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JxC, Todos y la guerra de relatos sobre el FMI y la fuga

Dichos y datos duros: ¿quién tiene razón? La marca con BIC y un tratado sobre los usos del dinero. Polémica aparte, ¿quién y cuándo frena la sangría?

Dichos y datos duros: ¿quién tiene razón? La marca con BIC y un tratado sobre los usos del dinero. Polémica aparte, ¿quién y cuándo frena la sangría?

Por 17/11/2020 13:12

Los senadores del Frente de Todos abrieron fuego el lunes con una carta en la que le contaron las costillas al Fondo Monetario Internacional (FMI) y reflotaron la denuncia de que el paquete de financiamiento que le otorgó en 2018 al gobierno de Mauricio Macri –el mayor de la historia– terminó yéndose por la canaleta de la timba y la fuga de divisas. Eso, afirmaron, obliga ahora al organismo a ser moderado en sus exigencias a una administración que no es la responsable del desaguisado. El exmandatario, sin embargo, consideró en una videoconferencia con sus laderos que “no hay que dejarle pasar al Gobierno algunos relatos que quiere instalar, como en el de la negociación con el Fondo", lo que llevó a una ofensiva inmediata para instalar la idea de que ese préstamo se usó en realidad para hacer frente a compromisos que había dejado Cristina Kirchner. ¿Quién tiene razón en la guerra de relatos?

 

 

A pesar de que el comunicado de los legisladores tomó de improviso al ministro de Economía Martín Guzmán y le pareció poco constructivo para la negociación en curso con el Fondo, Alberto Fernández se sumó a la polémica y, haciendo virtud de un potencial problema político, salió a defender su contenido.

"Los senadores dejaron muy en claro lo que le pasó a la Argentina con un cuidado y un nivel de detalles que permite ver lo que le dije al Fondo en la campaña (…). Esta vez, el ajuste no lo van a pagar los más humildes. Lo van a pagar los acreedores, los que especularon", señaló sin advertir, acaso, que el énfasis lo llevó a admitir la existencia de un plan de austeridad en marcha.

 

 

El presidente dice la verdad: eso es exactamente lo que sostuvo en la campaña electoral del año pasado. Claro, Fernández se posicionaba entonces en un lugar de dureza para negociar y hoy le vendría mejor aquietar un poco las aguas.

 

 

Pese a eso, los senadores peronistas volvieron a poner el dedo en la llaga del artículo VI del Estatuto del Fondo, que le impide financiar de procesos continuos de fuga de capitales.

 

 

"Recientemente el BCRA ha publicado el informe de deuda, donde da clara cuenta de esta situación cuando afirma: ‘Entre mayo de 2018 y hasta que fueron establecidos los controles cambiarios más estrictos en octubre 2019, del total pautado con el FMI llegaron a desembolsarse cerca de US$ 44.500 millones. Estos fondos junto a las reservas internacionales, abastecieron una fuga de capitales del sector privado, que alcanzó los US$ 45.100 millones….’", explicaron.

 

 

En efecto, dicho informe asevera que "la ‘fuga de capitales’ del período comprendido entre enero de 2016 y octubre de 2019 alcanzó los US$ 86.200 millones. Durante la primera fase del ciclo de endeudamiento y valorización financiera la formación de activos externos de los residentes alcanzó los US$ 41.100 millones, mientras que los restantes US$ 45.100 millones se formaron durante el ciclo de aceleración de la fuga de capitales".

 

Fuente: Banco Central.

 

¿Quién tiene razón, entonces?

El analista financiero Christian Buteler le dijo a Letra P que "en su momento, el FMI le concedió a la Argentina un crédito mucho más basado en consideraciones políticas que económicas, sobre todo del gobierno de Donald Trump para apoyar a Macri para su reelección. De hecho, muchos de los técnicos del Fondo se opusieron a eso. En ese punto la carta (de los senadores de Todos) tiene razón".

Cabe recordar que el actual titular del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, el estadounidense Mauricio Claver-Carone admitió eso mismo en julio último durante una videoconferencia con el Consejo Chileno para las Relaciones Internacionales (CCRI). Según dijo, como representante entonces ante el FMI, intercedió a favor del Stand-by de 57.000 millones de dólares por orden de la Casa Blanca "para ayudar a Macri y evitar que el peronismo regresara a la Casa Rosada", de acuerdo con una minuta del encuentro difundida por Infobae.

"La idea era que el plan generara la confianza suficiente como para que el país pudiera volver al mercado internacional de deuda para financiar sus vencimientos, pero la verdad es que eso no pasó y los dólares se terminaron yendo", recordó Buteler.

 

"Más allá de lo que diga el oficialismo o de lo que Macri refute, la realidad es que se tomó una deuda monumental de 44.000 millones de dólares y que ese dinero desapareció". (Christian Buteler).

 

La discusión acerca de qué pasó con los dólares del Fondo es un tanto absurda: los billetes enviados por el organismo no tenían una marca escrita en BIC que los diferenciara de otros, ya sea tomados como deuda por el macrismo o parte de las (muy escasas) reservas que recibió de la gestión cristinista en el Banco Central. El dinero es fungible, esto es que se consume con el uso y es intercambiable en sus finalidades. Así, lo central pasa por el sentido que mostró el flujo de dólares durante el período en el que el acuerdo con el organismo internacional estuvo en vigencia algo que deja mal parado al gobierno anterior.

"Más allá de lo que diga el oficialismo o de lo que Macri refute, la realidad es que se tomó una deuda monumental de 44.000 millones de dólares, porque no se llegó a hacer todo el desembolso previsto, y que ese dinero desapareció. En parte porque hubo gente que cobró deuda, alguna que venía de los canjes de 2005 y 2010, por lo que era previa a la gestión K, pero otra generada por el propio gobierno de Macri, como las Letes (Letras del Tesoro), que se podían suscribir en pesos para recibir dólares". "Y además hubo quienes compraron dólares sin trabas y se los llevaron a sus casas", completó.

Buteler recordó que "la corrida se hizo más fuerte después de las PASO de agosto y el gobierno anterior nunca la pudo controlar. Así fue como se le escaparon muchos dólares de las manos". 

¿Intención? ¿Incapacidad? ¿Dificultad para resolver una situación extremadamente compleja?

"No creo que eso haya pasado porque Macri incentivó la fuga sino por mala praxis de un gobierno que siempre estuvo detrás de la corrida cambiaria y nunca la pudo controlar", señaló el especialista. "Ese proceso duró dos años y continúa en la actualidad", recordó con acierto: hasta el lunes, en lo que va del mes, cepo XXXL mediante, las reservas en poder del Banco Central han caído 742 millones de dólares y se encuentran a punto de perforar a la baja la barrera de los 39.000 millones.

Discutir es humano, resolver el problema sería divino.