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El escenario que permitió el acuerdo para derrumbar la Superliga. La caída del eje Macri, la prescindencia interesada de Alberto Fernández y el juego de Massa. La última cena y la lista para junio.

Por 29/02/2020 12:30

El 29 de marzo de 2017, Claudio Tapia se convirtió en el primer presidente de la Asociación del Fútbol Argentino que llegaba al cargo desde un club de tercera división, luego de casi tres años de internas tras la muerte de Julio Grondona y producto de un acuerdo con el presidente de Boca, Daniel Angelici, que le generó una suerte de blindaje con el gobierno de Mauricio Macri, lobista principal de la creación de la Superliga como plataforma de la Sociedades Anónimas Deportivas. En 2019, todo cambió drásticamente. Macri perdió con Alberto Ferandez y Angelici con Jorge Ameal. Como reza el dicho: muerto el perro, se acabó la rabia. El perro eran Macri y Angelici y la rabia, la Superliga. En el medio, logró lo que no pudo en 2017: un acuerdo con San Lorenzo y River. A diferencia de ese año, ahora se puede hablar de una historia de supervivencia, la de Tapia por no perder la AFA, la de Marcelo Tinelli para no terminar expuesto como en 2015 y la de Rodolfo D´Onofrio por no quedarse afuera.

La victoria de Fernandez, directa o indirectamente, reposicionó a los tres. Tapia supo tener buena relación con Macri desde que el ex presidente dirigía la Ciudad y el Comandante conducía a los barrenderos, una de las 17 ramas de Camioneros. El 3 de diciembre de 2015, horas antes del bochornoso 38-38 y una semana antes de asumir, Macri se reunió con Hugo Moyano.

 

 

“Chiqui” estaba entre los chaperones de su suegro en una reunión que contó también con Marcos Peña, Guillermo Dietrich y Diego Santilli. Si bien no hizo movimientos explícitos por Fernández, lo felicitó públicamente cuando asumió y seis días después se reunieron en la Casa Rosada por la Copa América junto al titular de la Conmebol, Alejandro Dominguez; Matias Lammens, Luis Segura y Sergio Massa, a quien sindican como uno de articuladores de este acuerdo.

El mismo modo que el presidente de la Cámara de Diputados se movió para motivar a Juan Román Riquelme para que jugara en las elecciones de Boca, también habría hecho sus movidas para que la AFA rompiera con la Superliga.

El nuevo jefe de la Casa Rosada no tiene intención de involucrarse tan fuertemente en el fútbol como su antecesor, pero no es un lugar que no le importe. "El fútbol debe autorregularse", se le escuchó decir, como una manera de instar a que la dirigencia solucione el doble comando AFA-Superliga.

No obstante, funcionarios del Gobierno aspiraban a instalar las figuras de Tinelli y del racinguista Víctor Blanco, a quien Massa y el propio Máximo Kirchner sondearon para ir por la presidencia de la AFA en 2021, pero la rosca se resolvió por otros carriles. Si bien las intenciones de Massa serían más autogestivas, no pueden soslayarse algunas movidas fernandistas en este reposicionamiento del fútbol.

Dentro de las personalidades que designaron dentro de la Mesa contra el Hambre está el presidente de San Lorenzo y tampoco pasó desapercibida la presencia de D´Onofrio junto a Fernandez durante la inauguración de las obras de la Universidad de Hurlingham, donde River tiene un predio infanto-juvenil.

 

 

Ya en febrero del año pasado, el millonario se había mostrado con el intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, recorriendo el municipio. Incluso en octubre de 2019 declaró que, tras el final de su mandato en 2021, quiere dedicarse a la política y hasta se animó a pensarse presidente de la Nación. No son pocas las voces que sostienen que ya le están buscando un lugar en las listas del Frente de Todos bonaerense, opción que se barajó sin mucha fuerza un año atrás.

El martes de esta semana, 14 dirigentes de 13 clubes se Primera se reunieron en la casa que el presidente de la AFA tiene en Cardales para empezar a delinear el futuro del fútbol argentino. Los ejes son dos: adelantar las elecciones de marzo de 2021 a junio de este año y romper el convenio con la Superliga. Estuvieron todos los clubes grandes, menos River.

 

 

A las elecciones de junio, entonces, Tapia irá por la relección, Ameal como candidato a vicepresidente primero, Tinelli segundo y Marcelo Achile, de Defensores de Belgrano, se quedaría con la vicepresidencia tercera. Dos para Primera y uno para el ascenso. Además, así sacarían del organigrama a Angelici, a quien no pueden echar. River no estuvo en la cena, pero al día siguiente, hubo bilateral Chiqui - D´Onofrio, que en el 38-38 fueron en bandos separados y mantuvieron un vínculo frío a lo largo de estos años.

Formalmente no hablaron de cargos, pero fue una reunión cordial que una fuente cercana al presidente de River definió como "franela introductoria". En el entorno de D’Onofrio no creen que terminen siendo parte del nuevo combo de poder, al menos por ahora. "Nunca en cuatro años ofrecieron condiciones para estar adentro", refuerza la fuente, que también aclara que el Millonario no funcionará como un contrapeso como hasta ahora: neutralidad, definen. 

La pregunta que sobrevuela es si D´Onofrio logrará una vicepresidencia y, en ese caso, quién se sacrificará, si Achile -por ende, el ascenso-, o Tinelli, quien seguramente se quede con el manejo de la futura Liga Profesional de Fútbol. Pero esta vez van todos juntos. O, al menos, no separados.

 

 

Para romper la Superliga y para adelantar las elecciones son necesarios 35 de 46 votos en la Asamblea de la AFA. Los promotores de las dos iniciativas aseguran que ya los tienen, sobre todo, si lograron unificar criterios con los clubes de Primera, ya que la base de sustentación de Tapia es el ascenso. Estiman que la semana que viene, en la reunión de Comité Ejecutivo de la Superliga, los clubes informarán su deseo de irse y automáticamente en la AFA -se habla del 10 de marzo- votarán las dos medidas discutidas en la cena.

El botín no es nada despreciable. Mientras la AFA tiene un presupuesto anual estimado en $4.000 millones, la Superliga cotiza $6.000 millones más, con lo cual si Tapia recupera la Primera el montó global treparía a $10.000 millones y el manejo de todas la categorías, la Copa Argentina y los seleccionados.