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Trabajadores de Latam Argentina y Avian, en un laberinto sin salida. Los gremios apuntan a los ministerios de Transporte y Trabajo. Solución política se busca.

Adrián D'Amore 09/11/2020 12:52

El malestar de los sindicatos aeronáuticos con la gestión oficial ante la crítica situación que atraviesa el sector del transporte aéreo amenaza astillar la relación del Gobierno con gremios que forman parte de su base política.

El pico del descontento se pondrá en escena el próximo miércoles, con una caravana que marchará desde Ezeiza hasta los ministerios de Trabajo y Transporte en reclamo de “una verdadera política aérea”, pero acumula bronca desde hace meses. Los aeronáuticos vienen acusando a los funcionarios de “mirar para otro lado” ante los despidos y descuentos de salarios que sufren unos 2.200 trabajadores aéreos de Latam Argentina y Avian.

La pandemia estragó a la aeronavegación en todo el mundo. En Europa, las aerolíneas debieron acudir a rescates millonarios. Aquí, la resaca de la impronta de cielos abiertos de Cambiemos y el corset fiscal producto de la recesión y la renegociación de la deuda achican el margen de maniobra del gobierno de Alberto Fernández. Con todo, la médula del reclamo gremial se concentra en la ausencia de una solución política que encamine los conflictos laborales.

EN EL AIRE. El nucleamiento sindical en el que confluyen el personal de tierra (APA), los técnicos (APTA), los pilotos (APLA y UALA), los jerárquicos (UPSA) y los controladores aéreos (Atepsa) viene de cuatro años de combate con la “revolución de los aviones” de Mauricio Macri y el exministro de Transporte Guillermo Dietrich.

La llegada del peronismo a la Casa Rosada abrió múltiples expectativas en los gremios a fines de 2019. Con el correr de los meses, la relación se fue enturbiando al compás de los diferentes conflictos surgidos en las empresas. Ahora, los sindicatos plantean el “malestar generalizado” por la “pasividad e insensibilidad” de los funcionarios ante los problemas que afectan a “miles de empleados” de las empresas Latam, Andes, Avian y Eana y en la Administracion Nacional de Aviacion Civil (ANAC).

 

 

Puntualmente, el personal de Avian no percibe sus haberes desde junio de 2019, cuando la compañía realizó su último vuelo y solicitó el cese de operaciones. Los gremios demandaron, sin éxito, que los trabajadores pudieran acceder al programa oficial de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP). Sobre llovido, la semana pasada, la ex MacAir empezó a enviar telegramas de despido.

Por su parte, en abril de este año, tras declararse en quiebra en Estados Unidos, el Grupo Latam Airlines resolvió unilateralmente abonar el 50% de los salarios a los empleados de LAN, TAM y Latam Travel ni bien se declaró la pandemia y el posterior aislamiento. En junio, Latam Argentina presentó un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) y se fue del país.

Sin posibilidad de realizar medidas de fuerza por la suspensión de los vuelos que impuso el ASPO, los gremios recurrieron, sin resultados, a la vía judicial. Por eso, reclaman la intervención oficial para que “Latam Argentina cumpla con los fallos de la justicia y abone los salarios adeudados”.

En este contexto, el mes pasado, los aeronáuticos pasaron de pantalla. Protestaron en Ezeiza denunciando que Latam busca volver a volar sin protocolos sanitarios, con despacho remoto y con personal extranjero, transgrediendo las leyes nacionales, y consideraron “sencillamente inaceptable la inacción oficial”.

Sin vueltas, le endilgaron una “alarmante pasividad” a los ministros de Transporte, Mario Meoni, y al de Trabajo, Claudio Moroni. El titular de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), Edgardo Llano, fue un paso más allá y dijo a Letra P que a Moroni “le queda grande el cargo”.

 

 

LÍMITES. En los despachos ministeriales, se muestran preocupados por las demandas sindicales, pero dicen no tener herramientas para resolver casos como el de Latam, que dejó de operar en el país.

En la cartera laboral, resaltan el rechazo ministerial al PPC de Latam, que marca la violación de la normativa vigente por parte de la empresa y la obliga a pagar la doble indemnización que rige actualmente. No obstante, señalan que ahora depende de la justicia que la compañía cumpla con sus compromisos.

En Transporte, también apuntan a los tribunales. Ubican el conflicto en el terreno estrictamente laboral y hacen hincapié en los efectos locales de la crisis mundial de la aeronavegación. En el caso de Latam, señalan la inviabilidad de la filial argentina, que venía perdiendo unos 130 millones de dólares anuales y, además, contaba con una flota que necesitaba renovación.

En ambas carteras, responsabilizan a la herencia macrista por lo que consideran el vaciamiento de Avian y el cuestionado vínculo de la compañía de capitales chilenos y brasileños con Gustavo Lopetegui, el exvicejefe de Gabinete macrista y seis años CEO de LAN Argentina. 

 

 

OLVIDO. “No hay manejo de conflicto. El Ministerio de Trabajo tiene que sentar a las partes. Sin mesa de diálogo, no hay soluciones”, sostuvo a este portal Edgardo Llano, secretario general de APA, que encuadra unos 8.000 trabajadores del sector de rampa, maleteros y administrativos, entre otros.

El dirigente, también secretario adjunto de la CTA que conduce Hugo Yasky, reclama que Trabajo asuma un rol político para tratar de lograr un acuerdo entre las partes. “Se escudan en cumplir con lo administrativo y se olvidan de que es un ministerio político. Moroni no nos recibió nunca, envía a las reuniones a funcionarios sin poder de decisión”, dispara.

Llano pone la lupa sobre Gabriela Marcello, la directora nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, que ocupa ese cargo desde el gobierno de Cambiemos. “Es lamentable que la hayan ratificado en su puesto”, concluye.

Los gremios critican también a Meoni. Afirman que sus promesas de garantizar las fuentes de trabajo, cuando recibió en diciembre a los sindicatos de la aviación, “quedaron muy atrás”.

BANDERAS. Los reclamos con nombre y apellido en un conflicto extendido y sin visos de solución cobran mayor relevancia en un sindicalismo mayoritariamente peronista que sabe cuidar las formas cuando se trata de gobiernos del palo.

“Hemos luchado y contribuido para que el triunfo del proyecto nacional y popular pudiera erradicar las políticas del neoliberalismo que tanto daño y sufrimiento han causado al pueblo argentino”, recuerdan en su comunicado conjunto los seis gremios que convocan a la protesta de la semana próxima. Y avisan: “No pensamos abandonar esas banderas”.