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Perotti recoge el fruto de su lealtad: Fernández lo asiste en la tormenta. Del titubeo inicial a la militancia, el camino de una sociedad de socorros mutuos.

Por 10/10/2020 9:14
Los desafíos urgentes de Perotti

“Que la Nación esté cerca de las provincias es muy bueno”, le concedió el gobernador Omar Perotti al presidente Alberto Fernández este viernes en la Casa Rosada. Le reconoció, de ese modo, un “trabajo coordinado” general, pero también particular, en el vínculo que supieron construir. Una suerte de sociedad en la tormenta a prueba de todo: de sus orígenes, sus desconfianzas y sus dependencias.

El comandante Perotti atraviesa un mar embravecido puertas adentro de su provincia. Unos dos mil casos diarios de coronavirus, un caldo ardiente de violencia e inseguridad y un frente político interno con desórdenes que atender no le dan respiro. Sin embargo, incluso en medio de ese frente tormentoso, tiene una ventaja: al frente brilla ese faro en que se convirtió la estrecha relación que construyó con el Presidente. Provenientes de raíces diferentes del PJ, Perotti se ganó la confianza del jefe de la Rosada el año pasado, en la previa a las PASO nacionales. Lo militó con énfasis ante la duda de la muchachada. En los últimos diez días, por ejemplo, se vieron las caras tres veces, dos virtual y una presencial en Rosario.

 

 

Con un Juan Schiaretti que juega a la suya, que a veces abraza y a veces da vuelta la cara, Perotti se convirtió en un actor estelar del eje Balcarce 50 – provincias. Con el Presidente se necesitan mutuamente, es verdad, pero el rafaelino cosechó su siembra de manera muy prolija y hoy levanta sus frutos.

Sin reelección en su provincia, Perotti tiene para continuar su carrera política en el más alto plano nacional. Ponderarse como uno de los principales aliados de Fernández es parte de la estrategia. Conservador, muy medido, el gobernador se esfuerza al máximo para no dañar su vínculo con el mandatario nacional.

 

 

Una prueba de ello es el silencio que mantiene respecto de la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, a quien, pese a tener razones para hacerlo, nunca fustigará en público. Esta semana, en una entrevista con Letra P, su ministro de Seguridad, Marcelo Sain, salió con los tapones de punta contra la ministra nacional. Cuentan que el gobernador se enojó mucho, le pidió que se callara y no hiciera “la gran Sergio Berni” para con la funcionaria. Buen vínculo con Fernández mata broncas con segundas líneas nacionales.

Perotti aporta mucho a esa relación. Le permite al Presidente recostarse sobre el ala moderada que encarna el rafaelino. Le abre su agenda y le aporta los vínculos empresariales y productivos que supo construir. Así, le permite a Fernández sumar una porción de seguidores a la que le produce tirria cualquier intento de kirchnerismo. Lobeame que me gusta.

 

 

En ese plano desplegó todos sus movimientos cuando le tocó meterse de lleno en el problema Vicentin. Quedó fuera de escena en el primer movimiento, pero recuperó terreno y Fernández –jugado por jugado– terminó atado a la suerte del Plan Perotti. Ahí se anotó otro poroto.

De aquella dubitación a la hora de anunciar su apoyo al candidato Fernández hasta hoy, Perotti ganó más de lo que perdió. El gobernador recibe fondos correspondientes a la emergencia por covid, subsidios para el transporte, aportes del tesoro por casi 4.000 millones de pesos y pronto –según el anuncio del Presidente– tendrá 3.000 millones de pesos destinados específicamente para seguridad. Apostar tiene su premio.

 

 

Como aquel 19 de marzo iniciático, el gobernador volvió a Balcarce 50 este viernes para secundar a Fernández en un anuncio de cuarentena. Se vieron las caras al mediodía de manera virtual, terminó el acto y el gobernador marchó en viaje a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para estrecharle el codo. Fernández trajo el “querido Omar” otra vez a la mesa y demostró proximidad con la provincia en crisis sanitaria. Si hace falta, el rafaelino volverá a estar a su lado.