18|6|2022

Barones PRO y Vidal aplazan la pelea por 2023 y se alejan de los halcones

27 de octubre de 2020

27 de octubre de 2020

Los intendentes y la exgobernadora comparten Zoom y se unen para militar la moderación. Destacan nuevos liderazgos y critican las declaraciones para la tribuna.

Los cuatro barones del PRO, los intendentes Jorge Macri (Vicente López), Néstor Grindetti (Lanús), Julio Garro (La Plata) y Diego Valenzuela (Tres de Febrero), y la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal dejaron atrás sus diferencias, sobre todo las que estaban vinculadas al armado de listas en 2021 y la pelea por la gobernación en 2023, y sellaron un acuerdo que tiene como principal objetivo fortalecer al sector moderado ante el avance de los duros de Juntos por el Cambio. El gesto de unidad incluye la posibilidad de enfrentamientos internos entre candidatos y candidatas a futuro y una gira en tándem por las ocho secciones electorales.

 

 

Casi al unísono, los líderes territoriales de la oposición y la exmandataria cruzaron dos reuniones partidarias de manera virtual en las que dejaron en claro que pretenden enfrentar las políticas que nacen del Frente de Todos y ser protagonistas de la próxima construcción opositora que tenga como punto de partida la provincia de Buenos Aires y como piedra fundacional, la moderación dentro del partido amarillo. Para eso, primero, Vidal se anotó la segunda parada de su gira proselitista con aire renovador en La Plata junto a Macri y el anfitrión Garro y, segundo, los dos principales referentes del Grupo Dorrego, Macri y Grindetti, sumaron otro encuentro en el que dejaron varios mensajes políticos hacia el interior del frente que integran.   

 

“Hoy todos somos mejores que hace un año, más sólidos como espacio político, y no me asusta para nada que haya muchos liderazgos porque esto quiere decir que crecimos. Nuestros equipos de gobierno van a tener mucha gente solida”, remarcó la exgobernadora en el Zoom en la capital bonaerense. Dijo que, pese a algunos intentos de dividirlos, continuarán juntos y que, de alguna forma, “eso muestra el crecimiento que tuvimos desde octubre del año pasado”, cuando cayeron en las urnas por una abrumadora diferencia ante Axel Kicillof y numerosos intendentes e intendentas. “Generemos de nuevo la ola de cambio en la Argentina, pelear por el país que siempre creímos y que seguimos creyendo”, instó Vidal ante unos 700 militantes y dirigentes del espacio.

 

 

 

La estrategia aplazó las diferencias entre ambos sectores. El Grupo Dorrego -que también integran los perdedores ante el kirchnerismo Martiniano Molina (Quilmes), Nicolás Ducoté (Pilar) y Ramiro Tagliaferro, además de los experonistas Jaime Méndez (intendente de San Miguel) y su jefe político, Joaquín de la Torre- persigue desde su fundación la idea de construir un nuevo sello interno con identidad bonaerense. La apuesta es influir en los comicios del año que viene y estar en el centro de la pelea mayor en 2023, destacándose como alternativa al kirchnerismo. Pero los integrantes del grupo saben que primero deben dar la batalla en el plano interno. La idea sigue vigente, pero encuentra distintos puntos de encuentro entre las partes como para lanzar una tregua. 

 

“Estamos transitando hacia un año electoral donde vamos a tener que sostener lo que logramos hasta ahora: la unidad”, dijo Garro. El Senado es muestra de esa unidad que les permite detentar la mayoría y –al menos por el momento– evitar una fuga mayor en Diputados, donde perdieron siete bancas, las de Walter Carusso, Guillermo Bardón, Fernando PérezMaría Elena Torresi y Martín Domínguez Yelpo, quienes rompieron para conformar Cambio Federal; las de Natalia Sánchez Jaúrequi, que conformó el unibloque Partido Fe; y la de Mario Giacobbe, que junto al lavagnista Fabio Britos fundaron la bancada 17 de Noviembre.

 

 

 

Vidal y los dueños de los votos amarillos en la Provincia persiguen un objetivo mayor y para eso deben aunar fuerzas. Así, podrán enfrentar a los halcones del PRO comandados por el expresidente Maricio Macri y Patricia Bullrich. O, cuanto menos, marcar diferencias, mostrar fortaleza en la unión y alumbrar un camino alejado de los extremos. Es decir, la fórmula que en Juntos por el Cambio encarna mejor que nadie Horacio Rodríguez Larreta.

 

“Ser moderados y equilibrados es mucho más difícil que darte el gusto de jugar con discursos para la tribuna. Cada vez que me dicen que nosotros somos medio tibios siempre respondo que somos responsables y estamos a la altura del cargo que ocupamos, porque sólo hacer declaraciones grandilocuentes sirve para que te aplaudan un rato los que tenés cerca”, sintetizó el jefe comunal de Vicente López durante la segunda reunión virtual con base en Lanús.

 

Así, con comandos unificados, los barones del PRO y la abanderada del dialoguismo continuarán la gira virtual por las demás secciones electorales. Una parada a la vez que tendrá a Vidal y a Macri como los principales aperturistas de Juntos por el Cambio, en el que también pretenden dar sus puntos de vista sobre la administración de la pandemia y adelantarse, como lo hizo el presidente del PRO bonaerense, a las urnas con la idea de desdoblar las elecciones de la provincia e implementar la boleta única. Pero esa será otra batalla.