LA DEUDA | EL OFICIALISMO

Para Guzmán, la carta de los senadores "no ayuda" con el FMI

El ministro cuestiona el tono del texto y la falta de coordinación con el Palacio de Hacienda, que mantiene un delicado equilibrio en la paritaria con el Fondo.

“La verdad, no ayuda”. La carta de los senadores del Frente de Todos a la delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI) no estuvo coordinada con el ministro de Economía, Martín Guzmán, ni causó buena impresión en el Palacio de Hacienda, reconocieron a Letra P fuentes que participan de las negociaciones con el organismo multilateral.

 

Guzmán piensa que las posiciones públicas del Gobierno y de los legisladores oficialistas deben ser coordinadas. Ejemplos abundan: durante la negociación con los fondos de inversión internacionales para reestructurar la deuda con el sector privado, Economía promovió y participó en cada una de las posiciones públicas surgidas de las empresas, el Congreso, intelectuales y organismos multilaterales. El ministro incluso gestionó cada gesto de apoyo a la Argentina que emitió el mismísimo FMI durante la larga batalla con los bonistas.

 

En este caso, nada de eso ocurrió. El Gobierno estaba al tanto de que los senadores harían una declaración pública, pero la carta llegó primero a la recepción del hotel en el que se aloja la ahora aislada delegación del FMI. Recién después se enviaron copias a Olivos y a despachos del Ejecutivo.

 

 

La carta de los senadores repite cuestiones que los funcionarios que se reunieron con los delegados del Fondo dicen en privado: que el acuerdo Stand By que firmó el expresidente Mauricio Macri con el FMI fracasó y que las culpas recaen tanto sobre la gestión anterior como en la espalda del FMI, que la nueva negociación debe reconocer ese punto de partida y limitar las condicionalidades al país y que las reformas estructurales que suele pedir el organismo al firmar acuerdos de Facilidades Extendidas como el que solicitó la Argentina (reformas previsional, laboral e impositiva) deben quedar fuera de la discusión o, al menos, en un segundo o tercer plano. Por eso, los senadores repiten que la carta no condiciona al Gobierno, sino que lo ayuda a negociar, como dijo Oscar Parrilli esta mañana.

 

A FONDO. Sin embargo, la manifestación pública, el tono y ciertas acusaciones chocan con la cautela de Guzmán, como la exigencia de que el FMI ratifique o desmienta que el crédito buscaba apoyar políticamente a Macri, como dijo el exfuncionario de los Estados Unidos y ahora presidente del Banco Interamericano de Desarrollo Mauricio Claver-Carone.

 

 

 

Los senadores también pidieron explicaciones al FMI por supuestas violaciones a la carta orgánica del organismo, que en su artículo VI prohíbe que los desembolsos se utilicen para financiar la fuga de capitales, y solicitaron que informe qué medidas de control se implementaron desde el organismo. El FMI no piensa hacer, por el momento, una declaración o una respuesta a la carta, pero deja trascender que ya respondió ese punto el 13 de febrero, en una rueda de prensa. El vocero Gerry Rice, al ser consultado sobre posibles violaciones a las reglas del Fondo, quiso ser terminante: "Puedo asegurarles absolutamente a todos que no hubo violación de las reglas del FMI".

 

El martes pasado, la subdirectora para el Hemisferio Occidental del Fondo, Julie Kozack, y el jefe de la misión para el país, Luis Cubeddu, llegaron al país con otros siete técnicos del organismo. Tuvieron, hasta el momento, reuniones técnicas con funcionarios del Ministerio de Economía y el Banco Central y encuentros más de “clima político”, como los que mantuvieron con el presidente de la cámara de Diputados, Sergio Massa, y el ministro de Interior, Eduardo de Pedro. También visitaron a la Sociedad Rural y a al menos un consultor económico.

 

 


En los encuentros “políticos”, el Fondo pregunta sobre los grados de consenso tanto interno como con la oposición que existen para respaldar un posible acuerdo. Massa les transmitió que el respaldo será amplio si no se profundizan las políticas de ajuste asociadas a este tipo de acuerdos de Facilidades Extendidas. La carta de los senadores planteó algo similar, pero en términos más duros: “SOLICITAMOS se abstengan de exigir o condicionar las políticas económicas de la Argentina para los próximos años”, finaliza el texto.

 

Eduardo Rodríguez Chirillo, secretario de Energía
Lula da Silva, el peor enemigo de Javier Milei. 

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