23|1|2021

El Fondo, con "los titulares" de AEA: apoyo a Guzmán y No a devaluar

23 de noviembre de 2020

23 de noviembre de 2020

El organismo escuchó los reclamos del establishment. Preocupado por la brecha y la emisión monetaria, busca alternativas al ajuste cambiario.

A instancias del ministro de Economía, Martín Guzmán, la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) se reunió con “los titulares”: la cúpula de la Asociación Empresaria Argentina (AEA). Poco antes de subirse al avión que los devolvió a Washington, los técnicos del organismo escucharon de primera mano los habituales reclamos de la crema del establishment, pero, quizás más importante, respaldaron al Gobierno en un aspecto crucial para el futuro inmediato: la brecha preocupa y hay que bajarla, pero sin acudir a una devaluación brusca del peso.

 

El encuentro se llevó a cabo en el Palacio de Hacienda, el viernes por la tarde. Hasta allí fueron el presidente de AEA, Jaime Campos, y algunos de los principales empresarios: Paolo Rocca, (Techint), Alberto Grimoldi (Grimoldi), Federico Braun (La Anónima) y Enrique Cristofani (Banco Santander). También asistió la directora de Relaciones Institucionales de la organización empresaria, Guadalupe Mazulo. Guzmán recibió, además, a la directora adjunta para el Hemisferio Occidental, Julie Kozack, y otros funcionarios del Fondo. Luis Cubeddu, jefe de la misión, siguió el encuentro de forma virtual, al igual que otro habitué de los encuentros entre Guzmán y AEA, el cura Rodrigo Zarazaga.

 

 


Las misiones del FMI suelen trazar una agenda paralela en cada visita al país. Además de reunirse con los funcionarios -en este caso, para delinear el futuro acuerdo que reemplace al préstamo stand by del expresidente Mauricio Macri caído en desgracia-, visitan consultores económicos, organizaciones civiles, sindicatos y entidades empresarias. Pidieron, en esta ocasión, una audiencia con la Sociedad Rural Argentina (SRA). La novedad es que el encuentro con AEA fue promovido por Guzmán.

 

El Fondo tuvo “actitud de escucha”, indicó uno de los asistentes al encuentro. Recibió de primera mano los reclamos ya habituales sobre la necesidad de reglas claras y los más insistentes sobre la elevada presión tributaria. Los empresarios remarcaron su oposición al impuesto a la riqueza, aprobado por la Cámara de Diputados y que, prometen en Economía, será un aporte “por única vez” y no llegó para quedarse.

 

Según fuentes oficiales, el Fondo remarcó que “bajo ningún punto” pide una devaluación. El FMI entiende que el ajuste del tipo de cambio solo profundizaría la recesión, la inflación y la pobreza, según funcionarios que mantuvieron reuniones con la misión técnica la semana pasada.

 

Como contó Letra P, la misión manifestó su preocupación por la brecha cambiaria y por el elevado déficit fiscal y su financiamiento con emisión monetaria. Además, mostró interés en cubrir ese rojo con más deuda y menos impresión de dinero. “La brecha es un tema que se conversa, pero el Fondo entiende que la solución a esa brecha no es la devaluación. El Banco Central le explicó por qué no hay atraso cambiario y que la brecha tiene que ver con las expectativas”, dijo el fin de semana el director argentino en el FMI, Sergio Chodos, en AM 750.

 

 


El mensaje del Fondo ante los empresarios fue en ese sentido. No es un dato menor que entre los asistentes estuviera Rocca, hombre que deja trascender su deseo de que se corrija el tipo de cambio.

 

Guzmán y AEA se habían visto cara a cara a comienzos de noviembre. Luego de ese encuentro, la asociación de los empresarios más importantes del país dejó trascender que espera un acuerdo rápido con el Fondo que ayude a estabilizar la economía. Chodos bajó los ánimos este fin de semana: es muy difícil que esa negociación concluya antes de fin de año.

 

La misión del Fondo concluyó con un comunicado en el que el organismo dijo que se comenzaron a delinear un programa “para hacer frente a los profundos desafíos económicos y sociales del país que se han visto agravados por la pandemia del covid-19” y “acogió positivamente” la intención del Gobierno de que el acuerdo cuente “con un amplio consenso político y social”.