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“Necesitamos acción del Gobierno, objetivos claros y conocer la nueva ley de hidrocarburos”

El exgobernador de Neuquén y cerebro del MPN habló con Letra P de Vaca Muerta. Ponderó a Nielsen y a Fernández. Macri, CFK y un guiño a Kicillof, que quiere entrar al negocio de la perla patagónica.

Por 03/03/2020 13:55

A pocas horas del discurso presidencial, el exgobernador de Neuquén Jorge Sapag, cerebro del Movimiento Popular Neuquino (MPN) y referente político del mandatario Omar Gutiérrez, recibe a Letra P en sus oficinas de la periferia de la capital provincial. Afuera, el sol es implacable en el inicio de una ola de calor que golpea a la región. Apostado en un escritorio de madera, delante de dos imágenes históricas de la familia cuando los pioneros llegaron de El Líbano, hablará de su provincia, la situación económica nacional y los beneficios del no convencional. En diferentes tramos de la charla se referirá a empresarios, funcionarios nacionales, el rol de YPF y la espera de datos de la nueva ley de hidrocarburos que tiene en un estricto blindaje el presidente Alberto Fernández: “Necesitamos acción del Gobierno y conocer la nueva ley de hidrocarburos”. Citará una nota del periodista Horacio Verbitsky y opinará sobre el congelamiento del combustible. Dirá que Cristina Fernández de Kirchner es la madre de Vaca Muerta y que Mauricio Macri, al principio, no tenía en su agenda a la cuenca neuquina. También resaltará la decisión del gobernador Axel Kicillof de ingresar a la Organización Federal de Estado Productores de Hidrocarburos (Ofephi). “Me parece brillante”, advierte.

 

BIO. Jorge Augusto Sapag. Abogado. 68 años. Hijo de Elías Sapag y sobrino de Felipe Sapag, fundadores del Movimiento Popular Neuquino (MPN). Fue dos veces gobernador, vicegobernador de Jorge Sobisch y ocupó cargos en diferentes ministerios de su provincia. En el período como jefe provincial avanzó la explotación de no convencionales que se inició, según le afirmó a Letra P, con el acuerdo YPF-Chevron en tiempos de Cristina Fernández presidenta. Ya en 2015, cuando Daniel Scioli competía por llegar a la Casa Rosada, sonaba como posible ministro de Energía.  

 

 


Sapag habla de Vaca Muerta (Fotos: Sebastian Fariña Petersen).

 

-¿Qué le dicen los empresarios sobre la realidad de Vaca Muerta y el contexto nacional?

-Hay distintos niveles de preocupaciones. Ya sean pymes neuquinas, las que llegaron de afuera a prestar servicios o empresas operadoras de yacimientos nacionales o extranjeras. No es unánime la voz, pero la preocupación de todos es por la reactivación. El país decreció en 2019. El presidente en su discurso lo dijo, llevamos tiempo de caída y recesión. Estamos complicados social y económicamente. Hay que tomar cartas en el asunto. Debemos lograr acuerdos confiables y cumplibles. Eso lo hablé con Alberto Fernández.

-¿Qué más habló con el Presidente?

-Sobre la importancia de Neuquén y la Patagonia como aportantes de gas, petróleo y minerales. Estamos en condiciones de crecer rápido en la producción de petróleo. Los oleoductos están preparados para el transporte de 350 mil barriles para exportar. Producimos 165 mil barriles en diciembre, pero podemos duplicarla a partir de ahora si hay señales claras. La producción es una política de Estado nacional. En Vaca Muerta generamos producción, trabajo, regalías. Se genera un ganar-ganar.

-¿Vaca Muerta se estigmatizó en tiempos de Macri presidente?

-Macri no lo tenía en su agenda. Él empezó a hacer algunos viajes acá pero la estructura avanza con Chevron e YPF, en 2013. Estaba Cristina como presidenta. Insisto, después, cuando Macri dijo que Vaca Muerta iba a generar 500 mil puestos de trabajo me agarraba la cabeza. Todo sirvió para el discurso político. Hubo un debate hace poco, generado por un periodista, que trató de imbéciles a los que le hablan al presidente sobre Vaca Muerta.

-¿Qué le parece ese planteo?

