CRISIS POR CORONAVIRUS

Fernández corrige el error del video y vuelve a ponerse al frente del ASPO

El Presidente encabeza el anuncio por la cuarentena junto a Perotti, Morales y Gutiérrez. Bronca por el récord de casos y consuelo por el sistema sanitario.

 

Además de una autocrítica por la última comunicación sobre “las medidas de cuidado” contra el coronavirus, la decisión del Presidente de volver a ponerse al frente del anuncio obedece a la preocupación por la expansión del virus en todo el territorio nacional, a excepción de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, donde luego de meses de tensión, la situación está controlada, según entienden las autoridades sanitarias.  

 

Los indicadores son preocupantes. En la Casa Rosada ya piensan cómo harán para manejar la comunicación cuando, en pocas semanas, Argentina haya llegada al millón de contagios y, por consiguiente, haya aumentado la cantidad de víctimas fatales. Al ritmo que se mueven los números, la proyección es inevitable. Eso se suma a las críticas por el bajo número de testeos que se realiza en el país.

 

El Presidente habló con los gobernadores para analizar la situación epidemiológica de las provincias.   

 

 

Aun así, el Gobierno defiende la estrategia sanitaria que comenzó a aplicar en marzo. Sin cuarentena temprana, explican en el oficialismo, los números hubieran sido catastróficos y las imágenes, dantescas, sobre todo en las zonas más populosas, como el conurbano bonaerense. “Nuestro sistema sanitario no estaba preparado para atender una pandemia. Hubiera sido un desastre total. Nadie puede decir que en Argentina no hay camas o respiradores. No hay conciencia del desastre que evitaron los doce hospitales modulares que se construyeron en estos meses”, explica a Letra P un asesor presidencial.

 

La respuesta adecuada del sistema sanitario será, en medio del aumento de contagios, la carta que el Gobierno sacará a relucir ahora y, también, cuando la pandemia haya pasado. “Esto es una maratón, no una carrera. Todavía falta”, suele decir el ministro de Salud, Ginés González García.    

 

 

 

 

Tras haberse corrido del último anuncio, el Presidente se mostrará este viernes junto a los gobernadores de las provincias más afectadas. Pasadas las 16, a la Casa Rosada ingresaron el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta junto a Diego Santilli, y los gobernadores Omar Perotti (Santa Fe), Gerardo Morales(Jujuy) y Omar Gutiérrez (Neuquén). El Presidente se reunió primero con Larreta y Santilli, y vía, teleconferencia, con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien se encuentra cumpliendo aislamiento preventivo. El encuentro duró una hora y media. Para el anuncio, en el Salón de las Mujeres de la Casa Rosada, se quedó junto a los mandatarios de Neuquén, Jujuy y Santa Fe.

 

 

 

El jueves, el Presidente había hablado por videoconferencia con las y los 24 jefes distritales. La reunión duró casi cuatro horas, en las que cada dirigente dio un informe detallado de la situación sanitaria de su provincia, incluyendo cantidad de casos, camas ocupadas y nivel de testeo. Fernández escuchó, además, el pedido para que la Nación defina la cuarta entrega del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE).

 

“Con esto hay que convivir, ya nadie vuelve a fase 1. El aislamiento nos permitió ganar los tiempos para agregar las camas que necesitábamos. Si hubiéramos tenido este nivel de contagios en abril o mayo, habría colapsado todo. Tuvimos tiempo de equiparnos y de entrenarnos”, dijo ante periodistas acreditados uno de los gobernadores que asistió al encuentro con el Presidente, en línea con la idea que prima en la Casa Rosada.

 

Gerardo Zamora, gobernador de Santiago del Estero. 
Moyano, Martelli, Zabaleta y Gray en la fábrica textil Galfione.

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