funciones y participar de otros debates?

-En paralelo también están las cuestiones institucionales. Hemos logrado la regla de los dos mandatos; hemos avanzado en una agenda de transparencia. Y después, también, están las reglas electorales y de votación. El debate que hoy está en un planteo en esta comisión bicameral (el desdoblamiento electoral) es genuino. Nos parece que es un tema que hay que estudiar: que los ciudadanos y ciudadanas de la provincia puedan, a la hora de votar, sopesar lo local y lo provincial porque, si no, se te mezcla el arreglo de un bache con la inflación, que son cuestiones muy distintas en cuanto a la gestión de políticas públicas. 

 

 

--Por un lado, el desdoblamiento y por el otro el pedido de eliminar las PASO

-Nuestra reflexión con los intendentes de Cambiemos del conurbano es que las PASO no han servido para lo que fueron diseñadas. Las PASO son una encuesta oficial cara porque la termina pagando la gente con impuestos, donde en general no se seleccionan candidatos, sino que operan como una primera vuelta o una segunda vuelta, que es la general. Llamamos a la reflexión sobre esto. 

"Con el desdoblamiento, un triunfo en la provincia de Buenos Aires podría darle un empujón muy fuerte a la reelección del presidente Macri".

-¿Cómo es la articulación que tienen los intendentes con la provincia? ¿Son escuchados? ¿Pueden participar de las decisiones?

-Sí, la tenemos y nos sentimos muy escuchados. En el foro, que es un ámbito más partidario de los casi 70 intendentes de Cambiemos, permanentemente vienen funcionarios provinciales o nacionales a contarnos lo que están haciendo y a escuchar a los intendentes. Se genera un diálogo político-institucional muy rico donde muchas veces se modifican políticas nacionales o provinciales ante un planteo que se hace en el foro. En segundo lugar, tenemos reuniones con la temática común del conurbano con la gobernadora o con los ministros. A la hora de las obras, ni hablar. En promedio los municipios tienen superávit y un déficit en el nivel provincial y aun así la provincia hace obras en los municipios. Esto ha sido siempre muy plural. El diálogo está abierto, hay un mecanismo de trabajo que nos incluye desde el punto de vista de la obra y desde el punto de vista de la opinión.

 

 

-Le consultaba porque a veces nos encontramos con algunas expresiones de malestar entre algún grupo de intendentes, incluso radicales, y los cercanos al PRO son más reticentes a la crítica.

-Nuestro acompañamiento es activo. Si bien tenemos mucho diálogo y esa discusión es rica, muchas veces tenemos un sí y otra muchas tenemos un no. Sentimos apoyo, nos sentimos respaldados y tenidos en cuenta. Nosotros, los más cercanos al PRO, y también los radicales. Sería injusto que alguno dijera que no se sintió acompañado por la gobernadora o por el Presidente, más bien todo lo contrario. 

-¿Cómo vienen trabajando en la sección?

-Por ahora cada uno se ocupa de la gestión, de nuestro distrito. Soy de la idea que la mejor campaña es una gran gestión. Además, ayudamos en los distritos cercanos donde no gobernamos localmente. Tenemos la idea que si la economía nos acompaña, como creemos que va a ocurrir, vamos a poder crecer entre 15 y 20 intendencias en toda la provincia.

 

Junto a otros intendentes de Cambiemos y del peronismo, Valenzuela se presentó ante la Corte Suprema de justicia con la figura de amicus curiae (amigos del tribunal) en una demanda de una empresa que cuestiona la aplicación de la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene. “Hicimos una presentación para hacer oír nuestra voz y nuestra inquietud, para que no tomen a la liviana un caso que podría generar un cuestionamiento a esta tasa”, señaló el intendente de Tres de Febrero. “En lo que es la presión tributaria nacional, somos el eslabón más chiquito. No nos pueden culpar a nosotros de ser los que cargamos la presión tributaria en las empresas. El 32% es la presión tributaria nacional, 6% es provincial, 1,2% es municipal. ¿Y van a empezar por nosotros? ¿Por qué no discutirmos el impuesto al cheque? ¿O los Ingresos Brutos provinciales?", agregó.

 

-Para descalificar al Gobierno, la oposición habla de que estamos en una etapa similar a 2001. En su carácter de historiador, ¿cómo analiza la situación?

-Desde ya no estamos en  2001. Lo vi como periodista, hice un libro sobre la salida del 2001-2002 con Eduardo Levy Yeyati, que se llamó "La resurrección" y que tuvo que ver con cómo los años siguientes entre (Eduardo) Duhalde, (Roberto) Lavagna, (Néstor) Kirchner y determinadas decisiones económicas y políticas se pudo salir rápido de la situación. Primero porque no está la condición económica de aquel entonces, porque el Gobierno nacional encontró una fuente de financiamiento alternativa en un momento hostil del mundo en el Fondo Monetario Internacional. Ademas, porque tomó la decisión de ir al equilibrio fiscal y eso calmó el dólar y porque hay un sistema institucional trabajando con convivencia pacífica y respeto por las instituciones. Vimos el fin de año pasar frente a tantos fantasmas que siempre se azuzan y lo pasamos muy bien. Nosotros no negamos los problemas, los asumimos y lo tratamos de resolver. Hay una vocación de ordenar la macroeconomía para crecer sanamente durante muchos años.

"Nosotros no negamos los problemas, los asumimos y lo tratamos de resolver".

-¿En qué lugar quiere ver a Macri y Vidal en las próximas elecciones?

-Quiero trabajar y ver la reelección de Mauricio y la de María Eugenia. Me parece que hay un momento muy bueno por venir donde habiendo consolidado algunos cambios va a venir una cosecha positiva. Necesitamos a María Eugenia. Nadie es imprescindible, pero es la persona que mejor está preparada para dar determinadas batallas en la provincia y generar un orden económico que nos permite invertir y transformar realidades. Deseo que los bonaerenses la respalden y le den cuatro años más para continuar este camino que es muy arduo, pero que requiere de una decisión política como la que ella tiene.