-Hablo desde el sentido común. Las empresas, que ya llevan invertidos US$19 mil millones de dólares, y comprometieron US$200 mil millones, ¿son imbéciles? No es no convencional contra convencionales. Es no convencional más convencionales.

-¿Hay una percepción equivocada en Buenos Aires de lo que pasa en la cuenca neuquina? Usted se refirió a la nota de Horacio Verbitsky.

-Creo que Verbitsky tiene una mirada parcial y sin conocer a fondo la economía neuquina. Tuve la idea de mandarle una carta, pero no quiero entrar en discusiones estériles. Le faltan piezas en el juego de ajedrez. Hay gente que se quedó con viejos conocimientos, pero la actividad avanza día a día. No hay que estigmatizar porque un adversario puso a Vaca Muerta en su agenda, cuando Cristina dijo “Soy la madre de Vaca Muerta”. Hay que dejar de discutir antinomias absurdas.

 

 

-¿Cómo ve a YPF en este proceso?

-La empresa está bien parada pero injustamente castigada en la bolsa. Le tengo mucha confianza a Guillermo Nielsen, estuve conversando con él. Tiene conocimiento, habilidad y actitud. Armó un buen equipo y no dudo que la empresa más importante del país está en buenas manos. Lo que sí necesitamos es acción del gobierno nacional, objetivos claros y saber cuanto antes el texto de la ley que proponen.

-¿Le ofrecieron ser presidente de YPF?

-Algunos funcionarios nacionales y gobernadores pudieron tener la idea de que era útil, pero no hubo ofrecimiento concreto. Creo que está en buenas manos la empresa.

"Lo que necesitamos es acción del Gobierno nacional, objetivos claros y conocer cuanto antes el texto de la ley que proponen."

-¿Lo llamaron por la ley de hidrocarburos?

-No consultaron a gobernadores o a empresas, se hizo a puertas cerradas. No es una crítica. Si hubiera estado en una situación similar, hubiera hecho muchas cosas de igual forma. No nos quejamos. Quiero creer que el texto va a ser bueno, tenemos algunas expectativas pero la ley debe tener garantías.

-¿Como cuáles?

-Los derechos federales, que no se toquen las regalías, los impuestos provinciales. No creo que avancen sobre eso. Debe garantizar el valor boca de pozo, debe ser igual en Canadá, Neuquén o Europa. Y debe garantizar que los saldos exportables sean, justamente, exportables. Por último, la disponibilidad de divisas. El Banco Central lo garantizó. Neuquén le ahorró al país miles de millones de dólares entre subsidios, sustituciones. También Nielsen y (Matías) Kulfas deslizaron la posibilidad de generar un fideicomiso en el exterior. Creo que es una buena idea.

 

 

-¿Qué piensa sobre los precios de los combustibles? ¿Cómo ve la estrategia del Gobierno?

-Es un tema muy delicado. Estadísticamente, el aumento del combustible incide muy poco en la inflación. Es el 1,2%. Lo que tiene es un gran impacto psicológico, como el dólar. Aumenta y remarcan. Entiendo que sujetar el potro de una inflación galopante es muy difícil. Si aporta a congelar una variable de la economía (…) pero no se puede sostener en el congelamiento del gas y del combustible. Si no se respetan precios de mercados, se va a tener que importar a los valores que tienen.

-¿Cómo ve a Lanziani en la Secretaría de Energía?

-No lo conozco, tiene muchas responsabilidades. Es una secretaría muy compleja. El gobierno provincial está en contacto con Matías Kulfas. Estoy seguro de que las decisiones en materia de energía las está liderando el presidente de la Nación así que no tienen mucho margen de decisión.

-¿Qué opina del pedido de Axel Kicillof para que Buenos Aires integre la Ofephi?

-Hablé con Axel antes de que se discutiera el tema. Estamos en contacto y me pareció una idea brillante porque la Ofephi es una organización política, no tiene ni estatuto. Debe tener peso político para la toma de decisiones porque si Buenos Aires destila el 90% del petróleo, debe estar presente. Además, por mi experiencia como gobernador, puedo decir que en materia de energía Axel era muy sólido y solvente. Aplaudo esa decisión. Lo hablé con él porque, entre otras cosas, la metalmecánica llega de Olavarría, Mar del Plata, Tres Arroyos, Campana, Avellaneda.