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El protocolo para reunión remota vence en una semana. El oficialismo cree que con el aval judicial le evitará negociar con el macrismo y podrá mover su agenda.

Por 14/10/2020 19:58

Luego de sortear una dura disputa en el Senado, el oficialismo prepara una nueva ofensiva en la Cámara de Diputados para transformar en ley los proyectos que la Casa Rosada considera estratégicos. Al protocolo de sesiones mixtas renovado en septiembre le queda una semana de vigencia y en el Frente de Todos (FdT) pretenden llevar al recinto en las próximas semanas el Presupuesto 2021, apenas tenga dictamen, y el impuesto a los ricos, a pesar del eventual rechazo de la bancada de Juntos por el Cambio (JxC). 

El llamado "aporte solidario" de las grandes fortunas tiene dictamen hace dos semanas, pero su tratamiento en el recinto queda supeditado al pedido de "presencialidad" que hizo el interbloque que preside el radical Mario Negri. De acuerdo al punto tres del protocolo, un grupo de diez diputados puede reclamar que un texto sea tratado en el recinto con la mayor cantidad habilitada de legisladoras y legisladores presentes. En el FdT consideran que el alcance del protocolo "vence el 21 de octubre". Aseguran que en el futuro alcanzará con renovarlo con el acuerdo de la mayoría simple de los presidentes de bloque, sin necesitar el OK de la alianza macrista, que exige su renovación con "consenso", que interpreta como el acuerdo de la totalidad de los bloques parlamentarios. 

 

 

Ese argumento sufrió un duro revés la semana pasada, cuando el juez contencioso Enrique Lavié Pico rechazó el amparo presentado por Negri para impugnar la validez de la sesión del 1 de septiembre, porque el protocolo no había sido renovado por consenso de los todos bloques. El magistrado defenestró esa premisa, ratificó la vigencia del protocolo de sesiones remotas, insistió que no es un tema judicializable y consideró que basta una mayoría simple en la comisión de Labor Parlamentaria para renovarlo. Al cierre de esta nota, en el interbloque de JxC no pudieron confirmar si apelarán o no la decisión del juez. 

Con ese panorama por delante, la agenda del bloque que conduce Máximo Kirchner apunta a contar con un dictamen de mayoría para el Presupuesto durante la semana próxima, en una intrincada negociación que, según confiaron fuentes parlamentarias, requiere gestos de la Casa Rosada, especialmente en partidas de subsidios sociales y transporte a pedido de distintos gobernadores. 

 

 

Si los intercambios prosperan, el oficialismo pretende sumar al menú el impuesto a las grandes fortunas. "Tiene un 70% de imagen positiva esa iniciativa, vamos a avanzar", confió a Letra P una alta fuente del oficialismo para confirmar la voluntad de quitarle el freno a ese texto. No es la única pieza que falta para llegar al recinto, porque en el bloque del FdT analizan sumarle nuevos cambios al dictamen y corregir "posibles fallas" que puedan ser aprovechadas por estudios jurídicos para impugnar el texto. 

Para cauterizar ese riesgo analizan impulsar un cambio sobre tablas en el recinto el día que sea tratado. 

 

 

Por ahora, los dos proyectos forman parte de las exigencias de JxC para que sean tratados en forma presencial. Tal como anticipó Letra P, la lista podría dejar al Presupuesto afuera como parte de una negociación más amplia. En el medio, el fallo de Lavié Pico debilitó los planteos opositores en la Justicia y abrió otro escenario con un protocolo de sesiones mixtas que, para el oficialismo, llegó para quedarse.