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Larreta vuelve a ajustar su presupuesto premium, pero culpa a los Fernández

Envía un mensaje político: el recorte es forzado por la quita de fondos nacionales. Tiene margen: proyecta gastar $211.296 per cápita, un 86% más que Kicillof.

Horacio Rodríguez Larreta atravesará el 2021 con $ 587.568,9 millones en la caja porteña, un incremento del 22% con respecto al año anterior. De ese total, $90 mil millones estarán reservados, estima la Ciudad, para gastos de capital, lo que implicaría una suba del 10% en comparación con el ejercicio de 2020. La administración de la Ciudad presenta al ejercicio fiscal venidero como un ajuste “fuerte” en obras y contratos, pero los números marcan una constante en las principales variables del presupuesto local. Enfrascado en una guerra fría, soterrada pero no pública, con Alberto Fernández por los recursos que la Nación gira a la Ciudad, el gobierno de Rodríguez Larreta exhibe el efecto de la quita del 1,18% la coparticipación sobre la ley de leyes porteña, que ingresó este mediodía a la Legislatura local.

En rigor, si se toman los últimos tres años, para 2021 se obtendrá una desaceleración producto de un recorte en los gastos destinados a obras de infraestructura. Es decir, se comprueba una merma en términos porcentuales. En el período 2019-2020, el presupuesto se incrementó en un 47% y los gastos de capital saltaron un 56%, a tono con la inflación anual.

 

 

El Presupuesto 2021 de Rodríguez Larreta está atravesado por el recorte por decreto de la coparticipación, tanto en la previsión de gastos como en el mensaje político. La Casa Rosada llevó ese índice de 3,5% a 2,32% , una poda que la Ciudad estima de $53 mil millones. Al mismo tiempo, el Congreso acelera la ley que fija en un monto específico la transferencia de la Policía Federal a la Ciudad. Esa normativa se votó a la velocidad de la luz en el Senado y la Cámara baja se apresta a debatirlo en breve.

En la visión de la Casa Rosada, el recorte de coparticipación no debería llevar a la Ciudad a recortar gastos de otras partidas. El gobierno de Fernández argumenta que los fondos para la Policía seguirán fluyendo y que, antes de que el expresidente Mauricio Macri incrementara el envío de dinero al distrito que gobernó por ocho años, la administración porteña cubría erogaciones que ahora dice que recortará.

 

 

La discusión es numérica, pero el trasfondo es político. Aunque Rodríguez Larreta mantiene el diálogo con Fernández, dice en privado que el Gobierno lo tiene en la mira y lo “rodea”. Adjudica la autoría intelectual a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, pero sabe que la batalla es imposible sin el “siga siga” de la Casa Rosada. Se lo repiten desde Macri hasta Elisa Carrió, que en la velada de Exaltación de la Cruz, junto a María Eugenia Vidal, juramentó ser vocera ad hoc- filosa del proto candidato presidencial.

Rodríguez Larreta confiaba en que su amigo Sergio Massa enfiaría el proyecto que perfora aún más la coparticipación heredada y engordada de la gestión Macri, pero el apuro oficial eyectó cualquier promesa. En la tarde de este viernes, las comisiones de Asuntos Constitucionales y Presupuesto emitirán dictamen. El jefe de Gobierno sabe que no cuenta con las bancas necesarias para frenar el expediente que establece en $24.500 millones el gasto en seguridad y que se actualizaría cada tres meses en un 80% por la variación del salario promedio de los agentes de la Policía Federal y un 20% por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

 

 

Además, la Ciudad entró en tensión con la Nación por el renovado consenso fiscal que impulsa Fernández. El proyecto contiene un pliego de condiciones que el alcalde PRO no acepta: posponer juicios ante el Estado por fondos y coparticipación, congelar el endeudamiento externo y admitir que el coeficiente de coparticipación no puede incluir transferencias de fondos, como podría ser dinero específico para costear traspasos de competencias, como el de la Policía. Esto último implicaría, implícitamente, reconocer como inválida la herramienta por la que Macri engrosó la coparticipación de la Ciudad: subió el coeficiente para justificar la transferencia de la Policía Federal a la Ciudad. Al aceptar eso, el gobierno porteño estaría desistiendo automáticamente del reclamo ante la Corte Suprema por el recorte por decreto de coparticipación. A esta hora, Rodríguez Larreta no firma el convenio y sube la temperatura entre los vecinos políticos.

MILITAR EL AJUSTE.  El gobierno porteño incorporará al Presupuesto 2021 un Programa de Ajuste Transitorio (PAT), que implica “sostener partidas para áreas esenciales como Educación, Salud, Desarrollo Social y Seguridad” pero “obligan al rediseño del Plan de Gobierno y las medidas ya planificadas”

Este paquete de medidas, sostiene el larretismo, se lleva adelanta para paliar la “quita inconsulta, improvisada e intempestiva” de la coparticipación. Esa lectura es la viga maestra sobre la que se sostiene el fundamento del Presupuesto 2021. Bajo esa lógica, la Ciudad informó que “se suspenden, ralentizan o postergan obras, planes y proyectos”; “se pasa a un mantenimiento mínimo y esencial del espacio público” y “se revisan los grandes contratos y servicios que brinda la Ciudad”, entre otras medidas de contingencia.

 

 

Según estima Rodríguez Larreta, por la quita y la ley que fija el monto total del traspaso de la Federal, la pérdida llegaría a $65.000 millones para 2021. “A un ritmo de 150 millones de pesos menos por día, desde el 10 de septiembre a la fecha, la Ciudad dejó de percibir 8.400 millones de pesos”, cuestiona el gobierno porteño.

VECINDAD. Comparando año por año, se exhibe un ajuste en obra pública en la Ciudad, siempre de acuerdo a las estimaciones oficiales. El gobierno porteño lo asigna a las decisiones de la Casa Rosada. A pesar de esta merma y teniendo en cuenta que es el distrito con mayores ingresos tanto a nivel fiscal como en el de sus habitantes, el presupuesto capitalino sigue siendo el más rico de la Argentina.

En 2019, el gobierno de Vidal estimó en $77.478 millones los gastos de capital para la provincia de Buenos Aires. Esa asignación significó $4,639 por bonaerense. En 2021 (2020 no se votó presupuesto), hay un aumento del 125%: la gestión de Axel Kicillof presupuestó $174.151 millones para gastos de capital, lo que implica $10.428 por habitante.

 

 

El Presupuesto 2021 de Kicillof se fijó en $1,9 billón, que representa $113.772 por habitante. El gasto total de la Ciudad para 2021 (contando intereses de deuda) asciende a $ 612.643,5 millones, lo que equivale a $211.296 por porteño aproximadamente: casi un 86% más.

ALERTA (MÁS) AJUSTE. El gobierno de Rodríguez Larreta advierte que, si la Ciudad no obtiene un fallo "favorable" de la Corte "y/o si se avanza con el proyecto de Ley en el Congreso" que fija el monto total del traspaso de la Federal, "se deberán realizar nuevos ajustes de impacto". La Ciudad recurrió a la Corte con dos medidas: una amparo que reclama una cautelar para frenar el drenaje de fondos y una demanda que exige declarar "inconstitucional" la poda de la coparticipación por decreto simple.

Además, para 2021 prevé aumentar la recaudación con la creación de un impuesto a las compras con tarjeta de crédito y borrar la eximición del pago de Ingresos Brutos para la compra de Leliqs, las letras de liquidez que emite el Banco Central y solo pueden comprar los bancos.