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El cambio de manos en el poder del fútbol, el final inminente de la Superliga y los derechos internacionales en licitación ponen todas las miradas sobre el negocio más preciado de la AFA.

Por 06/03/2020 12:44

El martes, Jorge Rial publicó en su cuenta de Twitter que el fútbol volvía a la Televisión Pública y automáticamente se pensó en el programa Fútbol para Todos. Desde el Gobierno afirman que están trabajando para que haya un partido los viernes, otro los sábados y otro los domingos. Se desconoce si transmitirán a River y Boca y no se sabe si levantarían la señal desde TNT y Fox o si tendrían periodistas propios. Tampoco, si habrá transmisión conjunta o exclusiva. Pero no habrá un nuevo Fútbol para Todos.

Durante la campaña de 2019, los dirigentes del Frente de Todos que trabajaron el tema siempre marcaron que no había vocación política ni capacidad económica para romper otro contrato y en 2020 lo ratifican. Pero ahora sí están trabajando para tirarles un centro a aquellos que no pueden pagar los 665 pesos del pack fútbol, que en realidad termina siendo más caro porque, además, hay que contratar el servicio de alta definición.

Eso se da también en el marco de una situación en la que cableoperadores chicos no pueden competir con las grandes cadenas. Los tenedores de los derechos obligan a los operadores a comprar un 30% de packs fútbol del total de sus abonados y, si no los venden, deben absorber las pérdidas. O sea, si un cable chico tiene mil abonados, debe comprar 300 packs; si no los vende, el costo corre por su cuenta. Los cables grandes compran a granel, pero algunos chicos terminan liberando la señal premium en el abono básico, lo cobran un poco más caro y evitan el rojo en sus cuentas, si bien se trata de una situación irregular. Santiago Marino, especialista en políticas de comunicación de la UBA y la UNQ y columnista de Letra P, sostiene que, "si sucede el fin del codificado, será otra muestra de que el sistema excluyente no va".

 

 

Desde una de las empresas afirman que no fueron llamados, aunque no descartan que pueda pasar. En 2017 se firmó el contrato con Fox y TNT Sports por cinco años. Es decir, hasta 2022. No fue la oferta más alta, pero, como ofrecían terminar con el juicio del Grupo Clarín con la AFA por la ruptura del contrato de 2009, terminaron ganando y se rubricó dos semanas antes del ascenso de Claudio "Chiqui" Tapia a presidente de la casa madre del fútbol argentino.

Lo que no se sabe es qué pasará con Fox, porque el año pasado se fusionó con ESPN a nivel global y hay que ver cómo impacta aquí comercial y políticamente, ya que esa unión de señales no fue aprobada todavía en Argentina. Cuando se firmaron los contratos, Fox transmitía la Copa Libertadores e ESPN la Sudamericana y la Recopa. Las mayoría de los empleados de Fox pertenece a la empresa Torneos, así que habrá que ver que pasará con el canal. ¿Seguirá existiendo como tal?

 

 

Este año se vence el contrato por los derechos internacionales de la Superliga (que en paz descanse), que son propiedad de Torneos, que hizo una oferta a fin de 2019 pero no fue aceptada. Este año se llamó a licitación para presentar ofertas, primero para enero y luego para el 3 de febrero. Siete empresas participaron de la presentación de ofertas: Mediapro, Paco Casal, ESPN, TyC Sports, IMG, Turner y Argentina Sports Right Management (ASRM). Esta última fue foco de conflicto con las otras, sobre todo por ESPN, que cuestionó el trato diferencial que tuvo y denunció que fue creada para quedarse con los derechos.

ASRM creó un proyecto de gestión propio y la Superliga, en los pliegos, dijo que, si esta no ganaba, debería cobrar hasta un tope de 500 mil dólares como resarcimiento. Mediapro también envió una carta a la Superliga el 26 de enero en la que se quejó de los plazos para desarrollar el proyecto y una plataforma, de la poca claridad del pliego y el trato hacia ASRM, la empresa "iniciante", como figura en el proyecto. Devaluación mediante, esta caja le interesa a la AFA y a los clubes porque cotiza en dólares.

 

 

Por el momento, la licitación está congelada, más aún con la posibilidad cada vez más concreta de que la Superliga desaparezca, vuelva a la AFA y el nuevo torneo, que se llamaría Liga Profesional de Fútbol, sea manejada por Marcelo Tinelli.

Esta semana, el presidente de San Lorenzo se juntó en el predio de Ezeiza con Tapia y Mario Pergolini, vicepresidente primero de Boca. Lo que la pelea Videomatch-La TV Ataca no pudo, el fútbol sí. Se conocen desde hace años, tienen mejor relación que lo que dice su pasado y son los dirigentes que más conocen del paño. El objetivo de la reunión fue empezar a trabajar con los derechos de la AFA y la Superliga y la aplicación de nuevas tecnologías. Los conductores pidieron que les mostrasen todos los contratos, incluídos el firmado con Fox y Turner, puesto que la AFA es una de los tres patas firmantes. Como dueña de los derechos los cedió a la Superliga, que a su vez lo hizo a las empresas. Pergolini cuenta con un proyecto que había ideado para Boca y que el presidente del club de La Ribera, Jorge Amor Ameal, le pidió que lo haga extensivo a la AFA.

En 2017, la Superliga fue creada con la idea de una mejor gestión, negociar los derechos televisivos y ganar más plata. Entre la devaluación, las caídas de Mauricio Macri y Daniel Angelici y la necesidad de dinero, los clubes primero forzaron la salida de la Superliga y ahora van a ir por la televisión. Incluso, apuntan a renegociar el contrato que vence en 2022, ya con la certeza de que Tapia estará sentado en el sillón de Viamonte hasta 2025. Y sin descartar que algún ingreso también pueda venir desde el Gobierno.